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Al igual que los búnkeres de Quito y Cuenca, los problemas por permisos y retrasos también se vivieron en el Hospital Teodoro Maldonado Carbo de Guayaquil.

El contrato para la construcción del búnker se suscribió el 21 de diciembre del 2010. En este caso, la veeduría ciudadana que vigiló el proceso de contratación señaló al menos 10 falencias en el proyecto.

Entre otras, la falta de estudios de impacto y licencia ambiental, y el permiso del Municipio de Guayaquil antes de empezar con la edificación.

El pasado 9 de mayo, en un recorrido de obras, Ramiro González, presidente del Consejo Directivo del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), reconoció que hubo varias trabas en el proceso, pero enfatizó que ya cuentan con todos los requisitos. Y ofreció que en cinco meses estará ya funcionando el acelerador.

Pero a más de los cuestionamientos a esta obra, el hospital requiere de un oncólogo radioterapeuta que se encargue del nuevo acelerador lineal. Francisco Ceballos, director, dice que la contratación del especialista está en trámite.

A los pacientes, además, les urge que empiece a funcionar el acelerador, pues sienten que Solca ya no avanza por la creciente demanda. “No presta la atención con la agilidad que la enfermedad lo requiere. Hay un retraso en la atención a todos los pacientes que necesitan el tratamiento, incluidos los del Seguro”, reconoce Ceballos.

Un paciente oncológico del IESS espera hasta más de tres meses para asistir a las radioterapias. A María Tigrero, de 52 años, le extirparon el útero por un diagnóstico de cáncer.

Ella vive en El Azúcar, comuna rural de Santa Elena y el pasado viernes acudió al hospital para su segunda quimioterapia.

También necesita radioterapia, pero recién en julio fue citada por Solca para una simulación; es decir, para ubicar el sitio exacto en el que recibirá la radiación. “No hay otra opción, me toca esperar”, afirmó.

Este hospital registró 11 737 consultas oncológicas, en el 2011. El jefe del servicio, Jorge Moncayo, explica que cada año se suman 2 000 pacientes con cáncer a la consulta externa.

El año pasado, 420 pacientes requirieron radioterapias. En su mayoría son afiliados con tumores cerebrales, cáncer de mama, de recto, osteosarcomas (cáncer óseo), quienes acuden a Solca para su tratamiento.

Según el cronograma de operación del acelerador, a fines de mes llegarán a Guayaquil dos técnicos ingleses. La instalación mecánica tomará 45 días; el período de calibración y pruebas tomará otros 60 días. Ceballos calcula que se podrá atender entre 15 y 20 pacientes por día.

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