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Desde hace cinco años Carmen Patiño, rectora del Colegio Claire Bucaram de Aivas, utiliza la gimnasia del cerebro para potenciar las capacidades de sus 1 400 alumnos. Los estudiantes de este plantel, ubicado en el sector de Los Samanes II, en el norte de Guayaquil, empiezan las clases con ejercicios que les ayuda a estimular los dos hemisferios del cerebro; derecho e izquierdo.

Las funciones del primero están relacionadas con las emociones, gestos, mímica, percepción espacial, geométrica, asociaciones visuales y auditivas. En cambio, el hemisferio izquierdo es el encargado del lenguaje, comprensión, expresión verbal y escrita, análisis matemático y motricidad fina (escribir), así lo afirma Magdalena Gómez, neuróloga del hospital Metropolitano.

Siete minutos antes de comenzar una clase y siete minutos después del recreo, Patiño realiza una rutina de ejercicios con los chicos de todas las edades. Antes de iniciar toman agua y practican movimientos corporales, que se conocen como botones del cerebro, ganchos, ocho perezoso, etc., hasta completar una serie de 12 ejercicios coordinados.

Según la rectora, esto influyó de forma positiva, por ejemplo, en los 55 estudiantes que se graduaron el año pasado. De estos, 48 ya ingresaron a la universidad.

La gimnasia les ayudó a rendir las pruebas de admisión en los centros universitarios. Esto debido a que los ejercicios permiten una mejor concentración para el aprendizaje. Se vuelven más activos, críticos y su nivel de razonamiento se eleva en las clases.

En los años setenta, el estadounidense Paul Dennison creó la gimnasia del cerebro, que consiste en realizar una serie de 26 movimientos corporales para captar con rapidez los conocimientos. Él partió del principio de que la mente y el cuerpo son un todo inseparable y de que no hay aprendizaje sin movimiento.

La tensión, el estrés, la ansiedad y los problemas del entorno hacen que el un hemisferio del cerebro funcione más lento. Y cuando eso sucede es más difícil captar las enseñanzas y concentrarse.

La gimnasia del cerebro permite equilibrar esos efectos. “El cerebro está conectado a través del movimiento. Sabemos que se aprende a través del cuerpo y de los sentidos”, dice Carol Ann Erickson, cocreadora de la gimnasia del cerebro para educadores, en EE.UU. Ella estuvo en Quito hace dos semanas para dictar una conferencia de aprendizaje a través del movimiento.

En el encuentro organizado por la Fundación Educando al Ecuador participaron 200 personas. “Damos herramientas a los colegios públicos y a las fundaciones e instituciones de bajos recursos, para que mejoren el aprendizaje”, comenta Norma Endara, presidenta de la Fundación. Esta organización ha trabajado con 15 000 niños y ha capacitado a 3 000 profesores a escala nacional, desde el 2005.

Precisamente, Miriam Guaño, profesora de la Escuela Manuel Quiroga, de Tumbaco, a diario aplica gimnasia del cerebro con sus 42 niños de cuarto de básica. “Es increíble. Me ayuda a controlar la conducta, mejoran la ortografía y la lectura”.

Se deben dedicar por lo menos 10 minutos al día a la práctica de gimnasia del cerebro

Los movimientos de la gimnasia del cerebro deben ser un calentamiento inicial antes de realizar cualquier actividad sea deportiva o académica.

Dedique por lo menos 10 minutos diarios para hacer los ejercicios. Los estudiantes de escuela, colegio o universidad los deben practicarlos antes de rendir un examen.

La rutina de ejercicios también es útil para los adultos mayores porque van perdiendo destrezas, imagen visual y velocidad para procesar datos.

Las personas que tienen problemas de comportamiento, comunicación o aprendizaje (dislexia, hiperactividad, atención deficiente) deben hacer gimnasia.

Es recomendable tomar de seis a ocho vasos de agua al día. Pero hágalo con lentitud para aprovechar las sales y los minerales.

El sueño es clave para el aprendizaje. Los bebés deben dormir 15 horas diarias, los estudiantes de primaria 13, los jóvenes 10 y los adultos 8 horas.

