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Periodismo

Este Diario inicia una serie sobre el trabajo informativo por dentro, para exponer la realidad de la prensa y el impacto que tiene en la sociedad, como empresa y como informador. Según el INEC, 8 849 personas trabajan en tareas vinculadas a la comunicación.

Una amplia sala pintada de blanco, largos escritorios con decenas de personas trabajando, gente yendo de un lado a otro, mientras el ruido de los noticieros del mundo inunda el ambiente de la redacción de un periódico nacional.

Lo que sucede allí se repite en todas las provincias, en un canal de televisión o en una estación de radio; con más o menos gente, con otros equipos, con otros colores, otros ambientes y otras personas, pero con el mismo fin: informar.

Ingresar en un medio de comunicación puede ser distinto a hacerlo a cualquier otra empresa. Pero el trabajo que hace lo pone en la boca de la ciudadanía. Precisamente allí radica su importancia, responsabilidad y credibilidad.

Según datos del Censo Económico del 2010, realizado solo a establecimientos comerciales del Ecuador, en el país trabajan 8 849 personas vinculadas directamente con la información: comunicadores, productores, redactores, correctores de estilo, miembros de prensa, vendedores, secretarias, choferes, editores...

De ellos, 6 234 son periodistas, que llevan empleados 10 años o más en los medios de comunicación. A esta cifra de 8 849 se suman quienes tienen menos tiempo ejerciendo este trabajo y las más de 1 000 personas que venden los periódicos y revistas a escala nacional (canillitas). Ni ellos ni los distribuidores de los diarios constan en el Censo Económico, porque no tienen relación de dependencia directa, pero sí están registrados en otros informes.

De acuerdo con el estudio del INEC, en el Ecuador existen 106 empresas editoras de periódicos. La mayor parte de ellas están localizadas en Guayas y en Pichincha.

Además, los datos de la Superintendencia de Telecomunicaciones establecen que en el país están concesionadas 547 frecuencias de televisión y 1 147 de radio. ­Aunque un medio de comunicación puede tener varias frecuencias que le permitan transmitir a escala nacional.

A pesar de que las estaciones radiales son más numerosas, la prensa escrita es la que alberga más reporteros. Esto se debe a que se trata de especializar a los periodistas en áreas específicas de información y se cuenta con redacciones más grandes, que abarcan más temas.

Pero la realidad de cada provincia marca el ritmo del trabajo diario de cada medio y define los parámetros sobre los cuales se ejecuta esta labor. Así, existen algunas provincias, como Sucumbíos, no cuentan con periódicos, pero sí tiene emisoras radiales.

Esta realidad además marca la formación de los periodistas. Aunque no hay datos globales de cuántos comunicadores se han graduado a escala nacional, en las principales universidades del país existe un promedio de 20 estudiantes por año. Sin embargo, la Universidad Central del Ecuador, que es la que más alumnos recibe y sale de ese promedio. Desde 2009 ha graduado a 547. Aunque la mayoría ha preferido el área corporativa o las relaciones públicas.

En la carrera de Periodismo de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE), desde el 2010 se han graduado 57 estudiantes, de acuerdo con sus archivos.

José Velásquez, decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad de las Américas (UDLA), asegura que esta carrera despierta interés en los estudiantes, aunque las cifras han variado en los años. Así, desde el 2005 existe un promedio de 10 estudiantes graduados en ese centro de formación, pero actualmente 237 estudiantes cursan la carrera.

Esta realidad es distinta en las provincias, en donde el número de profesionales titulados es mucho menor. En Santo Domingo de los Tsáchilas apenas 15 periodistas se han graduado en la sede provincial de la PUCE desde el 2011. Mientras que en Esmeraldas la cifra de estudiantes graduados es de 109 desde 1989. Asimismo, en Imbabura hay 174 graduados desde 1997, en dos de las tres universidades de la provincia.

Marco Lalama, catedrático de la Universidad Internacional SEK, afirma que desde 1993 hasta la fecha se han graduado 135 personas, en las cuatro carreras vinculadas con la comunicación. Pero "la carrera de periodismo viene perdiendo acogida. No hemos realizado encuestas al respecto, pero vemos que los estudiantes han perdido el interés por las pocas plazas de trabajo y las condiciones en las cuales se les ofrece trabajo. Muchos estudiantes empiezan su trabajo en el periodismo con entusiasmo, pero las condiciones los desalientan y terminan por dejar la profesión, generalmente para estudiar posgrados en otras áreas de Comunicación", en su mayoría corporativa.

Según la última modificación del Gobierno, el salario mínimo para un periodista que tiene su título profesional es de USD 817, al igual que el de los maestros.

