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La muerte de 32 personas por intoxicación con alcohol metílico encendió la alerta sobre el consumo de bebidas y más si no cuentan con registro sanitario. Beber en exceso puede causar un coma etílico y la muerte puede llegar por depresión cardiorrespiratoria. Se habla de consumo de riesgo cuando la ingestión semanal de alcohol es superior a 20 unidades en los hombres y 16 en la mujer. Una unidad de alcohol equivale a una copa de vino o un vaso de cerveza de graduación media, es decir con 3,5 grados de alcohol. Las bebidas más fuertes representan el doble. Un combinado con ron, ginebra o whisky contiene entre dos y cuatro unidades, en función de lo cargado que se sirva.

Las mujeres tienen menos tolerancia al alcohol porque su hígado es más pequeño. Pero en esto no hay reglas sentadas, el metabolismo de las personas trabaja de manera distinta a la hora asimilar el alcohol. La única constante es que el alcohol llega más rápido a la sangre cuando el estómago está vacío.

Galo Idrobo, profesor de toxicología en la Universidad Central, explica que para llegar a un caso de intoxicación etílica aguda es necesario consumir por hora 120 centímetros cúbicos de cualquier bebida alcohólica que tenga una concentración alcohólica sobre el 40% (coñac, whisky y similares). Esto equivale a beber la mitad de un vaso de trago fuerte cada hora.

Las manifestaciones más importantes de la intoxicación etílica son los cambios conductuales desadaptativos como la desinhibición de impulsos sexuales o agresividad, deterioro de la capacidad de juicio, lenguaje farfullante, descoordinación, marcha inestable, rubor facial, cambio del estado de ánimo, irritabilidad y poca concentración.

Con dos vasos de cerveza o una copa de vino ya se afecta el control fino motor, se reduce el tiempo de reacción y hay deterioro de la facultad crítica.

Con el doble de esta dosis se presenta dificultad para las grandes actividades motoras.

A partir de este momento, más aún si se cambia a otra bebida con mayor concentración alcohólica, se presentan vómitos, diplopia (ver doble), alteraciones del estado mental, hipertensión o hipotermia en personas que no beben habitualmente, y finalmente se entra en el rango letal.

El tratamiento para pacientes con intoxicación etílica aguda consiste en una buena hidratación, vitamina B, y una cura de sueño. En el Hospital Eugenio Espejo, en 2010 se atendieron a 29 pacientes por intoxicación alcohólica y en lo que va de 2011 se han registrado 30.

La mayoría son intoxicaciones por etanol, pero también hay algún caso de intoxicación por etilenglicol, este alcohol se encuentra en anticongelantes, detergentes y pinturas, y su ingesta no es accidental, por lo que se habla de un intento de suicidio.

En Ecuador, entre el 2000 y 2010 murieron 668 personas en accidentes por embriaguez. En 2011 van 39, según la Dirección Nacional de Tránsito.

El problema del alcohol, como de otras drogas, es la adicción que genera. El daño no se limita a una intoxicación aguda, sino que genera dependencia y daños irreversibles en el organismo. Lo que más se afecta a largo plazo es el hígado.

Patricio G. es parte de un programa de Alcohólicos Anónimos (AA) de Quito y aunque vio morir a su padre por la bebida, no dejó de intoxicarse con todo tipo de tragos. “Vengo de una familia alcohólica. Mi padre murió echando espuma por la boca, pero ni por eso dejé la bebida”.

Añade que empezó a los 12 años y empeoró cuando entró al colegio nocturno y conoció a personas mayores que lo invitaban a beber. “Bebía por todo, cuando ganaba en el fútbol, cuando perdía; una, dos, tres cervezas y terminaba en la cantina”, confiesa frente a sus compañeros. “Siempre necesitaba más y más”. El toxicólogo explica que esto es la taquifilaxia, la necesidad de consumir dosis mayores para conseguir el mismo efecto.

Algunos de los daños del alcohol etílico en el organismo

Diversos estudios demuestran que beber alcohol degenera y mata las neuronas, esto deteriora la capacidad cognitiva del cerebro.

El tiempo que permanezca el alcohol en el cuerpo es perjudicial. Las mujeres tienden a eliminar el alcohol más lentamente.

El consumo de alcohol es dañino para la visión, porque aumenta la presión intraocular y favorece el glaucoma y las cataratas.

El alcohol también reduce el campo visual y causa diplopia (visión doble). Esto es lo que produce los accidentes de tránsito.

Es perjudicial para los cantantes y locutores, porque reduce la calidad de la voz debido a su efecto irritante en la garganta.

La desintoxicación de forma natural

El rábano

El rábano tomado en jugo o en ensaladas aumenta la producción de bilis, de forma que desintoxica y descongestiona el hígado.

Cardo

De sus frutos se extrae la silimarina, medicamento que estimula la regeneración de células hepáticas dañadas por el alcohol.

Ensaladas

Una ensalada diaria, con abundantes verduras y hortalizas frescas, ayuda a desintoxicar el organismo del alcohol.

Jugos

Tomar uno o dos vasos diarios de jugos de frutas, cereales integrales y frutos secos ayudan a desintoxicar el organismo e incluso reducen el deseo de beber.



La inhalación de esencias aromáticas (lavanda o melisa) equilibra el sistema nervioso, ayudando a controlar el deseo por la bebida.

Bandas frías

La fricción de un guante o paño mojado sobre piernas, brazos, pecho y vientres ayudan a vencer la dependencia del alcohol, además que mejoran la circulación.

Otros

También se puede tomar suplementos antialcohólicos como el complejo B, ácido fólico, vitamina E, magnesio y zinc y germen de trigo.

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