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Antes de las 11:00 de ayer, Hugo Ruiz llegó con su esposa Ana Anastacio a la Emergencia del Hospital Abel Gilbert Pontón de Guayaquil. La mujer sufre de diabetes. La semana pasada le amputaron la pierna derecha y ayer presentó síntomas de un coma diabético.

Mientras esperaban por la atención, un tumulto de personas copó la sala. El presidente Rafael Correa llegó en medio de un fuerte operativo de seguridad para constatar la remodelación de la casa de salud, con una inversión de USD 7 millones.

Visitó los quirófanos de Emergencia, el área del tomógrafo, que estuvo averiado; consulta externa, farmacia y la sala de contingencia que se construyó donde antes había una capilla.

El recorrido se dio un mes después de su última visita. En esa ocasión, las quejas de los usuarios por la falta de medicinas y camas lo llevaron a dar un ultimátum a las autoridades de Salud para mejorar el servicio.

Ayer, los gritos de “reelección”, “30-S nunca más” y “viva el Presidente”, de algunos de los seguidores que llegaron junto al Mandatario, opacaron los reclamos de los usuarios.

Sonia Arias dice que la atención no ha cambiado. Su padre de 78 años requería una cirugía de próstata urgente, pero la programaron para enero. Daniel Rivas llegó a las 06:00 de ayer para una cita con el neurocirujano, pero debe esperar cuatro meses. Y Flor de Arévalo no encontró dos recetas en la remodelada farmacia del hospital.

De acuerdo con el plan de reestructuración, el Hospital Guayaquil tiene medicinas hasta diciembre, se ampliará el espacio para 52 camas más y los 135 médicos del lugar ya trabajan en turnos de ocho horas.

Mientras Correa recibía ese informe en una reunión, Ana Anastacio seguía esperando que la atiendan. A las 13:30 recién le entregarían los resultados de los exámenes que le realizaron.

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