Chefs dan un toque gourmet a la comida local
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La fusión de sabores, aromas y colores de la comida típica. Esa es la receta que perfecciona un grupo de chefs locales del proyecto Rescate de los sabores tradicionales del Ecuador.
Este plan cuenta con el apoyo de la marca Fioravanti y busca promover el turismo culinario, una de las mayores riquezas culturales del país. La idea nació hace casi 10 años y está por salir del horno. Carlos Gallardo, presidente de la Asociación de Chefs del Ecuador y director de la carrera de Gastronomía de la Universidad de las Américas (UDLA), ha recorrido más de 70 000 kilómetros y entrevistado a más de 2 000 personas para conocer la diversidad de platillos de cada pueblo.
Toda esa información se sumó al proyecto. “La diversidad gastronómica del Ecuador es inmensa. Hay distintas formas de preparar cebiches, hay muchas variedades de hornado, más de 60 tipos de fanesca, más de 250 tipos de locros (...). Recopilando esa información de manera científica”.
Según Mauricio Armendáriz, de la escuela de Chefs del Ecuador (agrupa a más de 5 000 cocineros), cada plato, por pequeño que sea, revela una parte de nuestro patrimonio. “El típico sánduche de chancho guayaquileño, los tamales de gallina de Cuenca, la tortilla de verde manabita, las empanaditas de morocho de Quito no son solo comida, son rasgos que identifican a cada pueblo”.
Para convertir al país en un destino turístico por su gastronomía, los cocineros dan un toque gourmet a la comida criolla. Así el chef Gino Mollinari dio un giro al típico cebiche. Con una pizca de creatividad hizo un cebiche mixto de camarones y concha, con limón, aguacate, acompañado de canguil, chifles de camote, yuca y verde. “Los camarones del Ecuador son apetecidos internacionalmente en los mejores restaurantes de Nueva York, Tokio, Madrid. Las conchas de nuestros manglares son endémicas y el aguacate de nuestra tierra hacen que nuestro cebiche se convierta en un embajador del mundo”.
El chef Santiago Granda cambió la presentación del seco de chivo. En su platillo resalta una delicada costilla con papa andina bañada en una emulsión de aguacate y tomate. Al arroz le dio un toque gourmet al prepararlo como crujiente. Antonio Pérez, chef portorriqueño, en cambio, se encargó de fusionar los ingredientes dulces de distintas regiones y crear un postre. El resultado: un mousse de rosas al cacao con alfajor de morocho, helado de mortiño y natilla de higos confitados.
Más sobre el proyecto
Pierangela Sierra, gerenta de Marketing de Coca-Cola, firma que se unió al proyecto Rescate de los sabores tradicionales del Ecuador, explica que durante dos años han recorrido distintas parroquias, cantones y ciudades de todo el país con la campaña La Ruta del Sabor Fioravanti.
La fusión de ambas iniciativas se enfoca en llevar los exquisitos platos nacionales a las mesas de otros países y a su vez incentivar el turismo. “Todavía hay mucho por descubrir” como parte del proyecto, explicó Sierra.


