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El cuerpo sigue en la morgue. Hasta ayer nadie reclamaba el cadáver de Julio Iglesias Girao, extranjero que fue descuartizado y abandonado dentro de una maleta.

Los agentes lo hallaron el lunes en el interior de un departamento que arrendaba en Cuenca. Según reportes policiales, en el equipaje se encontró solo parte del cuerpo, porque las piernas se encontraron en otro lugar de la habitación.

El caso alarmó a Azuay, aunque no es la primera muerte violenta en esta provincia. Únicamente en este año, en la provincia se han registrado 15 muertes violentas. De ese número, nueve ocurrieron en Cuenca. Apenas en los últimos 18 días se han dado tres asesinatos.

El 4 de abril, una niña, de 12 años, fue estrangulada y arrojada en un terreno baldío en el barrio El Calvario, de la parroquia cuencana de Turi. Fue encontrada a ocho kilómetros de su vivienda donde desapareció. Hay un familiar detenido para investigaciones.

Tres días después, en la vía El Cruce del Carmen-Sinincay, al norte de la capital azuaya, se encontró a Ángel U., agonizando por una puñalada en el pecho. Al poco tiempo, el hombre falleció.

El último hecho registrado en este mes es del extranjero, aunque el gobernador del Azuay, Humberto Cordero, entrevistado en radio La Voz de Tomebamba, aseguró ayer que se trata de algo aislado.

La estadística oficial que ha difundido el Gobierno dice que los homicidios y asesinatos por cada 100 000 habitantes bajaron del 17,57 en el 2010 a 12,14 a diciembre del 2012. Y advierte que esto es "una reducción histórica".

En todo el 2012, en Cuenca hubo 39 muertes violentas. Un caso que conmocionó el año anterior fue el estrangulamiento y muerte de las hermanas universitarias Moraima y Marisela P., de 24 y 22 años, respectivamente. Este hecho ocurrió en julio pasado en la ciudadela Tomebamba.

El sospechoso de este crimen prendió fuego a la vivienda. Moraima fue encontrada en la primera planta de la vivienda y su hermana, desnuda, en el segundo piso y con huellas de golpes.

Tras las investigaciones se dictó la orden de prisión para el supuesto autor, que está fuera del país.

Según Germán Cevallos, jefe de la Policía Judicial de Azuay, esta persona tiene difusión roja, es decir, las policías de todo el mundo tienen la orden de capturarlo.

Cevallos también advierte que no todos los casos están relacionados con la delincuencia, sino también con problemas familiares y emocionales, migración… Además, se los enlaza con ajustes de cuentas. Esta figura, que se utiliza para determinar que los crímenes tienen relación con posibles enfrentamientos entre organizaciones delictivas, ya fue cuestionada en el 2010. Ese año, tras su visita a Ecuador, el relator de las Naciones Unidas para las ejecuciones extrajudiciales, Philip Alston, señaló que la frase ajuste de cuentas es una categoría que "funciona perfectamente como encubrimiento para que la Policía Nacional se abstenga de entablar procesos contra los responsables de las muertes".

Además, señaló: "Según funcionarios de alto nivel, el término se utiliza generalmente para describir homicidios entre personas con antecedentes penales, que se cometen por motivos como venganza, malos repartos de un botín, disputas de territorio entre pandillas o disputas relacionadas con negocios de los narcóticos".

También aseguró que al usar "ajuste de cuentas" se "concede una importancia desproporcionada no solo a los antecedentes penales (sentencias condenatorias), sino también a los antecedentes policiales (que pueden estar presentes por muchas razones, no únicamente por haber estado involucrado en algún delito)".

En el caso de Cuenca, el sociólogo Marco Salamea señala que existe una exacerbación de la violencia que se apodera de las personas y explicó que atrás quedaron los "espacios de paz" que tenía la ciudad como parques, zonas residenciales, el Centro Histórico, etc.

El cadáver descuartizado del extranjero Iglesias fue hallado en el sur de la ciudad. El mal olor en el ambiente delató el hecho. Una vecina no soportó eso y alertó a otros vecinos. Llamaron a la Policía y los agentes de la Unidad de Policía Comunitaria del sector llegaron a ver lo que ocurría. Los moradores indican estar impresionados del hallazgo del cuerpo mutilado.

La Policía dice que en la habitación se encontró una sierra eléctrica. Esta pertenece al dueño del inmueble. Él contó que hace más de una semana prestó esa herramienta a otro extranjero que vivía con el fallecido. El arrendatario contó que el occiso llegó hace unos ocho meses y cuatro meses después su compatriota.

Ayer uno de los sospechosos por la muerte de Iglesias fue detenido en Tumbaco (afueras de Quito). En la tarde se dictó prisión preventiva.


La operación policial

En Cuenca,  la Policía tiene dividida a la ciudad en dos distritos, 39 circuitos y 46 sub-circuitos para realizar los controles y operativos. En total, existen 44 Unidades de Policía Comunitarias, entre nuevos y antiguos.

Una particularidad es el  desplazamiento de los sospechosos hacia sectores en donde no existen cámaras de videovigilancia como Yanuncay, El Batán y Monay, etc.

Temor entre vecinos por los grupos delictivos
En Azuay se registran siete delitos de mayor incidencia. A más de las muertes violentas, en el primer trimestre de este año se registraron 240 denuncias de robos a personas, 263 a viviendas y 71 por vehículos robados. Germán Cevallos, jefe de la Policía de Azuay, dice que el trabajo de su institución "tiene resultados importantes".

La Feria Libre de El Arenal es una de las zonas consideradas críticas. Allí confluyen a diario unas 7 000 personas, porque es el centro de comercio público más grande de la ciudad. Los propietarios de varios negocios conocen a los sospechosos y dicen ser testigos de arranches de carteras y robos de accesorios de vehículos a diario.

"De frente a nosotros roban, sin temor ni vergüenza. Caminan de arriba para abajo buscando el momento para actuar...", cuenta la propietaria de una tienda de abarrotes. Entre ellos hay, por ejemplo, parejas de adultos y madres con hijos menores de 10 años.

Hace dos semanas, la PJ y la Fiscalía de Azuay hicieron un operativo y detuvieron a 18 personas en la zona de la Feria Libre de El Arenal acusadas de asociación ilícita: tráfico de droga, robo a personas y de accesorios de vehículos. Desde hace dos meses eran investigados y por las pruebas fueron detenidos con boletas judiciales.

Según el jefe del Comando de Policía de Azuay, Lenín Bolaños, los sospechosos rotan para escapar de los operativos policiales.


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