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Para Antonio González, lo mejor de la parada militar llegó después. Luego de que los militares pasaron por la tribuna De los Shyris, parquearon los tanques de guerra en el parque La Carolina. González lo vio por casualidad y no desaprovechó la oportunidad para cumplir con uno de los sueños de su hijo: subirse a uno de esos vehículos para imaginarse como un soldado en el campo de batalla.

Kevin tiene 7 años y no quería despegarse del cañón. Ponía un rostro de furia y sus gestos se asemejaban a los de un militar enojado que buscaba a su enemigo. En cuestión de minutos, otros niños llegaron, tomados de la mano de sus padres, y se abrían espacio entre la multitud, con el propósito de subir al tanque.

Para los pequeños era como el juguete soñado. “Papi te acuerdas que en la Navidad pasada me compraste un tanque de guerra, es igualito a este”, le decía, emocionado, Kevin.

La sonrisa de Kevin no se borraba. Él seguía comentando sobre la emoción que sintió al subirse en el tanque de guerra. Le pedía a su padre que le trajera cuando haya otro desfile. Él le respondía que sí, pero que caminara rápido.

Alrededor de los tanques de guerra se vivió un carnaval. Los niños correteaban, hacían amigos, jugaban a las guerras, reían... Y los mayores no dudaban en posar para las fotos, para subirlas al Facebook y al twitter.

Angélica Flores llegó a Quito por invitación de unos primos. Antes solo había visto la Parada Militar por la televisión. Este año quiso que fuera diferente. Le pareció interesante y por primera vez topó a un tanque de guerra. “No tengo familiares militares y ni siquiera he ingresado a un recinto militar. Es emocionante”.

El tránsito se trabó en las vías

La realización de la Parada Militar caotizó el tránsito en las calles aledañas a la av. De los Shyris.

Centenas de personas se movilizaron hacia ese sector, para aplaudir el paso de los soldados. Eso causó un embotellamiento de proporciones en las vías cercanas. Gabriel Rosales hizo una hora desde el Redondel del Ciclista hasta el mercado de Iñaquito. Los mayores trancones los sufrió en la Eloy Alfaro y Granados y en la Gaspar de Villarroel.

Los buses y vehículos particulares no pudieron circular por un tramo de la avenida De los Shyris, desde la intersección con la av. Naciones Unidas, en sentido norte-sur  hasta la av. República, en sentido contrario. Esto ocasionó que vías como la 6 de Diciembre, Naciones Unidades, Amazonas, República y Diego de Almagro se congestionaran.

La congestión también se sintió en las calles y avenidas donde hay establecimientos educativos. Padres de familia y alumnos, intentaban desde primeras horas de la mañana, llegar  a los planteles para participar de los actos por el 24 de Mayo, especialmente, del juramento de la bandera.
Las autoridades locales no pudieron ajustar los festejos cívicos al feriado nacional decretado por el Gobierno. Esa fue una de las causas para que el tránsito se trabara en vías principales.

En las zonas congestionadas fue evidente la ausencia de policías metropolitanos y nacionales. Eso causó malestar en González. “En estos momentos es cuando más se  necesita a los agentes de tránsito. De verdad que el Municipio debió haber aplicado el día y placa para obligarnos a las personas a movilizarnos en el transporte público o en bicicleta”.

El embotellamiento también fue común en la av. América. Quienes decidieron subir hasta la av. Occidental para evitar el trancón se encontraron con otra sorpresa: una cuadrilla de la Empresa Metropolitana de Obras Públicas y Movilidad (Epmmop) realizaba trabajos en un tramo.

Homenaje a Manuela

Ayer, en sesión  solemne por la gesta libertaria del 24 de Mayo, en el Concejo Metropolitano de Quito se develó un retrato de Manuela Sáenz, de autoría del pintor quiteño Jaime Zapata.

Jaime Zapata,  autor del lienzo que se develó, es un pintor quiteño que actualmente está radicado en París. Zapata atendió un pedido del Concejo Metropolitano y hace varias semanas llegó a Quito  para pintar el retrato de Manuela Sáenz.

Explicó que fue  un honor representar a la ilustre quiteña que habita entre la memoria y la leyenda, a la cual se le dio un rostro y se la ha pintado de distintas maneras.
En el bulevar de la av.  24 de Mayo, las bandas estudiantiles rindieron homenaje a Sucre, por la Batalla de Pichincha.


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