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Los incendios forestales dejaron de devastar las laderas, la alerta naranja disminuyó a amarilla y las primeras lluvias llegaron. En el 2011 el Municipio levantó un listado de obras de prevención que debían ejecutarse antes del nuevo invierno. Una de las obras declaradas prioritarias fue la construcción del muro en la av. Simón Bolívar, sector La Forestal (sur).

“Hicieron un proyecto totalmente diferente al que propusimos”, asegura Jorge Valverde, experto en Geotecnia de la Escuela Politécnica Nacional y líder del equipo que analizó las causas del derrumbe ocurrido allí en mayo del 2011, que dejó un saldo de cinco personas muertas.

El sitio donde se desmoronó la ladera ahora está cubierto por una lona verde. Es notoria la intervención: se construyeron terrazas y un muro de 189 m de largo por 4,8 de alto. Para sosternerlo se levantaron 63 columnas de concreto y se tendió una malla metálica. El fin es evitar la filtración de agua, que pudiera causar otro deslave de grandes proporciones.

La propuesta de los técnicos liderados por Valverde fue levantar tres tipos de muros en el talud: uno en el pie, con placas de hormigón y bandas metálicas (denominado de tierra armada); también con anclajes; y en la parte superior, un muro-grapa (con mampostería de piedra y placas de hormigón). También estaba prevista la reforestación de la superficie central. Actualmente, sobre el muro no hay plantas.

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Muros de contención

Una de las obras prioritarias del Municipio ha sido la contrucción de muros de contención para evitar deslaves por fuertes lluvias.



“La estructura construida no tiene más de 4 metros, cuando el original era de 12 metros. En el resto del talud se puso unas lonas”, añadió el técnico Valverde.

El proyecto se elaboró luego de un análisis de estabilidad, el cual incluyó la definición de las causas del deslizamiento. “Uno de los problemas es que dentro del talud hay bolsas de agua, si estas se recargan van a ejercer presión, si le pone unas lonas o un muro liviano no va a resistir”.

La Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas (Epmmop), en cambio, explicó que la obra se ejecutó rigiéndose a los estudios respectivos.

La intervención en los taludes es parte de los trabajos de rehabilitación integral de la av. Simón Bolívar. Elizabeth Cabezas, presidenta de la Comisión de Suelo y Ordenamiento Territorial, informó que una actividad complementaria fue la reubicación de 179 familias que tenían sus casas en la parte superior del talud. Fueron llevadas a La Mena 2, donde se construyó un plan habitacional para los afectados.

En otro sector de la ciudad, en el barrio El Blanqueado (sur), el olor que emanan las aguas servidas es fuerte. Las huellas del desbordamiento de la quebrada El Capulí, registrado en febrero pasado, no se borran. Hay viviendas con paredes fisuradas y otras que están junto al colector recién terminado.

Enma Tipán, presidenta del barrio, aseguró que la construcción del colector duró más de un año, pero hay trabajos pendientes. “No están puestas la tapas de las cajas de revisión y el relleno de donde dijeron que iban a hacer un parque quedó a medias”.

Carmen Suntaxi, propietaria de una de las dos viviendas de Aymesa, otro barrio afectado por la inundación, contó que pidió ayuda para que el agua no inunde su casa. “Unos trabajadores me ayudaron a desviar el agua hacia una caja del colector”.

La Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (Epmaps) informó que el 100% de la obra está lista y que se invirtieron USD 454 780.

En el Centro de la ciudad, en el barrio San Juan, los vecinos sí están conformes con la obra municipal. En abril del 2011, un muro se cayó y el nuevo ya está levantado. Sandra Rolo, quien vive allí desde hace 27 años, contó que las familias de las dos viviendas ubicadas al filo de la pared tuvieron que donar parte de su terreno, pero por fin tienen tranquilidad.

Según el Inamhi, la época invernal ya empezó en la ciudad. Para Cristian Rivera, gestor de riesgo y paramédico, lo primero es que la comunidad identifique las zonas de riesgo. “De nada servirán las obras si la ciudadanía no está preparada para enfrentar adecuadamente una emergencia”.

Este Diario pidió a la Secretaría de Seguridad y Gobernabilidad el detalle de los trabajos ejecutados y de los pendientes, pero la información no fue entregada.

Consejos para enfrentar la temporada invernal

Basura. No arroje  desperdicios en las alcantarillas, ríos  ni  quebradas.
Atención.  No deje solos a los niños pequeños.  
Equipo.  Tenga disponible una linterna y un radio portátil con suficientes pilas.
Alertas.  En caso de inundación determine  con vecinos y familiares un camino para llegar a las  zonas  seguras.
Inundación.   Desconecte los servicios de luz y agua.
Tránsito.  Manténgase alerta a los letreros de precaución en los pasos a desnivel.
Estructuras.  No se acerque a postes  ni  cables de electricidad si están en el suelo.
Zonas.  Procure no caminar por áreas  inundadas, aunque el nivel de agua sea bajo, puede subir rápidamente.
Seguridad.  No regrese a la zona afectada hasta que las autoridades y los equipos de socorro le indiquen que es seguro hacerlo.
Precauciones.  Al regresar, revise que no haya daños en  la estructura de su vivienda.
Alimentación.   No consuma líquidos ni alimentos que hayan estado en contacto con aguas servidas  o anegadas. Puede contraer  infecciones.

Obras en ejecución

Norte. Colectores de alivio Pambachupa, La Comuna y La Gasca, parroquia Belisario Quevedo. Según datos de la Epmaps, tienen un 30% de avance y la inversión es de USD 532 764.   

Sur. Colector sector Garrochal. De acuerdo con el  informe de la entidad municipal tiene un 90% de avance y requiere una inversión de  USD 2 757 162.

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