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La temperatura apenas llegó a los 30 grados la mañana de ayer en Guayaquil. Pero el sol se sintió con fuerza en la cancha del estadio Alberto Spencer, en el norte.

Desde las 07:00, unos 5 000 alumnos de 15 colegios fiscales, fiscomisionales y particulares se concentraron en ese escenario para el juramento colectivo a la bandera, dirigido por la Dirección de Educación del Guayas.

Con sus uniformes de parada impecables, los jóvenes de tercero de bachillerato se formaron en escuadras. A la par, marcaron el paso con los acordes de las bandas del Ejército, la Armada Nacional y la Fuerza Aérea.

La subsecretaria metropolitana de Educación de Guayaquil, Mónica Franco, dirigió el juramento colectivo. El grito de ‘Sí juro’ resonó en los graderíos del estadio Modelo, en donde se concentraron decenas de familiares de los jóvenes para ver el acto cívico.

“Es mi hijo mayor, estoy emocionada porque jurar la bandera es un triunfo más en su vida”, dijo Carmen Narváez mientras buscaba con el ‘zoom’ de su cámara a su hijo Raúl, de 17 años.

Junto a ella estuvo Roger, de 11 años. El niño faltó ayer a la escuela para ver a su hermano. Este año, Roger esperaba jurar la bandera por primera vez. Pero con el Acuerdo Ministerial 180, firmado en mayo pasado, se estableció que la elección de abanderados solo se realice en los colegios. Con esta disposición se suspendieron los actos de jura a la bandera en séptimo de básica.

Desde las gradas, Roger escuchó atento las notas del Himno Nacional. Ese fue el preámbulo del juramento individual en el estadio Modelo. María Fernanda Cárdenas fue una de las primeras en acercarse al tricolor patrio. La estudiante del Colegio Aurora Estrada resguardó el estandarte como escolta. “Estoy orgullosa, con este acto se cierra una etapa en nuestras vidas”, dijo.

La solemnidad se concentró en las escuadras de los planteles fiscomisionales, antes denominados militares. Alison Ocampo, del Liceo Naval, se mantuvo firme tras el estandarte patrio, con un fusil en su hombro. La joven es brigadier capitán de su promoción, una de las mejores alumnas.

Julisa Coloma ocupó el mismo lugar pero frente a la escuadra del Liceo Aeronáutico. La estudiante de tercero de Físico Matemático espera graduarse pronto y seguir una carrera militar. “Quiero seguir la rama de aerotécnica”.

El colorido de la ceremonia estuvo marcado por la pizarra humana. Con pañuelos de diversos colores, las jóvenes del Instituto Superior Guayaquil recordaron las distintas banderas que tuvo el Ecuador hasta llegar a la actual.

Pero el intenso sol opacó en parte este tradicional acto cívico. Vanessa Suárez fue cargada en brazos hasta las carpas que la Cruz Roja del Guayas instaló en el estadio para dar primeros auxilios.

Daniela Soria, coordinadora de operaciones de la Cruz Roja en la provincia, dijo que hasta las 10:30 habían asistido a unos 100 jóvenes, en su mayoría mujeres. Problemas de hipertensión, hipotensión, deshidratación, asma e incluso un caso de epilepsia fueron atendidos a la intemperie.

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