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Con un comentario en Facebook confirmó "el cariño de los pacientes". Frans Serpa, uno de los médicos que ha realizado 64 trasplantes de hígado en el país, se pronunció en las redes sociales y dijo que no volverá a realizar estas cirugías en caso de que se apruebe el Código Penal. Este plantea la penalización de la mala práctica profesional. Recibió más de 400 'me gusta' y decenas de comentarios de apoyo.

Con risas aceptó ser hincha de la Liga cuando ganó la Copa Libertadores, pero dijo querer al Deportivo Cuenca. Nació en esa ciudad, pero su especialidad la estudió en Brasil y regresó a su tierra: "Soy muy querendón de mi país, se me hacía un nudo en la garganta cuando escuchaba el himno", dijo.

Cuando volvió a Ecuador arrancó el programa de trasplantes de hígado. El primero fue en el 2009.

Usted dijo que si pasa el Código dejará de hacer trasplantes y que teme por su libertad. Pero cuando un trabajo se hace bien ¿por qué temerlo?
Así es. Cuando uno hace bien las cosas no tiene por qué temer, pero la vida hace parte de un ciclo. Cuando hacemos un trasplante, que es un procedimiento de alta complejidad, lastimosamente no somos Dios para dar la vida. A veces, a pesar de todo el esfuerzo, los pacientes fallecen. Los médicos tratamos a personas que están enfermas, que corren el riesgo de fallecer y el trasplante tiene un alto nivel de mortalidad. De todos los pacientes que hemos trasplantados hemos salvado al 85% de la gente que estuvo en lista. Si el Código estaría vigente, podría ser condenado por ese 15%.

En el 2009 empezaron los trasplantes de hígado en el país. ¿Qué ha pasado en ese período? ¿Cuál es el riesgo de que un paciente de trasplante pueda morir, por ejemplo, por una gripe?
El riesgo que existe de estar en lista de espera es no ser trasplantado. Entonces correr el riesgo del trasplante es menor, porque si no se trasplanta se muere. La gente asume este riesgo. Por eso la gente se somete al trasplante y hay una tasa altísima de buenos resultados y eso nos enorgullece.

Dentro de todos estos procedimientos que usted ha realizado, ¿qué casos recuerda de los que no ha podido salvar?
Muchas de las veces el fallecimiento no sucede durante el acto quirúrgico, la gran mayoría fallecen por consecuencia del propio organismo que rechaza el órgano. Al poner, por ejemplo, un hígado extraño en el cuerpo tenemos que utilizar un medicamento que es el inmuno supresor que evita el rechazo. Esa lucha del cuerpo puede ocasionar la muerte porque el paciente se puede infectar.

¿Qué caso recuerda?
Recientemente uno de los dos señores falleció en este año. El señor estaba perfecto, salió hablando de la intervención quirúrgica, empezamos el tratamiento inmuno supresor, las cosas iban bien, lastimosamente hubo una infección. No se pudo hacer nada para combatirlo.

En medio de estos hechos usted debe tener al menos 100 trasplantes...
Hemos trasplantado 64 pacientes en todo el país. Es un programa financiado por el Estado 100%.

¿El Estado asume todo? ¿Cuál es el costo del trasplante?
El trasplante es financiado por el Estado. Puede costar USD 50 000. Todo va en función de lo que presenta un paciente. Si existe una infección puede encarecerse.

¿Cuál es el presupuesto con el que este momento cuentan?
Hasta el momento no ha habido una negativa para financiar el trasplante. En cierto modo no hay un presupuesto. Se hace lo que se tiene que hacer; eso es una carta abierta. Hay que reconocer que es un aporte importante, pero le repito que no hay una negación.

¿Le da temor de que por sus últimos pronunciamientos puedan venir represalias desde el Ministerio de Salud, que financia este tipo de operaciones y que se deje de hacerlos?
No creo que haya represalias, yo he dicho al verdad. Incluso el Presidente dijo que es un reclamo justo de los médicos. El temor de ir preso es normal. Los médicos se manifiestan, porque en ninguna de las profesiones ocurre esta posibilidad constante de que alguien llegue a fallecer. No tengo temor y creo que hasta la Ministra de Salud tiene conciencia de esto. Es un reclamo justo y la Presidenta de la Asamblea ha hecho declaraciones que va a reevaluar la ley, el Presidente ha dado mucha seguridad y dijo que él tiene la última palabra y si es necesario la vetará. Pero también ha dicho que no queremos malos médicos. No queremos gente irresponsable que nos cause daño, se quiere gente que esté comprometida con la salud. Un medico que comete un asesinato no tiene que justificarse en el diploma que posee.

