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El sonido de las tijeras no cesó la mañana y tarde de hoy, en el Parque El Paraíso de Cuenca. Allí se ubicaron dos carpas de tonalidad verde. Con el objetivo que las familias donen su cabello a favor de los enfermos de cáncer.

Lucía Lituma era una de las seis estilistas, que en forma voluntaria llegó apoyar esta iniciativa impulsada por la organización Familias Unidas por la Enfermedad (FUPEC). La agilidad de sus manos se revelaba en el movimiento de las tijeras, que cortaban la cabellera de Alexandra Neira de 27 años.

Ella fue una de las primeras cuencanas que a las 10:00 , se dio cita para donar su cabello. Neira tenía un brillo particular en sus ojos cafés “estoy emocionada que con mi contribución ayudaré, a que una niña o señora sonrían”.

Neira quien mira fijamente la bolsa de plástico en la que era guardado su cabello lacio de color castaño, dice que su motivación nació a raíz de que a su amiga Gabriela, le detectaron Cáncer.

Esta cuenca llegó con María José Escandón, quien lucía una cabellera de 35 centímetros de largo. Su objetivo fue que le corten la mayor cantidad de pelo, para que se beneficien las personas que padecen cáncer.

Según Silvia Zavala de FUPEC, el objetivo de la campaña de donación de cabello, busca realizar 60 pelucas, para niñas y señoras que padecen de Cáncer y reciben quimioterapia en el Hospital Regional Vicente Corral Moscoso.

Zavala explica que se requiere que cuatro personas donen su cabello para hacer una peluca. Por unos segundos ella se queda en silencio y se le escucha que su hermano Holger de 48 años, padece de cáncer de colón.

Ella junto a otras 40 familias formaron en noviembre del año pasado FUPEC. Su objetivos es ayudar a sus seres queridos “En el Hospital las quimioterapias son gratuitas, pero necesitamos verles felices con su cabello”.

Eran las 11:00 y la fila de personas que querían donar su cabello, sobre pasaba el número de 20. Una de ellas Blanca Rodríguez, de la parroquia rural de Sinnincay.

Esta cuencana de 29 años lucía un cabello trenzado que le daba hasta la mitad de su cadera. Ella mientras esperaba su turno aprovechó para a través de un tríptico enterarse de los servicios médicos que reciben los enfermos de Cáncer en el quinto piso del Hospital.

Las niñas también se unieron a esta campaña. Una de ellas Lizzet Méndez de siete años. Ella no sintió tristeza de que su cabello ondulado, que tenía hasta la cintura le corten, en voz baja se le escuchaba que su deseo es que las niñas con cáncer cubran su cabeza con una peluca.

La madre de esta pequeña Sandra Andrade, dice que hace ocho meses hizo la promesa que tenía que donar su cabello. Tiempo en el que se hizo crecer “ Mi finalidad era ayudar aliviar el dolor de estas familias”.

Unas 400 personas son las que se atienden en el Hospital Regional Vicente Corral Moscoso, de cáncer. Una de ellas Ana María Saguancela de 51 años. Ella tiene su cabeza cubierta con una gorra de lana, porque perdió su cabello por las quimioterapias.

Saguancel trataba de contener su llanto pero le era imposible. Tiene una mezcla de sentimientos al escuchar el sonido incesante de las tijeras, que es la muestra del apoyo de la gente. Pero también se entristece, por su cáncer de colón, que le detectaron hace dos años.

Más datos

Las personas que deseen donar su cabello lo pueden hacer en el quinto piso del Hospital Regional Vicente Corral Moscoso. Allí también se puede donar sangre.

Los enfermos de cáncer periódicamente realizan manualidades y venta de postres. Adquiriendo sus productos es otra manera de ayudar.

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