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Una de las cabezas de la empresa es Jeff Fischer, un coronel retirado y experto en enfermedades infecciosas, que estuvo en Ecuador presentando las unidades el 31 de mayo pasado.

Según trascendió, Fischer luego viajó a Sudáfrica para promocionar sus hospitales.

Fischer ha estado en más de una ocasión en África, según notas de la prensa. Los periódicos de Gambia, por ejemplo, dan pistas del paso por ese país de Fischer. En la edición del medio digital Freedom Newspaper se relata la detención el año pasado de Fischer y un ciudadano gambiano, que residía en Houston-Texas.

El gambiano Ebrima Loppy se presentó como representante de MED-1 e intentó vender un hospital móvil al Gobierno de su país. Les dijo que costaba USD 8 millones y pidió un avance del 15 al 20%. Además, comentó a un funcionario del Gobierno que Gambia tenía un pésimo récord en el Fondo Monetario Internacional y que no accedería a ningún préstamo. Meses después, Loppy fue condenado a dos años de prisión por dar información falsa e intentar un fraude.

Fischer fue detenido junto con él, pero lo liberaron y desde Senegal (país vecino de Gambia) tomó un vuelo de regreso a Estados Unidos. En las declaraciones que recoge el periódico digital, el vendedor de MED-1 Partners dice que no entiende el porqué encarcelan a una persona que quiere ayudar a su país y reafirma que el costo de los hospitales móviles está entre USD 8,5 y USD 10 millones.

Este antecedente da una aproximación al precio de los hospitales móviles y coincide con los ofertados en otros países como Israel, que quiere vender a Panamá tres hospitales móviles por USD 24 millones o a la India, que en el 2009 anunció que adquiriría cinco unidades móviles en USD 6,6 millones, cada uno.

Este Diario contactó ayer a Fischer y le envió un cuestionario a su correo electrónico, pero no ha obtenido aún una respuesta sobre el proceso de venta.

El Gobierno ecuatoriano pagó más de USD 35 millones por dos unidades para la emergencia sanitaria, sin contar con los USD 2,1 millones que costó el flete y los seguros de la primera unidad que está en Guayaquil. La segunda llegará a Quito, los primeros días agosto, según Salud.

La empresa Solysum (Soluciones y Suministros SA) presentó la oferta de los hospitales por ser la representante de MED-1 en Ecuador. Gustavo Cárdenas, gerente de la empresa, aparece como su representante desde el 4 de febrero, según el contrato de la adquisición de las clínicas. Su situación se legalizó en el Consulado de Ecuador en Washington, el 14 de marzo pasado.

Cárdenas es nuevo como proveedor médico. Lo suyo siempre ha sido el negocio de las telecomunicaciones. En su perfil de la red Linkedin se indica que hizo un máster en Telecomunicaciones en el Instituto de Empresa de España en el 2007 y que es Gerente de Solysum, una empresa de telecomunicaciones, desde el 2000. También aparece como fundador de Equatortrekking (compañía de turismo) y gerente de Utag Ecuador, una firma que aparece en el 2010 dedicada, según su inscripción, a una amplia gama de actividades: producción, fabricación, comercialización, importación, exportación, provisión, equipamiento, mantenimiento e instalación de artículos dispositivos, señales, aparatos, equipos…

Pese a la falta de experiencia, el 17 de marzo, el director del Servicio de Salud del Ministerio del ramo, Gerardo Lemos, presentó un informe con los sustentos técnicos para la compra de los hospitales móviles. Eso ocurrió tres días después de que Cárdenas había legalizado su representación en el Consulado en EE.UU.

A partir de eso, todo se hizo con mucha agilidad. El 21 de marzo, el gerente de Mi Hospital, el economista José Oviedo, pidió autorización para iniciar la compra de los hospitales ofertados por MED-1. Nueve días después, se aprobó el presupuesto y las siguientes horas se invitó a Solysum a presentar formalmente la oferta para la adquisición.

El 1 de abril se conformó el comité de emergencia para evaluar la oferta y el 6 de abril se adjudicó el contrato a nombre de Gustavo Cárdenas Uribe.

El documento no indica la ganancia de Solysum. Cuando este periódico intentó conseguir esa información, la respuesta del Gerente de la importadora fue: “Yo lo hice por patriota”.

El ministro de Salud, David Chiriboga, concedió una entrevista a este medio para explicar el proceso de compra de los hospitales móviles. “Nosotros estábamos buscando hospitales de campaña por la necesidad de tener un centro que responda a una emergencia nacional”, dijo y explicó que se dieron cuenta de que este tipo de unidades son difíciles de movilizar porque están compuestas por contenedores que necesitan grúas para el montaje.

“Evaluamos esos diferentes tipos y encontramos que el hospital móvil que fue producido en Estados Unidos y usado para el Katrina es único a nivel mundial”, dice y da los detalles de la unidad como la posibilidad de albergar hasta 200 camas hospitalarias, el tráiler para movilizar la unidad rápidamente y el tiempo de montaje para atender pacientes, cerca de unos 20 minutos.

El titular de la Cartera de Estado aseguró que se valoraron varias opciones como la del Grupo español Cofare y de la empresa canadiense Weatherhaven (ver cifras destacadas) y que la mejor fue la oferta de MED-1 Partners. Sobre los plazos de la adquisición dijo que se hizo así porque el mecanismo de emergencia lo permite. “Analizamos la mejor alternativa y luego invitamos a esa compañía para hacer la compra”.

El asambleísta Leonardo Viteri ha sido crítico con todo el proceso e insiste en el sobreprecio. Él tiene pro formas de una unidad de la empresa Mobile Clinics, que se presentaron en la Secretaría Nacional de Riesgos, en enero, para una eventual explosión del volcán Tungurahua.

El costo de esa unidad móvil es de USD 1 867 950. Esta incluye laboratorio clínico de análisis, gabinete de rayos X, ultrasonógrafo, electrocardiógrafo, sistema analizador de hematología. Está orientada al diagnóstico y no tiene hospitalización ni quirófanos. Estas serían las diferencias con los hospitales de MED-1.

Viteri también ha denunciado que las características de los vehículos, que son de cama baja, no son adecuados para moverse por los caminos de Ecuador. El Ministro Chiriboga reconoce esta debilidad. “Se recomienda que esta unidad vaya por caminos pavimentados, no es para llegar a zonas rurales lejanas. La idea es que en un desastre el hospital se acerque a una zona segura para recibir a los pacientes”.

Los hospitales móviles no tienen una vida prolongada. El mismo cálculo del Ministerio de Salud es que operen durante 15 años, con el mantenimiento adecuado. Pero de eso no se habla en ninguna parte del contrato.

“Entiendo que el mantenimiento está dentro de la garantía y durante estos meses vamos a firmar un contrato de mantenimiento extendido, donde tenemos que ver todos los repuestos e insumos. Esto lo estamos negociando este momento con Solysum”, explicó el Ministro.

El contrato de adquisición tiene carencias y también ya se detectan los primeros errores. Mientras la cláusula 12 habla de que el personal ecuatoriano recibirá una capacitación de 10 días, el Ministro de Salud dijo que apenas se les capacitó dos días antes del estreno, que fue el lunes pasado.

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