Tiempo de lectura: 5' 5'' No. de palabras: 828

Comparada solo con el ferrocarril que unió a Guayaquil y Quito a comienzos del siglo XX, la vía Manta-Manaos es para muchos el Eje de integración transversal del país que unirá la Costa con el extremo oriental de la Amazonía.

Esta infraestructura, sin embargo, amenaza con convertirse en una nueva presión para zonas de alta biodiversidad como el Parque Nacional Yasuní.

El Eje plantea levantar un corredor de 578 km por vía terrestre y 2 860 km por vía fluvial para unir a las ciudades de Manta (Ecuador) y Manaos (Brasil). El trazado busca reducir el costo y el tiempo que hoy implica atravesar el Canal de Panamá.

Ello implicará la apertura de vías en la Amazonía, lo que podría profundizar los problemas de deforestación y casería comercial que enfrenta la región.

Las obras que más preocupan son el puerto Providencia y la hidrovía que atraviesa el río Napo (ver mapa). Ambas están ubicadas en la cabecera norte del Parque Nacional Yasuní, que alberga el mayor número de especies de árboles y arbustos por hectárea del mundo (664 especies). El eje vial también pasa cerca de las reservas Limoncocha y Cuyano.

La infraestructura supondrá un aumento del tráfico comercial por el río Napo, que podría alterar la dinámica de una gran variedad de especies de flora y fauna de la zona, señala un estudio del Observatorio Ciudadano de Impactos Socio-Ambientales del Proyecto Eje Manta-Manaos.

Además, la hidrovía requiere de complejos procesos de dragado del río, que al momento están en fase de estudio.

Esta riqueza constituye una fuente cultural y de subsistencia para las comunidades que ancestralmente han vivido asentadas en sus orillas, agrega el análisis.

Las autoridades locales ven al Eje como una oportunidad de desarrollo para la Región Amazónica. “No podemos decir no a la inversión en una provincia como la nuestra, con alto nivel de pobreza”, dice Orlando Grefa, prefecto de Sucumbíos.

Hasta ahora se ha abierto la carretera de acceso entre Shushufindi y la localidad de Providencia. La obra tiene un avance del 80%. Para agosto próximo se espera, además, contar ya con los estudios para comenzar la construcción del puerto, cuyo costo se estima en USD 100 millones.

Pese a su ubicación sensible, según el Observatorio, para los estudios de impacto y mitigación ambiental el proyecto del puerto ha previsto solo USD 100 000. Para Grefa, sin embargo, no se puede hablar de cifras hasta que concluyan los estudios del puerto.

La gran industria también ve oportunidades en el nuevo Eje vial, un tipo de inversión que podría requerir de expansión territorial en una región biológicamente sensible.

Grefa informó que la semana pasada firmó un convenio de cooperación con inversionistas coreanos para empezar los estudios de un parque industrial de 2 000 hectáreas para la agroindustria, combustibles, entre otros.

“El país requiere 600 000 litros diarios de etanol que nosotros podemos abastecer”, dice Grefa. Cree que ello no pondrá en riesgo la biodiversidad o seguridad alimentaria, pues cuentan con un plan de ordenamiento territorial.

Pese a ello, el tema socioambiental parece ser un tema secundario en el proyecto.

Uno de los pocos estudios sobre el tema es el efectuado por el Laboratorio Manta-Manaos de la Universidad Católica de Quito, con el apoyo del South America Project de la Universidad de Harvard. Este trabajo, dirigido por Santiago del Hierro, busca medir el impacto ambiental del Eje.

En una presentación efectuada la semana pasada por Repsol en el bloque 16, a propósito de la presentación del plan de biodiversidad que lleva adelante en su zona de influencia (45% del campo está en el parque Yasuní), Del Hierro dijo que el proyecto puede generar efectos indirectos como aumento de la deforestación o colonización si no existe una estrategia de desarrollo local.

Muestra de ello, acotó, es que algunos colonos han comenzado a ofertar la venta ilegal de tierras en Providencia. Por ello, parte del trabajo del Laboratorio también será plantear proyectos comunitarios alternativos en la zona.

De su parte, el Observatorio Ciudadano considera que el proyecto Eje Manta-Manaos debe debatirse más, “abriendo espacios a la participación ciudadana”, concluye el estudio.

Paralelamente al Eje Manta-Manaos, la Prefectura de Orellana inició los estudios para concluir la vía para comunicar a las parroquias de Taracoa y Alejandro Labaka. Esta carretera está a solo10 kilómetros de la cabecera norte del Parque Yasuní, aunque según Cristóbal Vélez, director (e) del área de Planificación de la Prefectura de Orellana, el proyecto no cruza el parque.

El tramo que falta para acabar la vía tiene 15 kilómetros y concluirá una vez se tengan los estudios preliminares en dos meses. Además, falta asfaltar todo el tramo, que hoy solo está lastrado.

imagen

Califique
2
( votos)