La cafetería y pastelería Miele, de María José Salgado, ofrece la decoración de galletas desde hace cuatro años. En el local también trabaja las galletas con fondant, para ofrecer diferentes opciones. Foto: Diego Pallero / EL COMERCIO

La cafetería y pastelería Miele, de María José Salgado, ofrece la decoración de galletas desde hace cuatro años. En el local también trabaja las galletas con fondant, para ofrecer diferentes opciones. Foto: Diego Pallero / EL COMERCIO

sibaritas

Las galletas personalizadas añaden exclusividad para el paladar

Ana Belén Veintimilla

Las galletas son un lienzo en blanco donde los artistas pueden hallar un desfogue creativo. Para los comensales, son un regalo personalizado que están conquistando los paladares, a través de diseños únicos y llenos de color.

En el 2016, la decoradora de tortas Amber Spiegel hizo una alianza con el portal de recetas Tastemade, para crear un nuevo formato de noticias llamado ‘Cookie the news’ (Noticias en galleta). En este espacio, una noticia de la cultura popular se pintaba con glaseado en una galleta para deleite de los comensales. El proceso se veía en video y cautivó a miles de internautas.

A través de estas grabaciones han aparecido retratados Beyoncé, Prince, David Bowie, Angelina Jolie y Brad Pitt, entre otros. Spiegel logró 1,8 millones de reproducciones en dos semanas, tras lanzar la noticia del embarazo de Beyoncé en este formato.

La decoración de galletas ya era conocida, sobre todo en épocas navideñas. Pero los videos virales asentaron estos detalles como regalos o figuras decorativas comestibles para todo el año.

Así, este estilo de decoración ha logrado ganar más adeptos, puesto que ofrece la posibilidad de personalizar el producto con finos detalles y, sobre todo, mucho colorido.

Credit: @sweetambs via @cookiethenews Pregnant Beyonce Cookie

Una publicación compartida de kitchen.tv (@kitchen.tv) el

María José Salgado, propietaria de Miele señala que entre las galletas con más demanda se encuentran las temáticas de películas de moda. En este año han llegado pedidos de temporada de ‘La Bella y la Bestia’, ‘Emoji’ y ‘Star Wars’.

En esto coincide Carolina Burneo, propietaria de Um!.  Para ella las galletas se han tornado en un objeto de decoración para fiestas infantiles, pero también como recuerdos en baby showers, bautizos, primeras comuniones y matrimonios, ya que los diseños toman el estilo o gráfica que se maneja en cada evento. “Es un regalo comestible en el que puedes decir lo que sea”, dice.

Burneo cambió el diseño de modas por la pastelería hace más de tres años. En las galletas encontró una forma de expresar su arte porque combina el dibujo y el diseño, e imprime su estilo en el glaseado.

El glaseado es una combinación de claras de huevo y azúcar impalpable que logra una textura maleable. Se pueden usar sustitutos de huevo en polvo o agua e incluso jarabe de maíz para lograr este compuesto. Se coloca en una manga pastelera y se convierte en un lápiz para dibujar. El truco, dice Salgado, está en aplicar presión con la misma intensidad a lo largo de todo el diseño para que el dibujo se mantenga de manera uniforme.

La composición del glaseado permite crear diseños en tres dimensiones. Salgado señala que para lograr este efecto se debe trabajar por capas, es decir, esperar hasta que cada color se seque completamente para pintar encima, creando un relieve. Este es un detalle que, a la vista, genera bocetos más estilizados, y al comensal le regala textura en boca.

Las figuras funcionan mejor en galletas grandes, puesto que el artista tiene más espacio para decorar y asemejar el diseño solicitado a la realidad. Pero el grosor también es importante, por cuanto las galletas deben resistir la manipulación y la carga del glaseado. Burneo aconseja hornear galletas que tengan entre 8 milímetros y 1 centímetro de grosor.

Las galletas con bases de vainilla, chocolate, naranja o limón, dependiendo de las reposteras, hacen que el producto final y su decoración no den como resultado un postre empalagoso. Al contrario, son un detalle dulce con un toque crocante que se derrite en el paladar de cualquiera.

Las temáticas y colores están a libre elección de los comensales, para entregar recuerdos o regalos personalizados y con diseños que estén a la moda.