Este salario se ha ido incrementando en los últimos años, pues anteriormente no había distinción del salario mínimo establecido.

Para algunos medios de comunicación provinciales este incremento ha afectado a sus finanzas. Pero para evitar cerrar, los periodistas han sido los afectados. Ellos deben vender publicidad para completar el sueldo mensual.

Esto los aleja de su trabajo principal que es la información, y pone sobre su cabeza la carga de conseguir auspiciantes para poder "redondear su salario".

Esta realidad se evidencia claramente en las provincias pequeñas, y principalmente en las radios, que venden sus espacios como medio para financiar a su personal.

Wilson Camacho, reportero de diario El Universo, cree que "ser periodista es muy sacrificado, pero es un oficio único, porque nos convierte en los mediadores entre el poder y la sociedad. Pero a la vez es una responsabilidad".

Aunque está consciente de que esta profesión se realiza en condiciones difíciles. "Esta vocación significa tener la mente abierta para trabajar 24 horas, no tener un horario de trabajo definido. Ahora es más complicado realizarlo por las trabas que pone el poder. Creen que somos títeres y solo obedecemos órdenes de los ­jefes, pero no es así. Trabajamos con seriedad y con responsabilidad".

Testimonios

'Hay poca libertad en la radio'

Jorge Narváez / Presidente de locutores y sonidistas de Imbabura 'Es una profesión noble'

Trabajar en radio implica una sujeción a las condiciones que te impone el dueño del medio. Los locutores hemos estado siempre sojuzgados a ser intervenidos y censurados. En ese sentido, el rock, por ejemplo, ha tenido serias dificultades aquí. Y el rock nacional más aún, porque por diversas circunstancias la música ha sido mal promocionada, mal grabada y evidentemente los dueños cuestionan la calidad. Con la nueva Ley de Comunicación como que vendría a revalorizar algo de lo que está pasando. Yo creo que se debe reconocer que hay grupos variados, interculturalidad, grupos… Ha faltado dar la voz a múltiples sectores sociales. Los ciegos tienen una versatilidad increíble en la radio, porque pueden ser ellos. Nosotros tuvimos un programa, durante 10 años, en la Voz de Imbabura: 'Haciendo amigos a través de la radio', único en el país. Eso permitió que muchos no videntes hicieran de ello su oficio y vivan de ello, en Quito. Este es el caso de Ángel Rodríguez o César Núñez, locutores no videntes, que se formaron aquí.

‘Es una profesión noble’

Luis Muñoz / Periodista de un medio de comunicación digital de Chimborazo

Para mí, el periodismo básicamente busca contribuir con la sociedad. Es una profesión noble, que busca ayudar a la gente para que pueda entender lo que ocurre en su entorno, y sobre todo en medio de la actual realidad social.

El periodista, creo yo, está para procesar y hacer digerible la información para que todos puedan entender los acontecimientos del país.

Pero también comunicar tiene como su misión principal destapar las cosas que la comunidad quiere saber y lo que el poder trata de ocultar.

Nuestro medio, aunque es digital y llega a todo el mundo, tiene influencia en Cotopaxi, Tungurahua, Bolívar, Pastaza y además en el sur de Pichincha.

Nosotros tratamos de enfocarnos en lo que sucede en nuestras provincias. Es decir, contamos historias locales para el resto del mundo y eso tiene acogida.

Muchas personas conocen o se informan de lo que pasa en cualquier parte del mundo usando la herramienta de la Internet.

'El mercado se ha vuelto difícil'

Yasmani Sánchez / Vendedor de publicidad en Manabí

Yo me dedicó a vender publicidad directamente desde hace 12 años. Aquí nos manejamos por dos sectores: las agencias de publicidad y directamente con las visitas a los clientes.

El pautaje publicitario ha bajado un poco para todos, podríamos decir que en un 30%, esto sucede desde hace unos tres años.

Los medios provinciales, cantonales o de la ciudad se mantienen por el dinero que produce la publicidad de los clientes locales y provinciales.

El mercado de la venta de publicidad se ha vuelto muy competitivo actualmente. Ahora hay que ser muy creativo para poder convencer a los clientes.

Hay que incursionar agresivamente en las promociones, pero también hay que innovar para dar mayores beneficios a los anunciantes.

Ahora los clientes son más exigentes, piden mayor espacio, mayores días de difusión, pero con costos competitivos. Hay empresarios que ubican en su presupuesto anual un rubro para la publicidad, pero otros no. A ellos hay que motivarlos mucho.

Haga click aquí para ver la infografía.

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