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Tal como lo habían anunciado, Tania Macera y Marcia Pinto, acudieron a las 15:00 a la notaría 30° de Quito para solicitar su unión de hecho. La pareja estaba acompañada de 30 personas más que, con banderas multicolores del orgullo GLBTI, esperaban en las afueras de la oficina, a que llegue el notario Guido Andrade.

Esta acción de reclamo, como Macera y otras activistas GLBTI la denominaron, estuvo motivada por las supuestas declaraciones homofóbicas del notario frente a una pareja de italianos que solicitó la unión de hecho hace tres semanas. Según un documento que circula por Facebook, el notario dijo que “si había 42 notarías en Quito por qué tenían que ir a la de él para pedir esas mari…”.

Desde un poco antes de las 15:00 hasta las 15:40, esta y cinco parejas homosexuales más, aguardaban al notario con la misma solicitud. En sus manos llevaban las copias de la cédula de identidad y certificado de votación, y una declaración juramentada de que están juntas hace dos años. Una pareja extranjera, además de estos papeles, tenía en sus manos los pasaportes.

Para simular un matrimonio tradicional, amigos de las parejas y activistas llevaron arroz que lanzaban al aire cada cierto tiempo, tarareaban la marcha nupcial y de vez en cuando gritaban frases como “¡Queremos casarnos!”.

Veinte minutos antes de las 16:00, la pareja de Macera y Pinto ingresó a la oficina del notario. En las afueras de la dependencia los activistas gritaban ansiosos frases como: “La homofobia no pasará, con el pueblo se topará”.

Luego de 15 minutos, Macera y Pinto salieron y anunciaron que el notario Andrade se disculpó con la comunidad GLBTI por los malentendidos, aunque negó haber proferido frases homófobas. “Dijo que él nunca había ofendido o discriminado a la pareja y que se les negó la unión de hecho por otras razones”, dijo Macera.

El notario manifestó a este Diario que los italianos llegaron en marzo a Ecuador y que, para la unión de hecho, es requisito tener mínimo dos años de convivencia en el país, por eso no obtuvieron el documento.

La solicitud de unión de hecho de Macera y Pinto se pospuso porque, según ellas, van a esperar que el notario se disculpe públicamente. “El objetivo acá no fue conseguir la unión de hecho sino reclamar por estas respuestas homofóbicas que seguimos recibiendo de la sociedad, del sector público”, argumenta Macera. Ella duda que los comentarios del notario que se difundieron hayan sido mentira por eso pide que haya una disculpa formal.

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