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Las incomodidades para los usuarios del trolebús han sido evidentes en esta semana en las estaciones de La Y y en El Recreo. En horas pico se forman largas filas de pasajeros. Las quejas de los usuarios se centran en la aglomeración y, en algunos casos, en las frecuencias.

Gloria Moreno viaja a diario en este sistema. Para ella es la única forma de llegar a su trabajo en el Centro. Una vez en el andén de La Carolina empieza el problema para abordar un trole, dice. "A veces he esperado hasta 20 minutos para poder subir. La gente va aplastada y de la puerta no se puede pasar. Esto ocurre, por ejemplo, entre las 06:30 y 09:30, en las unidades que parten desde la estación de El Recreo.

Estas situaciones han generado deterioro en las puertas porque soportan grandes presiones para poder cerrarse. Eso se evidencia en la operación cada vez que llegan a un andén. Las puertas se abren y se cierran lentamente.

Ella, dice, debe usar este sistema. Espera que haya alternativas para mejorar la flota.

Para Sergio Recalde, estudiante, el viaje en el trole es complejo. No solo por la cantidad de personas sino también por la situación dentro de la unidad. "Nunca he podido ir sentado. Las agarraderas están rotas o ya no hay. Toca hacer equilibrio aquí".

Una opción está prevista para mediados del próximo año. Para los últimos días de noviembre se fijó la fecha límite para la adjudicación de la compra de 40 buses articulados para potenciar la operación del trole.

Actualmente hay 113 unidades en este sistema de transporte. El crecimiento de usuarios genera aglomeraciones en las estaciones de transferencia y andenes. Cerca de 250 000 personas al día se movilizan en el trole. En diciembre próximo este servicio cumplirá 18 años de funcionamiento.

Los nuevos buses articulados operan con diésel y no estarán conectados al sistema eléctrico con el que actualmente funcionan las unidades del trole.

En el portal de Compras Públicas, en el proceso de licitación con el código LCB-EPMTPQ-065-2013, se detallan las características de las unidades y el presupuesto para la compra que ascendería a USD 12,2 millones. Los vehículos tendrán dos vagones y una capacidad para 180 personas y un mínimo de 36 asientos (incluidos los espacios preferenciales). También están considerados los espacios para las personas con discapacidades.

Los sistemas de iluminación internos también están contemplados, así como las salidas de emergencia. Los detalles físicos de los articulados son similares a los de las unidades actuales. La parte mecánica es más potente.

La garantía de mantenimiento de las unidades durará dos años. Anualmente el Municipio de Quito invierte alrededor de USD 6 millones en el sistema de transporte. Las unidades reciben tres tipos de mantenimiento y se calcula que un solo articulado entra a mantenimiento cada 30 días.

En declaraciones a Ecuavisa, Galo Muñoz, gerente técnico de la Empresa Metropolitana de Pasajeros de Quito, señaló que con esta adquisición el sistema será repotenciado. Los buses nuevos serán de 18 metros de largo.

Muñoz precisó que 59 unidades tienen alrededor de 14 años de servicio, tomando en cuenta que la vida útil de las unidades está entre 20 y 25 años. Por esto es más difícil encontrar repuestos.

Una de las alternativas es que la considerada flota antigua sea utilizada en circuitos cortos. Esto permitiría utilizar a los articulados nuevos en los circuitos largos que existen en el sistema y que unen el norte y sur de Quito.

Datos del sistema

El funcionamiento del Trolebús se inició en 1995 en la administración de Jamil Mahuad.

Actualmente funcionan seis circuitos y existen 32 paradas.

Tiene cuatro estaciones de transferencia y tres terminales de integración.

En las horas pico hay 80 unidades trabajando.

250 000 pasajeros usan al día el sistema de Trolebús, a lo largo de la ciudad.

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