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Mide 3 milímetros pero su picadura puede ser mortal. El Aedes aegypti, o mosquito del dengue, es una amenaza para la salud pública.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reporta que más de 2 500 millones de personas -casi el 40% de la población mundial- están en riesgo de contraer la enfermedad viral. Se calcula que cada año hay alrededor de 100 millones de infecciones, 500 000 hospitalizaciones y unas 20 000 defunciones.

Fraint Junco es parte de esas estadísticas. El jueves, el hombre de 61 años fue internado en el Hospital de Infectología, en Guayaquil. Por la fiebre alta, el fuerte dolor de cabeza y el malestar general, los médicos llegaron a un diagnóstico de dengue clásico.

Todos esos síntomas son causados por un virus que mide entre 40 y 50 nanómetros de diámetro. En seis días se multiplica en el mosquito y luego está listo para infectar al ser humano.

Una vez dentro, en una semana infecta las células sanguíneas y surgen los primeros signos. El principal objetivo de ataque son los ganglios linfáticos y órganos como el hígado. Su impacto dependerá del tipo de virus.

Ernesto Gutiérrez, ex ministro de Salud, explica que el virus tiene serotipos y genotipos. Los serotipos del dengue son 1, 2, 3 y 4. Y los genotipos (relacionados con la parte genética) son americano, africano o asiático.

Según el Ministerio de Salud, este año en el país circulan los serotipos 1, 2 y 4. Carlos Mosquera, coordinador de Investigación y Diagnóstico Microbiológico del Instituto de Higiene Leopoldo Izquieta Pérez, explica que con estudios de biología molecular analizan si está circulando el genotipo asiático. Análisis internacionales evidencian que este genotipo es más virulento y puede causar casos más graves (peores que los hemorrágicos).

Mosquera recuerda que hasta el 2000, en el país solo había la variedad americana. A raíz de ese año apareció en Sucumbíos el genotipo 2 asiático y con él los primeros casos hemorrágicos.

Pero, ¿por qué el dengue puede causar hemorragias? La infectóloga Carmen Soria explica que si una persona adquiere por primera vez la enfermedad, queda protegida contra ese serotipo. No así contra los otros. En caso de desarrollar otra vez la enfermedad, los anticuerpos dejan de ser defensas y se vuelven aliados del virus, acelerando la infección.

Es cuando al riesgo de sangrados (por nariz, boca, piel, orina o heces) aumenta. El virus infecta los monocitos (glóbulos blancos) y debilita la membrana de las plaquetas. Las plaquetas son como ladrillos y al unirse entre sí forman una pared que impide que la sangre y sus proteínas salgan de los vasos sanguíneos. Si las plaquetas se debilitan, hay sangrado. Y si el sangrado es muy intenso aparece el ‘shock’ por dengue o complicación severa.

La automedicación es un riesgo. Francisco Andino, miembro del Grupo Latinoamericano del Dengue, dice que los antiinflamatorios son los más consumidos, sin saber que agravan la enfermedad. Estos aportan a las hemorragias al reducir aún más los niveles de plaquetas.

Andino señala que solo se puede tomar paracetamol (para la fiebre) y el uso debe ser bajo prescripción médica. Hay que estar en reposo y consumir muchos líquidos (aguas y jugos cítricos).

La aparición del dengue se remonta a 1779. Hasta antes de 1970 solo nueve países tuvieron epidemias por dengue grave. Actualmente, la OMS confirma que la enfermedad es endémica o común en 100 países de África, América, Asia y el Pacífico.

América Latina es más vulnerable. Bolivia atraviesa una epidemia y suma 12 muertes. Y en Paraguay hay 265 infectados, entre ellos el vicepresidente Federico Franco. En Ecuador, esta patología apareció hace 24 años. El primer brote comenzó en Guayaquil y se regó por la Costa hasta llegar a los 800 000 casos.

En lo que va del 2012, el Ministerio de Salud ya registra 1 223 casos clásicos y 10 graves. Y se teme que las condiciones climáticas, por las lluvias y el incremento de la humedad, incidan en el aumento de las cifras.

No automedicarse

Por ser un mal febril agudo tiene un inicio brusco. Aparece con fiebre alta, de cinco a siete días, y luego hay mejoría.
Un examen hematológico completo y un recuento de plaquetas son esenciales para monitorear los cuadros graves.

Se recomienda tratamiento en casa, con un seguimiento estricto de las indicaciones médicas. Mucho reposo e hidratación con bebidas naturales ricas en vitamina C.

Está contraindicada la toma de aspirinas, ibuprofeno o la aplicación de inyecciones intramusculares ante la fiebre y los dolores sintomáticos .

La fiebre puede ser síntoma de varios males. Pero en tiempos de circulación de dengue hay que buscar ayuda médica.

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