Tiempo de lectura: 8' 9'' No. de palabras: 1342

Examen supletorio son las palabras de moda. No hay estudiante, maestro, padre de familia que, en estos días, no invoquen estos términos. Y lo hacen porque buena parte de las autoridades de los planteles está, en el transcurso de esta semana, haciendo proyecciones de cuántos estudiantes podrían necesitar de una nueva oportunidad para pasar el año.

En algunos establecimientos, esa proyección va entre el 10 y 15% del total del alumnado, una cifra manejable. Si fuera del 40% sería preocupante pues se atribuiría, entre otras causas, a un problema metodológico del docente.

Afortunadamente ese no ha sido el caso, ni siquiera en el año lectivo 2009-2010 en el cual hubo el mayor número de estudiantes no promovidos: 149 754 a escala nacional y de planteles fiscales, fiscomisionales, particulares y municipales, según el Archivo Maestro de Instituciones Educativas (AMIE).

En cambio, en el 2011-2012 no fueron promovidos 66 579 chicos en todo el país. Y este año lectivo esa cifra podría ser menor, pues el Ministerio de Educación implementó una serie de políticas.

Por ejemplo, la "Ley Orgánica de Educación Intercultural (LOEI) plantea que se debe realizar una evaluación continua a los estudiantes y permita remediar inmediatamente los vacíos que pueden quedar", señala el Ministerio de Educación a través de un comunicado remitido a este Diario.

Otra herramienta es el examen supletorio, el cual "existe como apoyo para los estudiantes que no lograron alcanzar los conocimientos y destrezas necesarias para ser promovidos al siguiente año", señala el documento.

Siguen las ayudas. "Debido a que muchas veces los estudiantes sienten presión en el momento de rendir un examen supletorio, se establecen otras oportunidades: examen remedial y examen de gracia", se indica en el documento.

Las críticas

En este último punto llegan las críticas. "Hasta el examen supletorio está bien, el remedial y el de gracia están demás". La frase fue pronunciada por tres dirigentes estudiantiles (ver recuadros).

Lo mismo opina Elithsine Espinel, rectora del Colegio Menor de la Universidad Central: "Las evaluaciones que vienen haciendo los docentes ya son reales, y darles más oportunidades a los alumnos es prolongar la mediocridad al siguiente año lectivo".

Agrega que, "pedagógicamente, se dice que el nuevo sistema de evaluación es continuo y así lo vienen trabajando los docentes; pero al establecer otros exámenes (supletorio, remedial y de gracia) se rompe con todo lo que se dice del proceso, no deberíamos necesitar de más pruebas adicionales para verificar lo que ya hemos verificado durante el año lectivo".

Espinel considera que "no hay esfuerzo por parte de los estudiantes y ahora tienen que hacer solicitud para perder el año. Ya no hay el extra a los trabajos, simplemente hacen lo ordinario".

Por su parte, Robert Villagómez, vicerrector de la Unidad Educativa Don Bosco, cree que todas las oportunidades que vengan están bien, siempre y cuando sean para que el estudiante demuestre su aprendizaje después de un proceso acompañado por el docente.

El problema viene, agrega, si esas ayudas son miradas como la oportunidad para la obtención de una simple y llana calificación.

Villagómez aclara que es necesario que los estudiantes entiendan que sus actividades deben ser hechas bien a la primera y no esperar ninguna oportunidad más.

Mario Carrillo, rector del Colegio Simón Bolívar, agrega una frase más: "Las oportunidades se las debe entender como una posibilidad para que el alumno pueda recuperarse en sus aprendizajes, no como la oportunidad para que no pierda el año".

Por último, las tres autoridades piden que se realice una evaluación, tomar decisiones importantes sobre cómo aplicar este sistema que en teoría está bien, pero en la práctica ha causado dificultades en cuestión de fechas, tiempos, cantidad de contenidos, sistema de evaluación y así tener para el siguiente año lectivo un sistema de evaluación depurado, objetivo y muy humano.

imagen

Tres dirigentes estudiantiles solo apoyan el supletorio

Los 'profes' sí bajan el nivel

'Las oportunidades que actualmente se están ofreciendo son exageradas, me parece que ahora se ruega a los alumnos para que pasen el año". Así de categórico se muestra Alejandro Analuiza, presidente del Consejo Estudiantil de la U. E. Don Bosco.

El estudiante de tercero de bachillerato considera que hasta el examen supletorio está bien, más allá de eso (exámenes remedial y de gracia) le parece inapropiado.

Incluso cree que algunos maestros, viendo que sus alumnos no pueden sacar la nota que requieren, ni en la primera ni en la segunda oportunidad, bajan el nivel. "Los docentes de menor experiencia hacen nomás pasar el año para disminuir su trabajo o, a veces, para quedar bien y decir que en su clase ningún estudiante se quedó".

Nos quitaron la responsabilidad

'Hay alumnas que sí necesitan de algunas oportunidades para alcanzar el aprendizaje requerido, pero el resto debe esforzarse y poner más empeño en clases", opina Grace Ayala, vicepresidenta del Consejo Estudiantil del Colegio Simón Bolívar.

Es una mala costumbre la que están adquiriendo las jóvenes al saber que van a tener hasta tres oportunidades para pasar el año, creo que debería ser el examen supletorio y nada más.

Agrega que "desde el año anterior ha habido un declive en mi colegio. Con esta nueva política, en vez de ayudarnos nos están quitando responsabilidades y lo que necesitamos es afinar esa cualidad porque ya se nos viene la universidad y debemos ir adaptándonos a las exigencias académicas".

La mediocridad nos abruma

'Es chévere que te den una nueva oportunidad para pasar el año, porque quizá hubo problemas en el transcurso del año lectivo y con un examen extra (supletorio) completará los puntos. Pero no estoy de acuerdo con un segundo (remedial) menos con un tercer examen (de gracia)". La frase es de Mishell Benavides, presidenta del Consejo Estudiantil del Colegio Menor de la U. Central.

Está convencida de que, "con tantas oportunidades nos están llevando a la mediocridad, se supone que tenemos 10 meses de clases y debemos aprovecharlos y dar todo nuestro esfuerzo en ese tiempo. Es ilógico pensar que en menos de un mes se aprenderá lo que debía hacerse en un año lectivo. Y si lo hace solo memorizará las temas, y el siguiente año estará desubicado".

Punto de vista

Elizabet Montenegro / Psicóloga educativa y docente universitaria
'Hay exámenes que apelan a la mediocridad de los alumnos'

El hecho de decir que los estudiantes tienen todas las oportunidades porque es su derecho el pasar el año, les está minando su sentido del esfuerzo. Con esa realidad, cómo se va a pedir un nivel de exigencia si se están acostumbrando a toda esta suerte de oportunidades.

Considero que es inadecuado que se den tantas posibilidades de exámenes, más aún cuando durante todo el proceso de los dos quinquemestres (en total seis parciales) las calificaciones han sido numerosas; es decir, ellos han estado -al menos en teoría- ganándose los puntos de una manera sencilla, además tienen la opción de ingresar al plan de recuperación que los colegios debían tener para estos alumnos. Si aun así, con todas esas ayudas, no han avanzado a completar el puntaje mínimo (7/10) significa que puede haber otro tipo de problemas específicos de cada estudiante.

Por ejemplo, que no está preparado para pasar al siguiente año y, si la reforma curricular tiene una visión de formar alumnos críticos, y si no vamos sentando las bases en ese desarrollo de este pensamiento crítico, va a ser difícil que en los años siguientes puedan avanzar, así que los vacíos van a ser más profundos.


Califique
2
( votos)