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Ayer, desde las 11:00, los miembros de la Asociación de Facultades Ecuatorianas de Ciencias Médicas y de la Salud (Afeme) se reunieron en el centro norte de Quito para rechazar la aplicación del Decreto Ejecutivo 813.

Los decanos de las 23 facultades de Medicina del país viajaron desde varias provincias para denunciar la “violación y el atropello” que significó la destitución de 182 médicos a escala nacional. Bosco Barberán, presidente, explicó que la cifra de 110 despedidos que maneja el Ministerio de Salud es imprecisa.

Elías Gilces, presidente de la Asociación de Escuelas de Medicina, calificó a la medida como un “atentado” contra la Academia. La separación de médicos docentes de los hospitales impide que los estudiantes continúen practicando en las casas de salud. Gilces señaló que este hecho afecta a la formación de 4 000 estudiantes de Medicina a escala nacional.

“Los estudiantes fuimos desplazados de los hospitales por la venta de renuncias obligatorias de docentes”. Gilces explicó que un médico aprende a serlo en el hospital, tratando a los pacientes. “El Gobierno quiere profesionales de calidad pero cómo nos formamos esos profesionales, si impiden la actividad docente dentro de las casas de salud”.

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Testimonios de pacientes del hospital Pablo Arturo Suárez

Tres pacientes del hospital Pablo Arturo Suárez cuentan su experiencia tras el despido de médicos de la institución

Así mismo, Leonardo Bravo, director ejecutivo de la Afeme, rechazó el ingreso de médicos extranjeros al país, anunciado por el ministro Chiriboga el pasado martes en un canal de televisión. “En el país hay médicos de excelente desempeño”.

Pedro Palacios, presidente nacional de Internado y Pregrado, señaló que durante este año se graduarán 2 409 médicos en las facultades de medicina del país.

“No es procedente que vengan médicos extranjeros”. Además, informó que el número de graduados ascenderá a 2 700 en el 2012 y a 3 242 en el 2013.

Ermes Bello, docente de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, también rechazó la llegada de médicos extranjeros y explicó que deben ser sometidos a una revalidación en la Academia ecuatoriana. “Si un médico ecuatoriano viaja a otro país debe revalidar su título en una universidad de este para ejercer su profesión”.

Jaime Acosta, director del Instituto Superior de Investigación y Postgrado, expresó su desacuerdo con esta medida gubernamental. “La universidad del país es de buena calidad en el área médica”. La Academia tiene una historia de 100 años en el Ecuador y en el ejercicio profesional se ha demostrado la calidad de médicos”.

Acosta añadió que no se debe responsabilizar a los profesionales de la salud de los errores políticos en la aplicación de los servicios de salud. También aclaró que los recursos humanos, en el área de la salud “están garantizados no solo en pregrado sino también en postgrado”. Actualmente hay 700 estudiantes en 23 cursos de posgrados de la Universidad Central del Ecuador (UCE).

A propósito, Gilces añadió que desde el 2008 los posgrados están suspendidos con excepción de la UCE (Acuerdo Ministerial Nº 1380). Otro tema que preocupa a la comunidad médica es la posibilidad de que se otorgue el título de especialista a médicos generales que posean dos años de experiencia. Bello dijo que el único organismo autorizado para entregar un título académico de tercero o cuarto nivel es la universidad ecuatoriana. Pero enfatizó que la Afeme no está en contra del régimen académico asistencial.

Gilces aclaró que resulta más beneficioso para un profesional que se le dé la oportunidad de ser un residente de posgrado y no un residente asistencial o empírico.

Barberán añadió que buscarán el diálogo con el Ejecutivo y el Legislativo. “El Decreto 813 incide en la calidad de la formación y coarta la actividad médica. La Asociación espera una respuesta presidencial. “No puede existir educación médica si no se la ejercita a través de los hospitales”.

Otras reacciones

Rommel Martínez, director Médico del Eugenio Espejo, aseguró que las vacantes de los profesionales separados   se han suplido en un 80%. Mientras se reciben más carpetas  los pacientes son transferidos a otras casas de salud  para varios servicios.

Trabajadores del  Ministerio de Salud, que fueron separados de sus cargos por la compra de renuncias,  protestaron en las afueras de la Inspectoría de Trabajo, en Guayaquil. Aseguran que no reciben  sus liquidaciones.    

Norma Moncayo,  inmunóloga-alergóloga,   incluida en la lista de despidos masivos,  dijo ayer que con su salida del Hospital Baca Ortiz  este centro de salud se quedó sin esa especialización.

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