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Con dos horas de retraso, el ministro de Salud, David Chiriboga, arribó ayer a la parroquia Quisapincha del cantón Ambato (Tungurahua). Llegó a las 13:00.

Tenía previsto visitar la comunidad Illahua Chico, donde hace tres semanas se produjo un rebrote del virus del sarampión. El recorrido fue suspendido. La razón: la lejanía y la apretada agenda que debía cumplir.

El Secretario de Estado se limitó a inspeccionar el trabajo que realizaban las 18 brigadas médicas, que desde el sábado practican un barrido de vacunación a los niños de entre 6 meses y 5 años en este sector. En esta parroquia también se inmunizó a las personas de hasta 45 años.

Según Chiriboga, la campaña de vacunación en Ambato fue un éxito. Hasta ayer se vacunó a alrededor de 29 000 niños de la capital de Tungurahua y otros cantones. “Tratamos de evitar que se den más contagios como los registrados en días pasados”, mencionó Chiriboga.

Dijo que en Pichincha se confirmaron tres casos de sarampión y es posible que en otras provincias puedan aparecer más infectados. Esto ocurre por la movilidad de la población de Quisapincha hacia otras ciudades.

Aclaró que en el momento hay 83 casos confirmados en el país. Esto ocurrió porque hay dos tipos de contagio. En la primera se ratificaron 30 casos positivos con los resultados de laboratorio. Y la segunda por nexo epidemiológico, es decir que los niños que tuvieron contacto con los infantes enfermos se infectaron. Hasta el momento, 57 000 personas, entre niños y adultos, se inmunizaron.

Fausto Sánchez, ex dirigente de la parroquia, solicitó a Chiriboga que se trabaje en la ampliación del subcentro de salud. La idea es abastecer la demanda de los 15 000 habitantes, especialmente, de las zonas indígenas. Chiriboga se comprometió a atender a este sector de la población.

Enrique Lana, director de Salud de Tungurahua, indicó que hoy se comenzará con la vacunación de los ocho cantones restantes de la provincia. La campaña se iniciará en Pelileo y Patate.

Ayer, pese a la feria que se realiza todos los domingos en Quisapincha, la presencia de turistas fue mínima. Esto afecta a los 120 artesanos y propietarios de almacenes y talleres dedicados a la confección de prendas de vestir elaboradas en cuero.

Carlos Criollo, artesano, explicó que desde que se presentó el brote de sarampión en la comunidad Illahua Chico, las ventas bajaron en un 90%. “Tenemos deudas que cancelar y no hay a quién vender. Es preocupante. Antes llegaban los turistas de Quito, Guayaquil, Riobamba, Latacunga, pero dejaron de venir”.

Un caso en Guayaquil

Un niño de 2 años  permanece aislado en el área de Infectología del Hospital Francisco de Ycaza, en Guayaquil. El pequeño ingresó  el viernes con  síntomas de sarampión, por lo que sería el primer caso sospechoso de esta enfermedad en el Puerto Principal.

La directora del pediátrico, Patricia Parrales, confirmó que el niño presentó fiebre,  un proceso gripal, conjuntivitis, tos y luego le aparecieron manchas en la piel.   “Por ahora solo son   manifestaciones clínicas de sarampión,   aún no se confirma  por laboratorio”,  dijo.  

Desde el  sábado, la Dirección de Salud del Guayas armó un cerco epidemiológico en la zona donde vive el pequeño, en el sur de la urbe.  15 brigadas    médicas  recorren las casas aledañas para identificar los posibles contactos.

La directora de  Salud,  Rosario Cantos, detalló que el niño es oriundo de   Tungurahua, donde surgieron los primeros casos de la  epidemia. Pero hace  6  meses su familia se trasladó a   Guayaquil.

En  esta semana,  varios parientes   llegaron   a su casa para trabajar en el comercio ambulante por  las fiestas de la ciudad.  Se  presume que uno de ellos  trajo el virus.   
 
300 personas son parte del cerco epidemiológico. La vacunación se enfoca    en los   familiares, en los menores   de 5 años y  en personas de hasta  45 años.  El operativo de salud se extenderá hasta mañana. Red. Guayaquil

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