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La mayor parte de los clientes demanda medicinas de los laboratorios del extranjero. Ahí están Novartis, Pfizer, Abbott, Bayer, Merck entre otros que representaron el 86,3% de la facturación del 2010. Estos tienen sus centros de fabricación en Francia, Colombia, Perú, India y otros. Su venta al público se realiza a través de distribuidores y cadenas de farmacias.

Con una receta en la mano, Jannine Jaramillo comienza a buscar sus medicamentos para tratarse de una infección en la garganta. Solo se grabó el nombre de la pastilla pero no sabía si era nacional o extrajera. Luego de varias visitas a locales llegó a Farmaservicios, ubicada en Ximena y Padre Solano, donde hay más de 30 distribuidores y farmacias que le ofrecían hasta un 20% de descuento.

Jaramillo gastó cerca de USD 30 en medicinas. Todas de origen extranjero. Si hubiera sido de producción nacional, su factura no hubiese superado los USD 15.

Cristóbal Loor, dueño de una farmacia en el centro de Guayaquil, contó que los clientes prefieren las marcas extranjeras porque son buenas y recomendadas por los médicos. “Solo un porcentaje pequeño prefiere genéricos”.

Según los registros de la consultora IMS, de los USD 876,6 millones que se vendieron en medicamentos el año pasado a los clientes, las marcas extranjeras facturaron USD 756,2 millones. Un crecimiento del 9,8% comparado con el 2009. Ahí se incluyen los fármacos para enfermedades como el cáncer, sida, antiinflamatorios, cardiovasculares, renales, sistema nervioso, entre otros.

Por ejemplo, entre enero y agosto del 2011, se importaron USD 329,1 millones de medicamentos para tratamiento oncológico y sida. El origen de los productos es Colombia con USD 67 millones y Panamá con USD 39 millones. México también vendió USD 38 millones. En cambio en el 2010 la importación de estos mismos medicamentos sumó USD 412 millones.

Para el 2011 el mercado privado tiene previsto facturar USD 1 100 millones, de los cuales USD 946 millones corresponderá a las marcas del exterior.

El mercado

Antonio Quezada, gerente de Dyvenpro, una de las divisiones de Distribuidora Farmacéutica Ecuatoriana (Difare), sostuvo que las medicinas de alta tecnología y de mucha investigación como los oncológicos, sida y vacunas son las que más se importan y las más costosas. “También hay productos que se pueden elaborar aquí como los antiinflamatorios, pero la diferencia será el precio, ya que el de marca costará hasta 10 veces más. Cada empresa defenderá su precio y explicará su beneficio”.

En el 2010 el grupo Difare facturó USD 297 millones mientras que Farcomed (Fybeca) sumó USD 249 millones. Ambas empresas representan a las mayores comercializadoras de medicinas a través de sus redes de farmacias.

Según Quezada, las cadenas de farmacias prefieren vender las marcas extranjeras por sus altos niveles de rentabilidad. “Desde el punto de vista comercial, a todo dueño de farmacia más le interesa vender lo que da ganancia”.

Pero esa estructura del negocio es cuestionado por los laboratorios nacionales, ya que sus productos no son demandados.

Luis Monteverde, asesor técnico de la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos Ecuatorianos (ALFE), dijo que hay por lo menos 17 fármacos que pueden ser elaborados localmente y dejar de importarlos, lo que reducirá el déficit de la balanza comercial. “Hay una serie de medicamentos que requiere mayor tecnología y especialización que no la tenemos y que son necesarios importarlos. No lo hacemos porque son nuevos y otros no han perdido su patente. El resto sí se puede hacer”.

Monteverde contó que la industria local está lista para elaborar nuevos fármacos para problemas cardiacos, quimioterapia, náuseas pero requieren tiempo para su fabricación. “Pero en este momento se puede sustituir fármacos, antiinflamatorios, musculares, vitaminas y otros”.

En cambio, Juana Ramos, directora de la Cámara de Industriales Farmacéuticos del Ecuador (CIFE), sostiene que sí se pueden realizar productos oncológicos y hasta hormonales. “El problema es que para hacerlo se requiere de plantas especializadas que solo se dediquen a ese tipo de productos. Aquí hay plantas que hacen varios productos y por lo tanto no se puede hacer oncológicos porque puede haber contaminación cruzada y eso no esta permitido”.

Según Ramos, en el país no se desarrolla ese tipo de productos por el tamaño limitado del mercado y por lo tanto no se vuelve rentable una planta especializada. Por eso ve con agrado la subasta pública para que la industria local crezca. “Lo que se puede dejar de importar son los antiinflamatorios, vitaminas y minerales y que se producen localmente y más baratos. Ahí se podrá reducir USD 200 millones por año”.


En la industria

La venta de medicamentos genéricos en el mercado local se ubica en el 5%. Hace más de 20 años se ubicaba en el 2%, según los industriales.

La subasta pública para el Ministerio de Salud y el Seguro Social atrae a los productores locales para incrementar sus ventas. En el 2012 quieren colocar el 45% de la demanda.

Los industriales esperan que el Gobierno acelere la creación del programa Mi Farmacia para comercializar la producción nacional a bajos precios.
En el 2008 la venta de medicamentos extranjeros se ubicó en USD 635,3 millones mientras que en el 2009 sumó los 688,9 millones. Esa tendencia
también se repite en las unidades que pasaron de 125 millones a 131 millones.

La importación de fármacos para el cáncer y sida llega de 41 países. Los más grandes proveedores son Colombia, Panamá, México, Chile, Suiza y Brasil.


En la región crecen las ventas

El mercado farmacéutico crece en Latinoamérica y Ecuador se ubica en el octavo lugar de la facturación con el 1,9%. En el 2010 el negocio registró ventas por USD 42 732 millones, un 18% más que el 2009, según la consultora IMS.

El 42,5% del mercado lo tiene la industria de Brasil y con el 18,% México. Argentina tiene el tercer lugar con el 9,3%.
Antonio Quezada, gerente de Dyvenpro una de las divisiones de Distribuidora Farmacéutica Ecuatoriana (Difare), sostuvo que las industrias latinoamericanas tienen más espacios para crecer. "En Argentina los laboratorios de ese país se unieron y ahora son mayoría en el abastecimiento del mercado. El 50% de los medicamentos es hecho en ese país y el resto se importa".

Otro ejemplo, señala Quezada, es de Colombia donde la producción de genéricos de ese país representa entre el 40 y 50% del mercado. "Los
mercados se desarrollan de acuerdo al poder adquisitivo de sus clientes".

Las estadísticas de IMS señala que los medicamentos que más se comercializan en la región son los oncológicos, antidiabéticos, respiratorios, principales enfermedades que constan en el cuadro epidemiológico.

Para el experto colombiano Rodrigo Arcila, para la reactivación de la industria es necesaria la participación del Estado. "Hay que incentivar a la industria local con inversión y apoyo en la investigación. Es un proceso que toma tiempo y paciencia". El mercado colombiano factura en medicamentos USD 1 800 millones y espera llegar a USD 2 400 millones en el 2014. Además, es el principal proveedor de Ecuador.

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