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La tomografía apenas duró tres minutos. Para realizársela Felipe De la Cruz esperó tres meses. “Sufrió un derrame cerebral. Necesitamos el examen de urgencia para que el médico le mande un tratamiento”, contó Mónica De la Cruz, su hija.

La mañana de ayer, antes de pasar al área de Tomografía del Hospital Abel Gilbert Pontón, el hombre de 83 años esperó una hora de pie. Sus piernas temblaban a causa del infarto cerebral que sufrió. Un bastón lo ayudó a sostenerse.

Como él, otros 10 usuarios esperaban. El tomógrafo, que estuvo averiado durante seis meses, fue reparado el fin de semana. Ahora el problema era un aire acondicionado de la sala que no funcionaba.

“Tienen que esperar una hora”, dijo la tecnóloga Jéssica Baque a los usuarios. Antes de que el tomógrafo se dañara realizaba 60 pruebas por día, en promedio. El domingo, tras su reparación, se hicieron 15 exámenes. Y ayer hasta las 11:00 atendieron a 21 pacientes.

Ayer no todos fueron atendidos. Por segunda ocasión, Rosa Yépez no accedió al examen. “Vine el 28 de julio y no funcionaba. Vine hoy y no me dejaron pasar. Ahora tengo que poner una nueva fecha”.

El tomógrafo del Hospital Guayaquil tiene cuatro años. Por su continuo uso, una tarjeta electrónica en su interior se averió. En su visita del 30 de agosto, el presidente Rafael Correa constató que no funcionaba. Y el pasado viernes, tras su llamado de atención, el ministro David Chiriboga anunció su rápida reparación.

No obstante, el fin de semana solo se hicieron pruebas de calibración. Y en esta semana las tomografías se siguen aplazando. Además, los médicos que manejan el equipo aseguran que el sistema aún tiene pequeñas fallas y que es necesario cambiar un teclado que tiene problemas.

Las quejas también se repetían en otras áreas como consulta externa. Ahí los usuarios esperaban entre polvo y ruido por los trabajos de remodelación. La reestructuración del Hospital Guayaquil comenzó con el arreglo de pisos y paredes. “Esto no resuelve los problemas del hospital, solo resuelve el problema del bolsillo de quienes lo manejan”, criticó un médico que no se identificó.

Para aliviar la carga de usuarios (1 800 por día) se instaló el hospital móvil en los parqueaderos del Abel Gilbert. Pilar Álvarez, coordinadora de la unidad móvil, señaló que tienen previsto atender a unos 600 pacientes y realizar unas 20 cirugías mínimas por día. Además aportarán con medicinas y unos 60 profesionales entre médicos y enfermeras.

Adentro, cerca del mediodía, Rosa Neira aguardó recostada a la puerta de Tomografía. La mujer de 77 años llegó con mareo y el estruendo de un televisor instalado junto a esa área le molestaba. Las pantallas para entretener a los pacientes también son parte de la reestructuración del hospital.

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