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Cuanto antes vuelve una madre a trabajar luego de dar a luz, menos posibilidades tiene de amamantar a su hijo, según un estudio realizado en Estados Unidos.

Las madres que participaron en la investigación publicada en la revista Pediatrics y que volvieron a trabajar durante las seis semanas posteriores al parto tenían menos posibilidades que otras mujeres de iniciar la lactancia.

Y cuando la habían empezado, tenían menos posibilidades de continuar con ella. Sin embargo, las madres que permanecieron en casa durante al menos nueve meses, o incluso 13 semanas, tendían más a amamantar a sus bebés durante tres meses o más.

Las investigaciones han demostrado que la lactancia deriva en una tasa menor de enfermedades pediátricas, incluido el eccema, las infecciones del oído medio, la neumonía y el asma.

"Animaríamos a todas las mujeres a intentar amamantar y continuar todo el tiempo que puedan", dijo la autora del estudio, Chinelo Ogbuanu, del Departamento de Sanidad de Georgia.

Por ejemplo, dijo, cuanto más dé de mamar una mujer, más leche produce; y cuando se ven separadas de sus bebés durante el día, su producción de leche puede empezar a disminuir. "No importa lo efectivo que sea un sacador de leche, no es tan eficaz como un bebé", dijo Ogbuanu a Reuters Health.

El estudio sugiere que las mujeres deben intentar tomar toda su licencia por maternidad seguida y encontrar formas para tener a su bebé cerca del puesto de trabajo durante el día para poder amamantarlo durante los descansos laborales.Si no lo hacen, la producción de leche se irá frenando.

En la actualidad, sólo siete de cada 10 mujeres de Estados Unidos amamantan a sus bebés, y sólo tres de cada 10 continúan durante seis meses, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por su sigla en inglés). Ogbuanu y su equipo recuperaron información recopilada entre 6.150 mujeres que trabajaban antes de dar a luz.

En entrevistas realizadas nueves meses y dos años después del parto, las mujeres contaron cuánto tiempo habían extendido la lactancia y cuándo habían vuelto a trabajar.

Las mujeres que no se reincorporaron a su puesto de trabajo durante al menos nueve meses tenían más posibilidades de haber dado de mamar que quienes dijeron que habían regresado en seis semanas o menos.

Aproximadamente siete de cada 10 madres que seguían en casa nueve meses después del parto habían intentado amamantar, frente a las seis de cada 10 que volvieron a trabajar entre una y seis semanas después del parto.

Más de tres de cada 10 mujeres que se quedaron en casa durante al menos 13 semanas dijeron en su mayoría que habían dado el pecho a sus hijos, frente a las menos de dos de cada 10 de las que retornaron a trabajar a las seis semanas.

Los autores no hallaron relación entre la lactancia y el total de licencia por maternidad permitido, con pago o no, sino que en su lugar se centraron en el tiempo que se tomaron las mujeres, lo que hizo que concluyeran que cuanto más tiempo tardan las madres en recuperar su trabajo más fácil es que se fomente la lactancia.

Sin embargo, otros expertos indican que la falta de una relación entre la lactancia y la licencia por maternidad hacía que los datos fueran de algún modo confusos, por lo que pidieron un estudio a gran escala basado en la duración de la licencia.

"Según estos hallazgos, no diría que necesariamente volver a trabajar haga que algunas mujeres dejen de dar el pecho", dijo Hawley Montgomery-Downs, de la Universidad de West Virginia, que no participó en el estudio.

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