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Se montó en su bicicleta, le dijo a su esposa que iba a la tienda a comprar pan para el desayuno, que volvería enseguida y que tuviera el café listo. Eran las 07:00 cuando Manuel Valdivieso, de 52 años, le dijo “hasta luego”. Pasaron las horas y no regresaba. A las 12:30 Manuel apareció como si apenas hubieran transcurrido 15 minutos. Con la funda de pan atada al canasto de la bici y el vuelto de la compra en el pantalón.

“¿Dónde estabas?”, le preguntó ella a lo que él respondió aturdido: No sé. Recién a las 21:00 de ese día Manuel se sintió mareado y se percató de que no recordaba lo sucedido en la jornada.

Hoy, siete meses después, aún no sabe qué pasó ese día. Él sufrió amnesia global transitoria. Este síndrome se caracteriza por la pérdida de memoria de registro, de las cosas más recientes.

El neurólogo Óscar Vaca explica que cuando se presenta este tipo de amnesia, se afecta el hipocampo, una parte ubicada en el lóbulo temporal del cerebro, que guarda los hechos que van sucediendo (ver gráfico). Un paciente que sufra este trastorno puede recordar perfectamente los hechos pasados –qué hizo hace un mes, dónde estudió la escuela- pero no lo que dijo hace cinco minutos.

Cuando una persona sufre amnesia global transitoria es porque disminuye la circulación arterial que corresponde al área vertebrobasilar del hipocampo. Las ramas arteriorales finas que llevan la sangre hasta esta parte están parcialmente obstruidas.

“¿Dónde está el carro? ¿Ya lo vendimos? ¿Ya lo vendimos? ¿Dónde está el carro?”, preguntaba Manuel, una y otra vez, durante las 12 horas que duró el síndrome. El síntoma más frecuente por el que los familiares notan que el paciente no está bien es la repetición de ideas. Esto, porque pierde la capacidad de retención.

El síndrome puede durar desde 1 hasta 24 horas. Mientras ocurre, el paciente no se da cuenta de que lo está sufriendo.

Amnesia global transitoria

Escuche a la neuróloga Lissette Duque explicar sobre la amnesia global transitoria, ...



La neuróloga Lissette Duque enfatiza en que las causas para que se desarrolle son múltiples y que son consideradas teorías; “no se puede afirmar que es producto de una sola cosa”. Comenta que cuando el síndrome se presenta en pacientes más jóvenes se lo asocia con la ingesta de fármacos ansiolíticos sin prescripción médica y con el estrés. Mientras que en las personas de más edad (a partir de los 50) se lo relaciona con eventos cardiovasculares. Los hipertensos y diabéticos son más propensos a sufrirlo.

Marco Abad tiene 52 años y es hipertenso. Su esposa, Ruth Baquero, recuerda que hace tres meses se levantó a las 05:00 con un fuerte dolor de estómago. Llamaron a un médico, quien acudió a atenderlo. Él preguntó qué había comido ayer, Marco respondió y enseguida volvió a quejarse del dolor y a hacerle las mismas preguntas al doctor.

El episodio le duró cuatro horas en las que, según Ruth, su esposo parecía confundido. Hace ocho años Marco ya había sufrido amnesia global transitoria por eso cuando su esposa lo notó diferente lo asoció al mismo problema.

Duque agrega que los estudios sobre el síndrome revelan diferentes resultados; algunos afirman que la amnesia global transitoria es un cambio metabólico mientras que otros lo describen como un miniinfarto cerebral. Para Vaca es una alerta de un futuro infarto cerebral.

No hay una forma específica de evitarlo pero ambos neurólogos coinciden en que si el paciente padece alguna enfermedad como hipertensión o diabetes debe ser disciplinado en su control: medicamentos y alimentación.

Duque agrega que los buenos hábitos como una dieta balanceada –baja en grasas- y ejercicio físico diario pueden retrasar la llegada del problema.

Luego de padecer esto es necesario que el paciente se someta a exámenes para encontrar la causa y así recetarle un tratamiento.

El examen Spect es el más recomendado; funciona al administrarle una sustancia al paciente con la que se puede ver el funcionamiento del cerebro e identificar las zonas que se activan. Si no estuviera disponible se puede hacer una resonancia o una tomografía. La incidencia de este síndrome es baja, cinco de cada 100 000 personas lo padecen. La doctora dice que ella atiende un caso por año.

La amnesia de Manuel estuvo acompañada por una migraña, Vaca agrega que a este síndrome también se lo conoce como la migraña del adulto porque de la misma manera se compromete la circulación cerebral.

Manuel continúa tomando medicación y procura llevar un ritmo de vida sano para no volver a sufrir ese episodio de lagunas.

Tome en cuenta

Se identifica   con  un diagnóstico de descarte. Los médicos  se cercioran de que no sea  infarto cerebral,  epilepsia o    demencia.
 
El síndrome se puede desencadenar por tensiones fuertes como un susto, un cambio brusco de temperatura o incluso por tomar una bebida energizante.
 
Realizarse un examen de la glándula tiroides puede ayudar a detectar a tiempo la presencia de este  problema.
 
Si la amnesia sucede sola, sin migraña u otros dolores, no deja ninguna secuela.

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