Tiempo de lectura: 5' 36'' No. de palabras: 923

Los mesones del laboratorio de entomología del Servicio Nacional de Control de Enfermedades Transmitidas por Vectores y Artrópodos (SNEM) están repletos con cajas plásticas. En algunas hay huevecillos, en otras larvas, pupas y en otras decenas de mosquitos.

Así miden la evolución del Aedes aegypti, trasmisor del virus del dengue. Por 17 años, Julio Zúñiga ha trabajado en el lugar con la misma técnica. Para aportar a la labor, cuenta entre risas, en ocasiones mete su brazo para alimentar con su sangre a los insectos.

En ese laboratorio también se prueba la eficacia de los químicos que emplean en la fumigación. En baldes con agua colocan las larvas, aplican un larvicida en polvo y esperan varias horas para reiniciar el proceso. Con una linterna, Zúñiga verifica en cuánto tiempo mueren las larvas.

El SNEM usa tres tipos de químicos: temefos (polvo que se disuelve en el agua para exterminar larvas), malatión y deltametrina (que se esparcen en el aire para matar al mosquito adulto).

Este método de trabajo se mantiene desde 1989, cuando se detectaron los primeros casos de dengue en el Ecuador. El director Nacional del SNEM, Raúl Veloz, dice que ese es el procedimiento que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS). Explica que realizan investigaciones sobre la presencia del virus en el mosquito y sobre la resistencia del vector a los químicos. No obstante, agrega, hace falta mayor educación. “El dengue es un problema de carácter social, de control en casa… Países en donde la situación económica y de servicios de salud es más desarrollada que la nuestra no han logrado controlarlo”, enfatiza el funcionario.

El año pasado América Latina tuvo más de un millón de casos de dengue. 30 000 fueron del tipo grave y 500 personas fallecieron.

Este año el Ministerio de Salud Pública advierte un repunte de casos en el país, por la presencia de un nuevo serotipo del virus. Usualmente en el Ecuador circulaban los serotipos 1, 2 y 3.

Sin embargo, a fines del año pasado se detectaron los primeros brotes del 4, un serotipo nuevo en América Latina, que también reporta casos en Colombia y Brasil.

“Hay decenas de miles de personas que han tenido dengue anteriormente y que ahora están expuestas a una nueva cepa. Por ende, tienen un mayor riesgo de mortalidad”, dijo la ministra de Salud, Carina Vance.

Pese a la alerta, este año el SNEM tiene USD 7 millones para controlar el dengue en la Costa. Parte de ese presupuesto se invirtió en un convenio con el grupo empresarial Labiofam, de Cuba.

En un mes llegarán 30 000 dosis individuales y 10 000 litros del biolarvicida Bactivec. La prueba piloto del producto se hará en El Oro. Aunque Guayas, específicamente Guayaquil, es una de las zonas más vulnerables.

Sucre Dávila, coordinador nacional de epidemiología, explica que el riesgo de contagio del virus del dengue se mide por niveles, según el número de criaderos de mosquito que encuentren. Así, las zonas que sobrepasan el 5% son consideradas de alto riesgo.

En el caso de Guayaquil, las parroquias populares Ximena, Febres Cordero y Tarqui son de más alto riesgo. Ahí las familias almacenan agua en tanques, pues no cuentan con un servicio continuo de agua potable. Según análisis del SNEM, se calcula que en Guayaquil hay 200 000 casas que no tienen agua por tuberías. En promedio cada vivienda tiene cinco tanques. Lo que significa que en la ciudad hay por lo menos un millón de recipientes potenciales para la posible reproducción del Aedes aegypti.

El subdirector técnico del SNEM, Lenín Vélez, dice que el control de la enfermedad debe empezar en las casas, dedicando 10 minutos diarios a la limpieza de tanques y otros reservorios de agua para eliminar las larvas.

Este mosquito puede vivir entre 30 y 40 días. En ese lapso, indica Vélez, las hembras pueden poner hasta 400 huevecillos. “Digamos que de esos 200 son hembras. Si multiplicamos esa cifra por 400 más, estamos hablando de una rápida proliferación del virus”.

Según Gustavo Bretas, consultor de la Organización Panamericana de la Salud, la solución definitiva al dengue es la vacuna. Esta alternativa no está del todo distante. El médico brasileño calcula que para el 2015 estaría lista la dosis. Actualmente hay varios laboratorios extranjeros que están trabajando en la fase final de prueba en humanos, en algunas poblaciones de Perú y Brasil.

Los casos recientes
 
Santo Domingo   registra   dos casos de dengue grave (antes conocido como  hemorrágico). Una joven de 21 años  fue  atendida en la clínica particular   Araujo. Tras el diagnóstico    fue trasladada al  hospital de Infectología, ubicado  en Guayaquil.

El último  caso     detectó ayer. Se trata de una mujer  adulta que fue atendida en el hospital   Gustavo Domínguez y que al comprobarse su estado fue transferida a una casa de salud en Quito.
 
Guayas suma    1  94 casos de dengue clásico, dos del tipo  grave y el fallecimiento de una menor de 12 años. Por ello, este sábado se realizará una gran minga de limpieza. Participarán el Ministerio de Salud, la Gobernación del Guayas  y  municipios.

Califique
2
( votos)