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Después de cuatro días de permanecer inconsciente, Lorena abrió sus ojos nuevamente. La mañana del martes la joven de 16 años reaccionó tras la fuerte caída que sufrió por una falla mecánica de uno de los ascensores del hospital Abel Gilbert Pontón, en Guayaquil.

La menor, que hacía prácticas estudiantiles en esa casa de salud pública, se recupera en Cuidados Intensivos de la clínica Guayaquil, a donde fue derivada el fin de semana. Aún no puede hablar debido a una operación maxilofacial. También le practicaron una traqueotomía para que respire y le harán otra operación para alimentarla por una sonda.

Pese a ello, los médicos dicen que evoluciona favorablemente. Lorena reconoció a su madre e intentó llamarla moviendo sus dedos. Los doctores indicaron que, aparentemente, no tendría daño neurológico. Esto debido a que también sufrió un traumatismo craneoencefálico por la caída.

La mañana de ayer Lorena entró por segunda vez al quirófano. Los cirujanos de la clínica Guayaquil tuvieron que hacer una corrección de la intervención maxilar realizada en el Abel Gilbert.

La Fiscalía del Guayas investiga el caso. El viernes pasado, cuando fue el accidente, el fiscal Francisco Campos abrió la indagación. Luego el caso fue derivado a la Unidad de Soluciones Rápidas.

Ayer estaba previsto realizar el reconocimiento médico de la adolescente. También harán una inspección técnica del elevador. Por ahora hay dos denuncias: la de Manuel M., padre de la chica, y otra presentada por el hospital.

La Defensoría del Pueblo también abrió una indagación. La delegada del Guayas, María José Fernández, explica que dos abogados de la entidad solicitaron a las autoridades del hospital informes sobre la antigüedad de los ascensores, su mantenimiento y datos sobre cómo sucedió el incidente. El plazo de entrega de los datos vence la próxima semana.

El abogado Marco Pacheco detalla que el objetivo de la Defensoría es garantizar que el Ministerio de Salud pague todos los gastos de recuperación de la paciente y evitar que accidentes de este tipo vuelvan a ocurrir.

Según personal del Abel Gilbert, los ascensores tienen más de 20 años. Ayer seguían cerrados, con cintas de seguridad. Con la remodelación del hospital, los aparatos fueron retocados. Se conoce que las autoridades planeaban cambiarlos dentro de poco.

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