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El cirujano Max Torres y su hermano, también cirujano, Juan Pablo Torres, declararon hoy en la Fiscalía de Pichincha. Ambos están implicados en la muerte de Sonia García, quien murió el 21 de mayo en la Clínica Gastromed durante una operación en ese centro de salud.

Max Torres declaró desde las 09:OO en una audiencia reservada. Sin embargo, Juan Ortiz, esposo de la fallecida, confirmó que el cirujano Max Torres, el dueño de la clínica, aceptó que no estuvo al inicio de la cirugía y que llegó a las 06:15, y que solamente entró a dar un masaje cardiaco a la paciente.

Según su versión, la cirugía habría arrancado a las 05:30 con la toma de los signos vitales. Y habría sido su hermano Juan Pablo Torres quien inició el abordaje para la cirugía laparoscópica.Alex Vasco fue otro de los médicos que estuvieron en el inicio de la intervención. La versión de Max Torres ante el Fiscal tomó dos horas y 50 minutos.

Max Torres salió de la fiscalía sobre las 14:00. En la planta baja le esperaban las personas que han sido operadas por él y gritaron su respaldo al médico. "Fue un accidente médico, una complicación quirúrgica, lo que ocasionó un sangrado intenso y no fue posible controlarlo", dijo Torres al salir.

El abogado defensor Antonio López adelantó que pedirán la exhumación del cadáver de Sonia García, para demostrar que los galenos hicieron todo lo posible por salvar a Sonia García.

Por su lado, el hermano de Max Torres empezó con su declaración a las 15:00. Hasta el momento, sigue en la Fiscalía.

Afuera de la Fiscalía se produjo una concentración de personas que apoyan al cirujano Max Torres. Dijeron que son pacientes del Hospital Eugenio Espejo, donde Torres era jefe de cirugía laparoscópica.

También hubo un plantónde personas que apoyan a la familia de la fallecida.

La pareja de cirujanos se había negado a declarar antes, pero hace dos semanas les levantaron la orden de prisión y este viernes finalmente han comparecido.

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