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Las unidades de salud del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), que tienen consultorios de Obstetricia y salas de parto, también están recibiendo a las hijas y nietos de los afiliados.

Ramiro González, presidente del Consejo Directivo del IESS, confirma que estos casos se presentaron con la ampliación de los servicios de salud para los hijos menores de 18 años.

“Estamos atendiendo los partos, al niño lo atendemos hasta el mes porque ya es el nieto del afilado y eso no cubre el IESS”, asegura González, quien informa que en la Amazonía y en la Costa hay muchos casos de embarazo precoz.

Aunque en el Seguro Social todavía no existen estadísticas sobre la atención a este segmento de la población, en el Ministerio de Salud se calcula que uno de cada cinco partos en el país corresponden a las adolescentes.

En la última década, los embarazos de 10 a 14 años aumentaron en un 74%. En el caso del Hospital Gineco Obstétrico Isidro Ayora, uno de los centros obstétricos más grandes del país, el embarazo adolescente alcanzó en los dos últimos años cifras significativas. En el 2008, el porcentaje fue de 26,5% y en 2010 del 27%.

Parte de esta demanda se ha trasladado al Hospital Carlos Andrade Marín (HCAM), que por ser un hospital de tercer nivel atiende casos de emergencia o de alta complejidad.

Diego Calderón, jefe del área materno infantil del HCAM, explica que en esa unidad las gestantes adolescentes son atendidas en consulta externa y emergencia. Aclara que en el área de hospitalización de esa casa de salud todavía no se atienden los partos normales de las chicas.

El costo de un parto normal en el sector privado es de USD 1 150 y una cesárea cuesta USD 1 200, en promedio. Estos son los valores que ahorran los afiliados que hacen atender a sus hijas en el IESS.

“Para esta población hay que crear subunidades especializadas que permitan dar un servicio, como el del Isidro Ayora”.

“Esto es multidisciplinario, se requieren psicólogos, enfermeras y médicos especializados en medicina para adolescentes”, explica Calderón, quien sostiene que la “orientación en salud del IESS debe cambiar totalmente”.

En la unidad materno infantil de este hospital se prepara un proyecto en el que se plantea la creación de una unidad de cuidado del embarazo del adolescente.

En esta población los problemas de abortos, partos prematuros, retardos, restricciones de crecimiento del feto, preeclampsia y otros riesgos obstétricos se presentan en 24 de cada 100 pacientes adolescentes.

“También hay más cesáreas por cuanto la pelvis no llegó a un desarrollo total”, dice Calderón, quien asegura que hay contacto con gente del Isidro Ayora, para preparar el proyecto que permitirá crear una unidad de atención especializada.

Este tipo de atención también requiere una reglamentación, pues ya hubo un problema de facturación por la atención de parto a la hija de un afiliado. “Esto, porque lo que se está atendiendo es el nacimiento de los nietos de los afiliados”, dice Calderón.

Además de la demanda, el servicio de obstetricia del HCAM enfrenta otro problema por los trabajos de remodelación.

Debido a esto, solo se han atendido 1 500 nacimientos en el primer semestre del año, pero el promedio es de 2 200 en el mismo período.

A pesar de las limitaciones en el servicio, Betty Soledispa, de 28 años, está tranquila por el control que le han hecho en su embarazo. Esta afiliada tuvo que ser ingresada a hospitalización por presión alta y ahora es monitoreada constantemente.

Debido a la demanda que hay en el servicio de ginecología y en neonatología se aplica un plan de alojamiento conjunto, el cual permite que los recién nacidos siempre estén con sus madres.

Mayra Rivera confirmó que pudo tener a su primera hija desde el nacimiento. Solo las separaron para pesarla y asearla. Gracias a ese contacto “piel con piel” ha subido la satisfacción en el servicio.

Sofía Alicia Corozo, de 33 años, quien vive en sur de Quito, está tan agradecida que espera que Calderón sea el padrino del hijo que espera. Esta mujer ha tenido cinco abortos, un parto vivo y ahora tiene 27 semanas de embarazo. Para que no pierda a su bebé le hicieron un tratamiento emergente y tiene que estar en reposo absoluto. Esto no le importa, pues solo quiere que su hijo nazca.

Madres adolescentes

En Ecuador la tasa global de fecundidad nacional es de 3,3 hijos por mujer, mientras que en el área rural son 4.

El 45% de adolescentes que se quedó embarazada no estudiaba ni trabajaba antes del embarazo.

Las estadísticas dan cuenta de que ocho de cada 10 gestantes adolescentes no reinician los estudios tras el parto.

El 96% de las madres adolescentes del país no trabaja, por lo que dependen de sus padres o de sus suegros.

Dos de cada tres adolescentes sin educación en Ecuador son madres o están embarazadas por primera vez.

El afiliado debe registrar al menos 11 aportaciones para que su hija tenga derecho a la atención del parto.

En el Hospital Carlos Andrade Marín se atienden los partos expulsivos y las emergencias.

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