Tiempo de lectura: 2' 17'' No. de palabras: 378

Tendida sobre una cama se recupera María Esperanza Guasti, de 53 años. A su alrededor tres mujeres jóvenes y cuatro muchachos de rasgos indígenas la atienden. “Hay demasiadas personas en el cuarto”, exclama una enfermera y hace salir a los hijos y nietos de la paciente.

En el cuarto piso del Hospital Un Canto a la Vida, del Padre Carolo, en el sur de Quito, están Esperanza y otros 73 pacientes, que fueron operados por 95 médicos canadienses del grupo Canadian Association of Medical Teams Abroad (Camta).

Esta organización ha visitado el país por 11 años, realiza cirugías ortopédicas y está integrado por médicos, enfermeras, terapistas, psicólogos, técnicos, etc. De forma voluntaria, los médicos realizan campañas en su país para recolectar dinero y comprar las prótesis que necesitan los ecuatorianos de bajos recursos. Esperanza, oriunda del páramo en la comunidad Chilla Chico, a una hora de Saquisilí, cuenta que le diagnosticaron hace cuatro años luxación de cadera pero hace dos el dolor se hizo insoportable, cojeaba y le dolía mientras dormía, se sentaba o caminaba. Mónica Velásquez, su hija mayor, explica que los especialistas siempre decían que necesita operarse y cuesta USD 6 000. “No tenemos para pagar, la siembra no da para eso”. Así que calmaba su dolor con pastillas .

  • Vídeo

Operaciones realizadas por médicos canadienses

Estefanía Hidalgo  no podía caminar . Ella   requería una prótesis para poder movilizarse  y retomar sus actividades cotidianas.

sta abuela de 11 nietos fue operada por la brigada canadiense que llegó el 19 de febrero; ese día revisó a pacientes inscritos y se programaron las cirugías de prótesis de cadera o de pie equinovaro (malformación congénita del pie ) a 42 adultos y a 32 niños.

Estefanía Hidalgo, de 22 años, tampoco podía caminar por el dolor de las rodillas y la cadera. Esto hizo que dejara los estudios. Su primer diagnóstico fue fiebre reumática y luego artritis.

Fue operada el miércoles y su sueño de estudiar Administración de Empresas en la Universidad Central se puede hacer realidad. “Ahora que puedo caminar voy a seguir la U”, dice. Los médicos partieron el sábado pero regresarán el próximo año para colocar más prótesis a pacientes, como Esperanza y Estefanía.

Califique
2
( votos)