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Seis médicos fueron citados en esta semana para dar su versión dentro de la indagación previa que sigue la Fiscalía del Guayas en el caso de Roberto Quimís.

El joven, de 23 años, falleció el 27 de abril después de recorrer nueve hospitales y clínicas de Guayaquil y Daule, donde supuestamente se le negó la atención.

La fiscal Margarita Neira, encargada de la investigación, tiene un listado de los doctores que estuvieron de guardia entre el 25 y el 27 de abril, lapso en el que Quimís tuvo un accidente en una motocicleta, cuando se trasladaba a su casa en la parroquia Los Lojas del cantón Daule (Guayas).

Para tomar los testimonios, la fiscal seguirá el orden del recorrido de Quimís. Por eso la semana pasada dieron su versión tres médicos del hospital de Daule, el primer sitio al que acudió. También el conductor que luego lo trasladó en una ambulancia a Guayaquil.

El martes fueron citados los médicos del Abel Gilbert, del Ministerio de Salud, y del Luis Vernaza, de la Junta de Beneficencia.

De acuerdo con la historia clínica que entregó Franklin Medina, director del hospital de Daule, Quimís llegó allí en tres ocasiones y con diagnósticos diferentes. El primero fue del 25 de abril y señala que el paciente presentó leves rasguños en brazos y piernas, llegó en estado etílico y pidió el alta. Estuvo en observación una hora.

Al siguiente día tuvo otro diagnóstico. Fue revisado durante cinco horas y se le realizó una radiografía. Sin embargo, “se fugó del hospital”, aseguró el director.

Nuevamente llegó a las 18:00 con un cuadro clínico grave. Según el reporte presentó“vómito, fiebre, somnolencia, respuesta motora poco limitada, palabras incoherentes, pupilas midriáticas (dilatadas), presión arterial de 100 sobre 50 y un Glasgow 10 sobre 15 (escala neurológica para evaluaciones en caso de traumatismos)”. El diagnóstico: politraumatismo por accidente de tránsito”.

Los médicos de guardia habrían llamado por teléfono al hospital Abel Gilbert para solicitar un espacio. En diez minutos, según Medina, Quimís fue estabilizado, se le colocó una vía y fue trasladado en la ambulancia.

En el hospital Gilbert fue valorado pero no había camas. Por su gravedad Quimís necesitaba atención en una Unidad de Cuidados Intensivos. Tampoco encontró espacio en el Luis Vernaza donde, según los reportes de la Fiscalía, también habría sido chequeado por un especialista.

Luego pasó por el hospital de la Policía y desde ahí, en otra ambulancia, por otras cinco clínicas privadas: Guayaquil, Kennedy Alborada, hospital Universitario, San Gabriel y al llegar al León Becerra falleció en la ambulancia.

Según la autopsia presentó fractura de base de cráneo y hemorragia cerebral. Por ahora, la fiscal Neira espera la documentación que solicitó a clínicas y hospitales sobre ocupación de camas el día en que llegó en busca de ayuda.

El domingo cumplió un mes de fallecido. Su madre Inés Huacón pide que el proceso sea ágil. “Sufrí con mi hijo toda esa madrugada. Nadie pudo ayudarnos, todas las puertas se cerraron”.


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