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Para Karol Rodríguez, tatuarse es representar una crisis o una nueva oportunidad. Desde sus 18 años se ha hecho marcar en la piel imágenes coloridas, para recordar que está viva. Las mismas figuras, que para ella son sinónimo de eternidad, para otros son el signo imborrable de la enfermedad.

¿Qué es lo que determina esto? La respuesta es simple: una de las formas de transmisión de patologías graves como sida o hepatitis B y C, es a través de agujas u objetos cortopunzantes.

Cristina Moreno Izquierdo, experta en infectología, explica que para realizar los tatuajes o hacer perforaciones, se emplean agujas. Estas tallan la piel y provocan que la persona sangre. Si estos instrumentos no son desechados o esterilizados, el riesgo de contagio es alto. Más si se toma en cuenta que los virus de la hepatitis C y B sobreviven en la sangre seca un período mayor de tiempo.

El problema específico de la hepatitis C, según el gastroenterólogo Eduardo Gualotuña, radica en que se trata de una enfermedad crónica y asintomática que produce un daño progresivo en el hígado.

Una de las señales características en todas las hepatitis es la ictericia (es decir, la coloración amarillenta de la piel y mucosas debido al aumento de la bilirrubina). Sin embargo, en la mayoría de los pacientes que tienen hepatitis C, esta condición no se cumple.

“Muchas veces el paciente sabe que tiene hepatitis C por las señales que se presentan cuando la afección se ha transformado en un problema crónico”, dice Gualotuña.

Cuando esto sucede, la infección inicial, se ha transformado en cirrosis (cicatrización y mal funcionamiento del órgano) o, en casos más drásticos, cáncer hepático (propagación de células malignas). Este fatal desenlace puede evitarse con el diagnóstico temprano de la enfermedad, además de prevenir su transmisión a familiares y otros contactos íntimos.

Por eso se recomiendan la realización de pruebas de detección a quienes se realizaron tatuajes o perforaciones en condiciones poco seguras, se inyectan o se inyectaron drogas (aunque haya sido hace muchos años), a los pacientes en hemodiálisis crónica, personal sanitario y recién nacidos de mujeres infectadas.

La misma sugerencia se hace a quienes recibieron sangre u órganos, antes que se implantaran las pruebas de tamizaje del virus de la hepatitis C.

Marco Herdoíza, director Técnico del Hemocentro de la Cruz Roja Ecuatoriana, explica que en la actualidad, después que las personas donan sangre, se toman muestras para realizar el tamizaje a través de técnicas de micro Elisa, quimioluminiscencia, y biología molecular. Karol Rodríguez se siente tranquila. Antes de tener sus cinco tatuajes, se aseguró de que su tatuador fuera el correcto y que las agujas fueran completamente desechables.

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