Pero, desde el otro lado, las personas que dicen ser afectadas por una posible mala práctica piden más investigación. De acuerdo con sus versiones no todos los casos se resuelven ni en la Función Judicial ni en los tribunales médicos. ¿Qué pasó?
Nosotros tenemos que autoevaluarnos. Los mismos médicos somos responsables de que esto pase. Cuando por alguna circunstancia hay un mal profesional que ha cometido un grave daño en una persona, de cierta forma no se lo ha juzgado debidamente. No ha habido un castigo que haga sentir a la sociedad ecuatoriana que está resguardada por las personas que controlan la justicia; ese es el temor actual de la sociedad.

¿Quién falló ahí?
Posiblemente las agrupaciones quienes tildaron a estos malos profesionales. Quien comete un grave error médico tiene que ser sancionado. Los malos profesionales deben ser sancionados.

¿Hay una especie de espíritu de cuerpo quizá para no lograr solucionar ese tipo de denuncias que se cometen con los médicos?
Eso tenemos que superar. Si queremos un reconocimiento de la sociedad tenemos que superarlo. En otros países los colegiados o los grupos que controlan la mala práctica medica tienen idoneidad ética. No es importante conformar este grupo de gente que va a investigar una buena o mala práctica medica. No tiene que ser el de más edad o el que tiene una palancas, sino que sea una persona intachable en la sociedad. Debe obrar justamente. La gente tiene que ver que el médico es a quien le entrega la vida.

Pero ¿no siempre se le ve bien a un doctor?
Ese es el criterio de la sociedad y mucha culpa tienen ciertos medios de prensa que desinforman si sucede una tragedia. Ciertos profesionales buscan ser sensacionalistas y si este Código pasa, los abogados intentarán encontrar un justificativo para decir que es una mala práctica. En ese forcejeo cualquier caso podría ser reportado como mala práctica.

Esta fricción entre Gobierno y médicos no es reciente. Por ejemplo la separación, las renuncias, el aumento de ocho horas, ¿cómo interpretar estos hechos?
Yo estoy de acuerdo con el Gobierno, el Presidente responde a los intereses de la sociedad y esta reclama una ley de mala práctica medica. Y los médicos de bien queremos una ley. Lo que no queremos es una normativa en la cual nos coloque en una situación muy arriesgada para trabajar.

En este momento se analiza el proyecto de Código y la mala práctica profesional. ¿Qué le trajo (desde Brasil) a Ecuador a realizar ese tipo de trasplantes que no se había hecho antes en el Ecuador?
Uno siente esa necesidad de volver, personalmente tenía una capacidad de hacer una cosa diferente. Ahora defiendo el interés de mis pacientes que exigen una ley de mala práctica médica, pero no con la posibilidad de que si no sale bien todo médico sea preso.

Si pasa la ley ¿dejaría de hacer trasplantes?
En esa forma sí. Muchos profesionales que hacen cosas de alta complejidad lo pensarían. Dejaré de hacer trasplante, pero no voy a dejar de ser médico, continuaré trabajando, ayudando a la gente.

¿Cuántos trasplantólogos hacen este tipo de cirugías?
Tenemos un equipo de trabajo de unos cuatro médicos cirujanos. Ellos tienen capacidades para hacer el trasplante. Igual, en Guayaquil, hay dos medicos más que están en la capacidad de hacer esta operación de hígado.

¿Ellos qué han decidido?
La decisión es individual.

Hoja de vida

Su experiencia:  Es jefe de la unidad de trasplante del Hospital Metropolitano de Quito. Estudió su especialidad en Brasil. En el 2009 realizó el primer trasplante de hígado en el país.

Su punto de vista:  Ecuador necesita una ley que tipifique la mala práctica profesional, pero no debe juzgar inmediatamente al médico si una persona muere. Dejará de hacer trasplantes si pasa la ley.


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