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Es el hospital más grande de la Costa y apenas tiene 254 camas. Desde su creación, hace ya casi 40 años, el área de Hospitalización del Abel Gilbert Pontón, en el Suburbio de Guayaquil, no ha crecido.

En el piso de cirugías hay 70 camas, otras 48 en pabellón de gineco-obstetricia, 63 en medicina interna y ocho en cuidados intensivos. En Emergencia, en las sala de observación, hay solo 11 camas, más otras 30 en el área de contingencia, donde se da atención a pacientes en estudio.

Todas estas áreas están saturadas, pues a esta casa de salud llegan pacientes de Guayaquil y de otras provincias del país. Aunque la ciudad crece anualmente en un 2,5%, los servicios de salud no se amplían en la misma proporción, pese a que la Constitución, en su artículo 32, garantiza este derecho a todos los ecuatorianos.

Rosa Aguilera llegó el jueves pasado con la esperanza de conseguir una cama para que la internen. La mujer de 76 años perdió sus dos piernas a causa de la diabetes. Y ahora presenta un cuadro crónico de insuficiencia renal. “El médico dijo que con estos exámenes me iban a internar, pero sigo esperando”, contó sentada en su silla de ruedas.

El viernes pasado, María Quinto esperó casi cinco horas para que sus familiares pudieran conseguir una cama. Pasó por Emergencia, por la sala de contingencia, por Consulta Externa, pero la respuesta siempre fue la misma. “No hay cama. Por último un médico me dijo que la lleve a morir a la casa no más”, contó su esposo Celso Yagual, mientras ella aguardó inmóvil, recostada sobre unos cartones.

Pedro Reyes ingresó el domingo a la sala de Medicina Interna. Ayer, en la cama 7, recibía una trasfusión de plaquetas. El hombre de 46 años padece linfoma no Hodking, un tipo de cáncer que afecta a los ganglios linfáticos. “Tuve una recaída. Estuve en Solca pero ya no tenía dinero. Al final conseguí que me internen”.

El ministro de Salud, David Chiriboga, quien estará en el Hospital Guayaquil hasta el próximo miércoles supervisando la reestructuración, asegura que aumentar el número de camas será parte de un plan de remodelación que tomará más tiempo.

“El plan es una remodelación integral, no vamos a hacer medidas parche”, dijo. Este proyecto tomará ocho meses y se desarrollará con USD 7 millones.

Por ahora los trabajos se enfocan en las áreas de Consulta Externa, Emergencia y otras salas críticas como Oncología y Hemodiálisis, en donde la demanda creció a raíz de la gratuidad.

También se planifica mejorar las condiciones de espera de los familiares de los pacientes hospitalizados. Algunos duermen en el piso o en las escaleras, sobre cartones. El miércoles pasado, Francisca Alvarado no soportó el sueño. Se quedó rendida en las escaleras del segundo piso. Su hija tuvo una complicación en su parto y tuvo que ser internada de urgencia.

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