Tiempo de lectura: 6' 32'' No. de palabras: 1067

El reto para los partidos y movimientos de oposición, en las elecciones seccionales del 2014, será al menos mantener el control político en las ciudades donde sus cuadros triunfaron hace cuatro años.

En la anterior votación seccional, Alianza País se llevó el 32% de las alcaldías del país (72 de 221) y el 34% de las prefecturas (8 de 23). Sin embargo, las elecciones presidenciales del 17 de febrero, demostraron que Rafael Correa tuvo un apoyo del 57% y sus asambleístas nacionales ganaron con el 52%. Por ello, si el apoyo que tuvo el oficialismo hace pocas semanas se repite en los comicios seccionales del 16 de febrero del 2014, el oficialismo podría obtener, al menos, la mitad alcaldías y prefecturas del país para así consolidar su hegemonía en el ámbito local.

Pero los líderes de las fuerzas políticas opositoras dicen que no permitirán el avance verde. Consolidarán sus bases, refrescarán sus propuestas y buscarán nuevos cuadros que sean atractivos para los electores con el objetivo de que el apoyo logrado en el 2009 se incremente o al menos se mantenga.

No será una tarea fácil. Al hacer una disección al apoyo popular que el presidente Rafael Correa recibió en las pasadas elecciones el resultado local es favorable. El oficialismo ganó con holgura en 198 de los 221 cantones, también en 23 de las 24 provincias.

Una tendencia similar se produjo en el mapa nacional legislativo, pues Alianza País se llevó 100 de las 137 curules.

Pero el analista político Santiago Basabe asegura que hay diferencias entre el apoyo que la gente da a los asambleístas y el que reciben alcaldes y prefectos. El elector ve de cerca la obra de los gobiernos seccionales mientras que el legislador se queda con sus discursos.

Por esta razón, señala que los alcaldes y prefectos, al requerir de los recursos del Estado para ejecutar sus planes, se acercan al oficialismo. "Buena parte de las alcaldías y prefecturas serán copadas por Alianza País", vaticina.

El líder del Partido Sociedad Patriótica (PSP), Lucio Gutiérrez, que tienen un promedio de 10 alcaldías en tres regiones del país reconocer que el Régimen ha presionado a los alcaldes y prefectos que no son de Alianza País. "Trata de comprar a las autoridades a través de prebendas y al que no cede le cae el garrote". Con el objetivo de que los cuadros del PSP no se cambien de fila, serán capacitados en valores políticos y morales. También están trabajando en una "reingeniería" del partido para que la gente joven ingrese.

Otra de las tácticas de los partidos y movimientos para mantener el control político en los cantones es concretar alianzas con los movimientos de corte local. En el 2009 este tipo de agrupaciones obtuvo el 22% de las alcaldías (50 de 221).

Partidos tradicionales como el PSP y el Social Cristiano (PSC) las realizarán. Del mismo modo, movimientos nuevos como Creo encontrarán en este mecanismo una forma de fortalecer su estructura. En cambio, agrupaciones como el MPD y Pachakutik que forman parte de la Coordinadora de las Izquierdas se mantendrán unidos.

Si bien Alianza País obtuvo gran apoyo a nivel nacional, todavía existen sectores en donde el discurso político oficial no ha logrado calar. Por ejemplo, la Sierra central. En provincias como Chimborazo y Bolívar, en el 2009, Alianza País no tuvo ningún alcalde, allí el predominio es de Pachakutik. La historia se repite en las provincias amazónicas de Napo, Pastaza y Orellana donde la agrupación con más poder en el 2009 fue el PSP. Y aunque Correa triunfó, el pasado 17 de febrero, en estas provincias (con excepción de Napo), su porcentaje de votación es más bajo que en el resto del país.

Raúl Patiño, de Alianza País, sostiene que a comparación del 2009, el apoyo recibido en el último proceso fue más contundente. "Lo que la gente quiere es que los gobiernos autónomos tengan una coordinación más estrecha con el Gobierno central para que haya mas obras". Por ello considera que para el 2014 la tendencia será escoger a los candidatos del gobierno para así trabajar unidos.

Si bien tener la mayoría de alcaldías es clave dentro de un proyecto de consolidación política, no es menos importante ganar en las ciudades que son consideradas los centros económicos y de debate político como Quito y Guayaquil.

En el caso del Puerto Principal el director del PSC, Alfredo Serrano, advierte que la decisión que adopte el actual alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, será determinante para las elecciones seccionales. Si su respuesta es ir por la reelección, el PSC y Madera de Guerrero tendrán bríos y fortalecerán otras candidaturas. Sobre el apoyo que obtuvo Rafael Correa y Alianza País en esa provincia, Serrano asegura que el Presidente ya "no será candidato" y que habrá otros factores.

Por su parte, Patiño espera que los más de un millón de guayasenses que votaron por la 35 en el 2013, lo hagan en el 2014.

¿Qué sucedería si el oficialismo obtiene en las próximas elecciones seccionales el mismo apoyo que recibió en febrero pasado? Según Basabe, eso significará que el proyecto político de Alianza País se volvería hegemónico, generando un mayor apoyo en las bases y los núcleos pequeños.

Así, la política local podrá ser articulada de manera expedita desde el Gobierno central. Sin embargo, los municipios no tendrían la suficiente autonomía para su propia agenda política y las voces de oposición cada vez quedarán más relegadas.

Punto de vista

Fausto Camacho Ex vocal electoral

'Alianza País seguirá siendo la primera fuerza política' Para los partidos y movimientos será importante ganar las alcaldías de los centros políticos como Guayaquil que numéricamente es la más significativa. Pero también será importante obtener alcaldías menores pues de ahí nacerá el representante para el Concejo Nacional de Competencias. Hay que tener en cuenta que además habrá nuevos actores con movimientos independientes como el de Antonio Ricaurte en Quito.

Haga click aquí para ver la infografía.

imagen

Califique
2
( votos)