La entrada gratuita a parques genera críticas
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El aumento de turistas, entre el 2010 y 2011, a las 44 de las 46 áreas protegidas del país fue el principal incentivo para declarar gratuita la entrada, desde el pasado 17.
Durante el 2011, el precio de la entrada a todas las áreas –a excepción del Parque Nacional Galápagos y la Reserva Marina Galápagos- fue de USD 2.
Según el Ministerio del Ambiente (MAE), la gratuidad solo aplica para el ingreso, pero no para otros servicios, como el de guía, comidas, entretenimiento, etc.
Se mantendrá el registro de ingreso de visitas cuando entren a los parques y no se modificarán permisos, como el de filmación que es gratuito -pero requiere de una garantía de USD 500-, o como el de investigación y operación turística. Todas las actividades dentro de las áreas se rigen bajo los mismos parámetros.
El crecimiento de turistas, entre el 2010 y 2011 fue del 59,7%. En el 2010, estas áreas registraron 338 000 visitantes, que generaron ingresos por USD 1 259 697 y el 2011 acudieron 540 000 visitantes, pero el ingreso disminuyó a USD 860 908, por el valor menor de la entrada.
La Directora Nacional de Biodiversidad del MAE, Isabel Endara, explicó que en una evaluación realizada desde noviembre 2010 se determinó que el promedio de ingresos por entradas fue de USD 1 200 000 anuales. Este rubro era reinvertido para pagar personal, adecuaciones y mantenimiento.
Para aplicar la gratuidad, el MAE cuenta con USD 4 millones para este año, que se invertirán en equipamiento para contingencias, emergencias y para adquirir vehículos y combustible, pues según Endara, el control y patrullaje aumentará. Con este rubro también se pagará a personal y gastos administrativos. Además, aumentarán 100 guardaparques, actualmente hay 250.
Para Víctor Hugo Inchausty, director regional de la Oficina Regional de UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) para América del Sur, este aumento de guardaparques ayudará a un mejor control. Explica que no se puede definir cuántos guardaparques se necesitan en total, porque cada área protegida tiene una condición distinta y riesgos diferentes. En áreas cercanas a las poblaciones, por ejemplo, sí sería necesario incrementar la cantidad de vigilantes.
Aunque la gratuidad se aplica en 44 áreas, 27 se consideran turísticas, el resto -como el Cerro Plateado en Loja o la reserva Pambilar en Esmeraldas- son inasequibles por conservación.
A la abogada ambiental y miembro del Directorio del Centro Ecuatoriano de Derecho Ambiental (CEDA), Verónica Arias, le da la impresión de que esta decisión no se discutió lo suficiente. Argumenta que conoce de estudios sobre áreas protegidas, entre el 2004 y 2008, en los que se consideraba necesario un aumento en el costo del ingreso, para que puedan ser autosustentables.
Le preocupa la sostenibilidad a largo plazo porque dice que no hay recursos de autogestión que se generen en las propias áreas. Califica a la medida como contraproducente y cree que el mensaje que se da es que se está subsidiando a turistas nacionales y extranjeros. “Mi preocupación va más allá, como es gratis la lectura puede ser que la gente hace lo que le da la gana, no necesita permiso”.
Endara aclara que aumentará el control y que cada área protegida tendrá un número de visitas diarias para no afectar el ecosistema.
Inchausty, de la UICN, cree que la medida es positiva porque es una forma de acercar las áreas a la población, que las conozcan más. Recalca que se debe mantener el plan de manejo que determina qué se puede hacer y qué no, y cuánta gente puede entrar al día.
Cree que este cambio debe ir acompañado de educación ambiental, para que los visitantes conozcan las reglas del lugar y que entiendan que son ambientes especiales con valores específicos.
Veinte áreas protegidas fueron parte del proyecto de delimitación física y desarrollo de turismo sostenible en el patrimonio de áreas naturales del Estado. Se rehabilitó la infraestructura administrativa y turística, se implementaron baterías sanitarias, centros de visitantes, casetas de control, senderos y señalética, dependiendo de la necesidad de cada uno. En el Parque Nacional Machalilla se instalaron duchas y baños en la zona de la playa Los Frailes.
Para Arias, en el país no se valorizan las áreas protegidas, no se las cuida como se debería y la gratuidad las vuelve más vulnerables.
Tome en cuenta
El Acuerdo Ministerial 006, que declara la gratuidad, entró en vigencia el 17 de enero.
Los centros de visitantes harán encuestas a los turistas para conocer su opinión sobre el tema de gratuidad.
La Constitución vigente es la que estableció que las tarifas de nacionales y extranjeros deben ser equitativas e igualitarias. Por eso se unificaron las tasas.


