Tiempo de lectura: 4' 38'' No. de palabras: 665

El primer banco de tejidos del Ministerio de Salud será una realidad después de más de tres años de espera.

Mañana, el equipo que trabajó en el proyecto rendirá cuentas a Yukiya Amano, representante del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), entidad que donó los equipos para procesar los tejidos en el 2008.

El equipo de responsables, sin embargo, no estará completo. Ignacio Ramírez, que lideró el proyecto desde la Escuela Politécnica Nacional (EPN) y trabajó ad honarem desde el inicio del proyecto, fue separado del grupo.

El viernes pasado, a Ramírez le comunicaron la noticia desde la Subsecretaría de Control Investigación y Aplicaciones Nucleares del Ministerio de Electricidad y Energía Renovable. Esta dependencia fue la que canalizó la donación que hizo la OIEA.

Ramírez pidió una explicación por escrito, pero no se la dieron. La única justificación que recibió fue que el Organismo Nacional de Trasplantes de Órganos y Tejidos (Ontot), entidad del Ministerio de Salud, se hará cargo del banco de tejidos, como manda la Ley de Donación y Trasplante.

Diana Almeida, directora ejecutiva de la Ontot, asegura que la separación de Ramírez se dio debido a los retrasos que había en la puesta en funcionamiento del banco de tejidos.

Agrega que el proyecto pertenece a las institucionesdel país y no a las personas. “Hay personas que han colaborado impulsando este proyecto, pero si los proyectos no son institucionales se producen las demoras que ha sufrido este proyecto”.

El banco de tejidos recibió los equipos del Organismo Internacional de Energía Atómica. Estos equipos sirven para radioesterilizar los tejidos que se extraen exclusivamente de cadáveres. Para este proceso se usa energía ató-mica para no alterar las células. El monto de la ayuda fue de USD 140 000 y se trató de un apoyo de emergencia, toda vez que Ecuador y Bolivia son los únicos países en la región que no tienen un banco de tejidos. Estas unidades son necesarias para ayudar a la recuperación de personas con quemaduras o que pierden parte de su masa ósea por enfermedades cancerígenas. La piel y los huesos son dos de los tejidos más demandados.

Ramírez señala que solicitó al Estado los recursos para adecuar un espacio para el banco de tejidos en el Hospital Eugenio Espejo, en donde se colocarían los equipos donados, pero dice que no fue escuchado. “Todo el tiempo se ha estado clamando a los ministros, a los subsecretarios, pero hay mucha desidia e inoperancia de las autoridades, incluyendo a los seis directores del Eugenio Espejo que han desfilado el 2008”, declara el investigador.

El destino de los equipos que donó la OIEA fue un cuarto del segundo piso, donde también se guardaban pañales y otros insumos médicos del hospital.

El monto solicitado para la adecuación del espacio físico para el banco fue de USD 400 000. La última vez que se solicitó oficialmente este dinero fue en enero pasado. Senplades tardó en dar una respuesta y finalmente los recursos se asignaron amparados por la emergencia sanitaria.

Almeida asegura que el Ministerio de Salud ya realizó la transferencia de los USD 400 000 para empezar los trabajos. “(El banco) requiere implementación de pisos y techos adecuados, de flujo de aire adecuado. Eso lleva algún tiempo para implementarse”.

El representante de la OIEA escuchará la exposición del equipo de investigadores en el auditorio del Hospital Espejo. Se le explicará que en el último año, un grupo de ocho profesionales se están capacitando para gestionar el banco, han viajado a España y Argentina y tienen previsto visitas a Colombia y México.

La sesión está planificada para dos horas y no acudirá Ignacio Ramírez. “Sería un invitado de piedra”, dijo. “Solo espero que el proyecto se concrete bajo la gestión del Ministerio de Salud”.

Califique
2
( votos)