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Habitantes de la Amazonía ecuatorianacelebraron hoy la ratificación de una condena judicial por 9 500 millones de dólares contra la petrolera Chevron, con lo que esperan sean reparados al menos parcialmente los daños ambientales que se le atribuyen a esa compañía. Sin embargo, anunciaron que plantearán el embargo de bienes de Chevron para cobrar la indemnización por daños ambientales.

“Es un triunfo importante para la Amazonía ecuatoriana porque la justicia ha brillado, pese a todo el dinero que Chevron ha puesto para evitar el fallo en contra”, dijo a la AFP el ecuatoriano Pablo Fajardo, abogado de unos 30 000 pobladores amazónicos que acusan a la petrolera estadounidense.

Fajardo añadió que usarán las herramientas jurídicas "en los distintos continentes y países donde Chevron tiene activos” para la ejecución de la sentencia por daño ambiental. “Vamos a ir a distintas cortes en el mundo para exigir que Chevron pague el crimen cometido en la Amazonía", dijo Fajardo. "No vamos a claudicar ni perdonar un centavo a Chevron por el crimen cometido. No es el final, nos quedan varios años más de trabajo todavía hasta lograr el castigo al crimen ambiental, social y cultural cometido por Chevron", agregó.

El abogado de los pobladores de la Amazonía afectados por la contaminación petrolera afirmó que los demandantes decidieron “no iniciar el recurso de casación” ante la Corte Nacional de Justicia (suprema) luego de que un tribunal de la provincia de Sucumbíos (noreste) resolviera el martes que “se ratifica” por completo la sentencia de primera instancia del 14 de febrero de 2011.

El fallo también ordena a Chevron “pedir disculpas públicas a las víctimas” o pagar el doble del fallo por los daños atribuidos a la entonces Texaco (subsidiaria de Chevron desde 2001) , durante sus operaciones en la selva ecuatoriana entre 1964 y 1990.

“Mientras más tiempo se sigue con el litigio, más gente sigue muriendo con cáncer y leucemia. Lo prudente es iniciar lo antes posible la reparación ambiental para evitar que haya más víctimas”, dijo Fajardo, quien señaló que la parte acusadora responderá en caso de que Chevron acuda a la casación.

El abogado ecuatoriano apuntó que en los últimos 15 años se ha registrado un “exceso de muertes” por distintos tipos de cáncer entre los afectados por las labores de la entonces Texaco en el país. “Hay unos 2 000 fallecimientos por esas enfermedades”, apuntó.

Entretanto, el portavoz de Chevron, James Craig, señaló en un correo electrónico enviado a la AFP que “los abogados de la empresa aún están analizando la sentencia fraudulenta” e indicó que por ahora carece de una “posición sobre la casación o siguiente paso” de la empresa en Ecuador.

La condena contra Chevron es por 8 640 millones de dólares más una multa de 10% establecida en una ley de gestión ecológica y es la indemnización más alta impuesta en un juicio ambiental contra una petrolera y más aún fuera del país de origen.

Tras la confirmación de la sentencia, Chevron rechazó la decisión “ilegítima” del tribunal de Sucumbíos y aseguró que “continúa buscando otras opciones a través de procedimientos legales fuera del Ecuador”.

Indicó que en un arbitraje promovido por la transnacional, la Corte de La Haya dispuso en febrero de 2011 que Ecuador tome medidas para “detener la ejecución de la sentencia” hasta nuevo aviso.

Chevron también ha entablado acciones en una corte de Nueva York en contra de los representantes de los demandantes por la “abrumadora evidencia de fraude y corrupción existentes” en el caso, anotó la empresa en un comunicado.

Los pobladores amazónicos esperan la reparación física y química de las áreas contaminadas por la extracción de crudo. “Hay que hacer limpieza de suelos, de fuentes de agua. No todos los daños serán reparados”, dijo Fajardo.

La indemnización no contempla compensaciones para indígenas y campesinos que “perdieron sus territorios por las actividades de la petrolera y que vieron morir su ganado y cultivos”, explicó el defensor.

El martes, el presidente Rafael Correa manifestó su “complacencia” porque “se ha hecho justicia” cuando “es innegable el daño que hizo Chevron en la Amazonía”.

Un peritaje realizado en Ecuador en el marco del juicio, que se inició en 1993 en Nueva York y fue trasladado a este país en 2001, llegó a estimar el reclamo en 27 000 millones de dólares, mientras que los demandantes consideraron que el monto debía ser de 113 000 millones, según Fajardo.

Los demandantes sostienen que Chevron tuvo una concesión de casi un millón de hectáreas en la jungla amazónica y que explotó 356 pozos, en cada uno de los cuales construyó piscinas de desechos “sin revestimientos”, y que arrojó agua con sustancias tóxicas a esteros y ríos que abastecían a las comunidades.

FUERA DEL PAIS

Según la ley ecuatoriana, una sentencia de segunda instancia es plenamente ejecutable, no obstante, las partes afectadas pueden recurrir a la Corte Nacional de Justicia para apelar el nuevo fallo.

En un plazo de tres días las partes pueden pedir ampliación o aclaración del fallo y luego recurrir a la Corte Nacional.

Los demandantes señalaron que pedirán únicamente aclaración de la sentencia y buscarán fuera del país cobrar la indemnización.

Chevron, que adquirió a Texaco -contra quien fue puesta la demanda- en el 2001, ha dicho que continuará buscando opciones a través de procedimientos legales fuera del Ecuador, pues considera que el sistema de justicia del país andino está opacado por actos de corrupción.

La compañía dijo que mantiene un arbitraje en contra de Ecuador en la Corte de la Haya bajo el Tratado Bilateral de Inversiones que ordenó medidas cautelares para detener la ejecución de la sentencia.

Además tiene acciones legales en la Corte de Distrito de Estados Unidos en el Distrito Sur de Nueva York en contra de los representantes de los demandantes por violaciones de los estatutos federales contra la asociación para delinquir y extorsionar.

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