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Jenny Andrade abraza con fuerza a Nathalye, su sobrina. La risa de la niña de 2 años la consuela, pero cuando la mira no puede evitar pensar en su hijo, Luis. “Nació el 22 de enero. Ya pronto hubiera cumplido 1 año”, dice la joven.

El 3 de febrero su bebé falleció en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del hospital Francisco de Ycaza Bustamante, en Guayaquil. Ingresó por un problema respiratorio, pero luego desarrolló una infección.

Luis fue uno de los 12 neonatos que fallecieron en este pediátrico, entre el 3 y el 15 de febrero. Los padres de los bebés denunciaron la falta de aseo en la sala.

La hija de Mónica Zambrano también falleció en la UCIN. A esta madre ahora solo le quedan las fotos de Johanna Narcisa. “Era la última, mi única niña. Ahora tendría un año y dos meses... Todos ahí murieron por las bacterias”.

Según un informe dado por el entonces ministro de Salud, David Chiriboga, en cinco de los bebés fallecidos se detectó la bacteria serratia marcescens. También hallaron otras: la escherichia coli, la klebsiella pneumoniae y la pseudomona aeruginosa.

El análisis del Ministerio de Salud determinó que la tasa de mortalidad del brote fue del 62,5%. Aunque, las comisiones integradas por la Cartera de Estado para analizar el caso restaron importancia a esos resultados. En marzo sus miembros dijeron que las muertes fueron por una “eventualidad bacteriológica”.

La Fiscalía del Guayas hizo la indagación previa e inició la instrucción fiscal contra autores, cómplices y encubridores y el caso ha estado a cargo del Juzgado Tercero de lo Penal del Guayas, cuyo titular es Eduardo Díaz.

En agosto fueron imputados el jefe de la UCIN, Ricardo Alcívar; y el jefe de Mantenimiento, Leuterio Narea, por el presunto delito de homicidio culposo por imprudencia. Después se sumó a Patricia Parrales, directora del hospital. Hoy, tras casi un año del caso, la fiscal Margarita Neira da su dictamen fiscal. De ser acusatorio, el juez deberá llamar a juicio.

Para la familia Samaniego Torres, este ha sido un año doloroso. Solo por cuatro días tuvieron a su hijo Dylan. En su casa, en el cantón Playas, aún guardan su ropa y su cuna. “Buscamos el respeto a la vida de un ser humano, que esta tragedia no se repita”, dice Medardo Samaniego.

La tasa de defunciones en la UCIN del Francisco de Ycaza subió en el 2010. En ese año, de 886 ingresados 135 fallecieron.

La abogada Patricia Cárdenas, defensora de cuatro familias en el proceso por los 12 neonatos, dice que los casos de negligencia médica no son nuevos en el pediátrico. “He llevado siete casos similares en este hospital. Ahora esperamos que por esta nueva negligencia el dictamen sea acusatorio”.

Mitzi Litardo prefirió no involucrase en el proceso penal. A ella solo le queda el recuerdo de su hijo Joxel, quien murió cuando tenía un mes y 24 días de nacido.

La humilde mujer del recinto Maculillo (Los Ríos), le deja la justicia a Dios. “Aún recuerdo cuando me dieron a mi hijo muerto... Solo Dios me dio fuerzas”.

Los esposos Guale Tenorio tampoco presentaron una denuncia, pero están pendientes del caso. Ellos son los padres de Yolet, la última sobreviviente de la sala de Neonatología, quien falleció el 25 de mayo tras una larga lucha.

Xavier Guale mira las fotos de la niña, cuyo nombre significa alegría. “Eso fue lo que nos dio mientras estuvo a nuestro lado”. Justo hoy Yolet cumpliría un año.

Más de 900 bebés en nueva sala

El 2 de octubre pasado se reanudó la atención en la UCIN  del   Francisco de Ycaza B.  Luego del fallecimiento de 12 bebés, el área estuvo  siete meses  cerrada.  

En ese tiempo fue remodelada.   Las viejas rejillas del sistema de aire, el piso de baldosas, los tomacorrientes oxidados, los lavamanos obsoletos, el tumbado con moho desaparecieron.

Javier Chacón, gerente del pediátrico, explica que los trabajos costaron  USD 168 000. El sitio tiene capacidad para 17 neonatos y su   ocupación es al 100%.

Desde su apertura hasta el pasado viernes la sala había atendido a 955 neonatos, según informó la jefa de Enfermería de la sala,  Hilda Cedeño.  

El  viernes,   Melba Ángel  cuidaba a su hijo   de  apenas   15 días de nacido. El pequeño fue operado por un   tumor cerebral.  

El neonatólogo Francisco Pareja explica que las patologías más comunes que han atendido hasta ahora son las complicaciones respiratorias, digestivas y los casos de prematuros. El médico  recalca que las medidas de bioseguridad se reforzaron. “Se hace   limpieza    las   24 horas”.

En la nueva UCIN laboran 14 médicos,   19 enfermeras y 11 auxiliares de enfermería. Pero la sala es provisional.


Otros casos  

En  Santo  Domingo  se abrió una indagación por la muerte de 13 bebés  en el hospital Gustavo Domínguez.   Ahí eran   atenidos en cartones y tinas plásticas.
 
En el hospital   Isidro Ayora, de Loja,   fallecieron 15 bebés entre enero y marzo del 2011.
 
La Defensoría    del Pueblo determinó que   28    áreas de  Neonatología del país tenían problemas de     infraestructura.

En el quinto piso, donde antes se ubicaban los   sindicatos, ahora se construye el área definitiva.   La obra  tiene un costo de USD 800 000 y estaría lista en cuatro meses.  El área tendrá capacidad para 50 pacientes.

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