Para ejercitar el cerebro es aconsejable leer por lo menos cinco minutos diarios, memorizar canciones y poemas.

El cerebro trabaja más cuando arma un rompecabezas, juega, dibuja, pinta y practica algún deporte.

Se debe caminar por lo menos media hora, pues esto permite coordinar las partes del cuerpo.

Es fundamental que un niño gatee. Porque permite que trabaje la parte motora y sensorial del cerebro.

El oído es el sentido más desarrollado de los bebés. Según la medicina china tradicional, en la parte de atrás de la oreja existen 144 puntos y al estimularlos se activa la parte eléctrica como nervios y el sistema meridiano. Ayuda a escuchar mejor y a captar con rapidez las enseñanzas.

Todas las personas pueden practicar gimnasia del cerebro pero deben recibir entrenamiento previo para saber lo que están haciendo y para qué sirve cada uno de los ejercicios.

No se requieren materiales extras para la gimnasia. Todo está basado en el cuerpo .

Botón del cerebro

Coloque los dedos índice y pulgar bajo las clavículas y realice un masaje circular, con la otra mano cubra el ombligo. Respire lento.

Esto estimula y restablece el centro de gravedad y el equilibrio.

Ayuda a mejorar la lectura, las destrezas visuales (movimiento de ojos) y eleva el nivel de energía.

Puntos positivos

Presione suavemente con las yemas de los dedos los dos puntos que hay sobre las cejas, cierre los ojos, respire hasta que pueda sentir calor o palpitaciones.

Relaja y equilibra ante situaciones de estrés.

Ayuda a la memoria, organización, rendir exámenes o pruebas, estudiar y libera bloqueos mentales.

Activación brazo

Levante el brazo sobre su cabeza, con la otra mano haga presión contraria a la dirección del brazo que está levantado.

Estira los músculos de la parte superior del pecho y de los hombros.

Ayuda a desarrollar habilidades del lenguaje, a manipular herramientas y en la escritura.

Ocho perezoso

Estire la mano a la altura de la nariz con el pulgar levantado y realice el ocho. Los ojos deben acompañar el movimiento de la mano. La cabeza no se mueve.

Sirve para integrar los campos visuales. Es útil para evaluar lo que se lee.

Ayuda a reforzar la visión, lectura, capacidad de coordinación y equilibrio.

Bostezo energético

Imite un bostezo y con sus dedos dé un masaje a las uniones de la mandíbula, respire profundamente, cierre los ojos y emita el sonido del
bostezo. Relájese.

Aumenta la circulación en el cerebro y estimula todo el cuerpo.

Ayuda a mover músculos faciales, lectura en voz alta y a hablar en público.

Ganchos uno

Cruzar las piernas, extender los brazos al frente y cruzar las muñecas, entrelazar los dedos y llevar las manos al pecho. Respirar y cerrar los ojos.

Activa el balance de los músculos y restablece el equilibrio del cuerpo.

Ayuda a relajarse antes de rendir un examen y mejorar el autocontrol.

Ganchos dos

Separe los brazos y piernas más o menos a la altura de los hombros, luego junte las yemas de los dedos a la altura del ombligo. Respire profundamente y ponga la lengua en el paladar.

Permite restablecer el contacto con uno mismo.

Ayuda a escuchar y hablar claro, mejora el equilibrio y la coordinación.

Gateo cruzado

Junte la palma de la mano derecha con la rodilla izquierda y viceversa. Hágalo varias veces.

Permite activar ambos hemisferios del cerebro al mismo tiempo. Ideal para 'calentar' el cerebro.

Mejora la coordinación, conciencia espacial, ortografía, escritura, audición, lectura y comprensión.

Botón de equilibrio

Coloque los dedos índice y medio detrás de la oreja y la otra mano en el ombligo. Respire profundamente, luego cambie de mano.

Ayuda a restaurar el equilibrio en el oído interno, por tanto esto permite una mejora de la atención.

Mejora la concentración, los reflejos y la lectura comprensiva.

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