El paciente con daño renal debe limitar el consumo de líquidos
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Sentado junto a su esposa, Félix, de 53 años, escucha atentamente a la nutricionista Patricia Posso. “No tome bebidas claras: agua sin gas o con gas, ni colas, aromáticas, café, té”. Él pregunta: “¿Y qué puedo tomar”? Maicena o tapioca pero no un jarro grande sino solo una taza. En el Centro de Diálisis Contigo Norte, la nutricionista explica a la pareja los cuidados que debe tener, debido a la insuficiencia renal que padece desde hace tres años.
La primera regla para quienes padecen insuficiencia renal es reducir el consumo de proteínas animales. Posso dice que las fuentes proteicas dejan residuos nitrogenados, como la urea y la creatinina y en el cuerpo de un paciente con problemas en sus riñones, estos se pueden convertir en toxinas, pues no se eliminan. Las carnes rojas que tienen alta densidad molecular obligan a que el aparato renal trabaje más y acelera su deterioro.
Por esto sugiere evitar carnes rojas, embutidos y vísceras y consumir proteínas con mayor calidad biológica, es decir, que tengan más aminoácidos esenciales, como huevos y mariscos.
Otra recomendación: controlar la ingesta de líquidos. El nefrólogo Franz García recalca que esto depende del peso del paciente, pero cuando menciona líquidos no solo se refiere a agua o jugos sino también a leche, sopa, colada, yogur, gaseosas, morocho, avena e incluso las frutas con alto contenido de líquido.
Entre las verduras y frutas tampoco es conveniente ingerir papas, aguacate, plátano, naranja, acelga, uvilla, capulí, tomates. Estos son ricos en potasio y como los riñones no funcionan, este mineral se acumula y altera la función cardiovascular. Puede haber riesgo de paro cardíaco.
Félix antes solía tomar colada con guineo diariamente, ahora la nutricionista le pidió que eliminara esa bebida en su dieta.
El paciente no debe excederse en el consumo de frutas ni verduras, máximo comer cinco porciones al día.
Las frutas y verduras sugeridas son: manzana, babaco, cereza, mango, pera, piña, uvas, tuna, mora, papaya, fresas, granadilla, guayaba y pepino.
Otro factor a tomar en cuenta es el fósforo. Cuando este mineral no se elimina a través de la orina, los niveles de calcio disminuyen y trae problemas óseos. Cuando esto sucede, García dice que no basta tomar lácteos porque contienen calcio y también fósforo, por eso es necesario tomar suplemento solo de calcio.
La nutricionista del Centro de Enfermedades Renales de la Clínica Pichincha, Verónica Espinoza, recomienda reducir el consumo de sal para evitar el desarrollo de hipertensión.
Posso recuerda que al armar el menú es primordial conocer los niveles de potasio, fósforo, ácido úrico y la diuresis del paciente.
Según García, la dieta para los pacientes que reciben diálisis (insuficiencia renal crónica), generalmente tres veces por semana, no es tan estricta como quienes no reciben este tratamiento. Pero recomienda que las limitaciones en el consumo de potasio, fósforo y líquidos se mantengan y explica que el consumo de proteínas puede normalizarse. Esto, porque la diálisis se encarga de liberar el exceso de urea y creatinina que antes no se eliminaban por sí solos del organismo.
El nefrólogo señala que el 70% de los pacientes que se realizan diálisis en la Clínica Pichincha son hipertensos o diabéticos. Para estos últimos, existen aún más restricciones en la alimentación. La ingesta de carbohidratos y frutas debe bajar y los dulces y azúcares deben eliminarse.
El doctor agrega que en un ar-tículo de la revista Kidney, de la Sociedad Internacional de Nefrología, se menciona que otro antecedente de la insuficiencia renal es la obesidad.
Si no se sigue un régimen alimentario estricto, estos pacientes pueden desencadenar más problemas en su salud como náuseas, vómitos, mal aliento, dolores de cabeza y calambres.
Mientras despeja sus dudas en el consultorio de la nutricionista Posso, Félix confiesa que aunque la dieta es muy estricta para su gusto sabe que es necesaria, porque cada vez que no la respeta siente las consecuencias, entre ellas hinchazón de su estómago y de los tobillos.
Baje el consumo de:
Guineo. Esta fruta es rica en potasio y su exceso en la sangre afecta negativamente al funcionamiento
del corazón, del cerebro y de los músculos.
Gelatina. Aunque se presente como postre, se compone mayormente de agua. Su porción cuenta como una porción de líquido (un vaso de agua).
Papa. Su alto contenido en potasio perjudica a estos pacientes. Es preferible reemplazarla por otro carbohidrato, como arroz o pan, que no sean integrales.
Calmar la sed
Para contrarrestar la sed enjuague su boca con agua fría o con un enjuague bucal, pero no trague.
Evite los alimentos salados, porque eso aumenta la sensación de sed.
Evite las preparaciones azucaradas o dulces, sobre todo si es diabético.
Coma caramelos de menta, duros y agrios o chicles de menta, humedecen la boca y ayudan a reducir el deseo de líquidos.
Trate de tomar los medicamentos con el líquido propio de los alimentos.
Agregue un poco de jugo de limón a una taza de agua. El sabor agrio reduce la sed.
Congele las frutas y cómalas lentamente, mientras estas se descongelan.


