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Alberto Narváez, presidente de la Federación Médica Ecuatoriana, manifestó hoy que “todo acto quirúrgico tiene un riesgo” en referencia al caso de la muerte de una paciente en una clínica privada en Quito por supuesta negligencia médica.

El pasado lunes, los familiares de Sonia García, de 49 años, quien falleció durante una cirugía en la clínica Gastromed, hicieron la denuncia. Según ellos, los médicos abandonaros el cuerpo sin vida de García en el quirófano sin dar explicaciones.

“Lo que nos preocupa –dijo Narváez- es que se hable de una mala práctica médica porque esto significa una intención de hacer daño y ningún médico interviene con ese propósito”. “Las probabilidades de tener un accidente siempre son altas” y más en cirugías de “hernia hiatal”, agregó Narváez durante una entrevista en Gama TV.

Afirmó también que los dos médicos involucrados son profesores universitarios que  tienen “mucha experiencia”. Por ello, cree que la impericia, en este caso, es muy poco probable.

Reiteró que todo el mundo tiene riesgos quirúrgicos altos o de fallecer cuando entra en una sala de operaciones. Aún así, aclaró que no está representando una defensa gremial, espera que la justicia aclare lo ocurrido.

Max Torres, uno de los médicos que estuvo en la intervención, aceptó que hubo una complicación en el abordaje de la cirugía, causada por uno de los tres cirujanos de su equipo. Y negó que su equipo haya abandonado el centro quirúrgico. Lo dijo en una entrevista con EL COMERCIO.

La clínica fue clausurada ayer.

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