Tiempo de lectura: 3' 30'' No. de palabras: 577

Entrevista Fernando Lugris / Diplomático uruguayo. Presidente de la Convención sobre mercurio

La Convención Minamata sobre Mercurio adoptó este sábado 19 un tratado que obligará a más de 140 gobiernos a prevenir las emisiones de mercurio. El acuerdo que dispone medidas de control y de reducción del uso de productos y de procesos que emplean el metal, entrará en vigor luego de que 50 países la hayan ratificado.

Las disposiciones del acuerdo firmado en Ginebra prohibirán para el 2020 la producción, exportación e importación de algunos elementos que contienen mercurio porque al ser una neurotoxima afecta a los riñones y a muchos sistemas corporales como los sistemas nervioso, cardiovascular, respiratorio, gastrointestinal, hematológico, inmunológico y reproductivo.

La veda alcanzará a distintos tipos de pilas, ciertas clases de lámparas fluorescentes, ciertos tipos de vacunas, así como jabones y cosméticos, y algunos instrumentos médicos no electrónicos como termómetros y aparatos de medición de presión arterial.

Las negociaciones fueron presididas por el diplomático uruguayo Fernando Lugris, secundado por técnicos del Programa de las Naciones Unidas sobre Medioambiente y por su director ejecutivo, Achim Steiner.

Lugris, quien llegó a buenos términos luego cuatro años de negociaciones, reconoció su satisfacción por el acuerdo alcanzado durante una entrevista sostenida al cierre de los trabajos.

¿Qué balance hace de este proceso?

Creo que hemos llegado a un nivel de ambición alto, donde las medidas de control, sobre todo para regular las emisiones de mercurio al aire, al suelo y al agua, son realmente ambiciosas. Podremos lograr reducciones a nivel global que van a ser muy importantes.

¿A qué tipo de emisiones se hace referencia el texto aprobado?

Este tratado no busca reducir las emisiones que son naturales, porque el mercurio es un elemento de la naturaleza que se encuentra presente en el planeta, sino que estamos tratando de reducir aquellas emisiones antropogénicas generadas por el uso en productos o en procesos del hombre y estamos buscando alternativas para su sustitución.

¿Afectará el convenio la situación de los países?

Básicamente, el tratado busca no imponer límites al desarrollo de los países sino orientar hacia un desarrollo sostenible que justamente haga que los procesos y los productos en el futuro sean libres de mercurio, es decir, buscar nuevas alternativas sustentables para ellos.

¿Le tocó durante las negociaciones tener que lidiar con la división Norte-Sur que caracteriza la mayoría de los debates multilaterales?

En algunos temas, la división Norte-Sur sigue existiendo. Sin embargo, en otros ya percibimos que el mundo está cambiando. Claramente esto se ve en el tema de las emisiones aéreas, donde países como China e India son los grandes emisores a la atmósfera por la combustión de carbono para la generación de energía. Pero en la misma línea se encuentran Estados Unidos y la Unión Europea. Y fue muy claro que en las discusiones por las reducciones aéreas, el paquete negociador se fue estableciendo entre los grandes emisores.

¿Prevé el texto aprobado un aporte de fondos para sostener esa protección a la salud humana?

Como la Convención habrá de tener un organismo financiero que asistirá su implementación, es claro que las medidas que se van a llevar a cabo van a afectar de forma positiva la protección de la salud humana.


Califique
2
( votos)