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El Gobierno no logra frenar la resaca política que vive por Pedro Delgado, primo del Presidente y ex titular del Banco Central, quien falsificó su título universitario.

La magnitud de este golpe no obedece solo a la cercanía familiar que el ex funcionario tenía con Rafael Correa. Se debe también a que el escándalo explotó en vísperas de la campaña electoral; a que el Presidente puso en juego su credibilidad al defender a Delgado y a que el caso trascendió fronteras.

En un lapso de tres meses, el Primer Mandatario no solo utilizó sus enlaces para proteger a su primo de múltiples acusaciones, como sus operaciones con Irán y el caso Duzac. Sino que llegó a poner sus manos al fuego por Delgado cuando saltaron los primeros indicios de que no tenía título profesional y que había engañado a la prestigiosa escuela de negocios Incae, donde presentó documentos falsos.

El propio Correa no ha podido esconder el duro golpe que ha significado la actuación de su primo.

La noche del miércoles, solo horas después de que Delgado confesara ante los medios que forjó su título universitario, el Presidente lució abatido en una reunión de gabinete escenificada en el Palacio de Carondelet. A diferencia de reuniones similares, fue poco expresivo y se marchó del sitio antes que terminara el encuentro.

Y anoche, en un conversatorio con periodistas en Guayaquil, aceptó que fue debilitada la credibilidad de su proyecto político, cuya continuidad se pondrá en juego en las elecciones generales del 17 de febrero del 2013. “Es un caso doloroso. Nos ha hecho un daño enorme. Resta credibilidad a la revolución ciudadana”, dijo.

Desde el campo de la consultoría electoral se señala que hay motivos para que el caso inquiete al Régimen. Sobre todo cuando Correa, en septiembre, fue al acto de apoyo a su primo, tras descubrirse que Cofiec (banco que estaba al mando de Delgado) cometió irregularidades en la concesión de un crédito de USD 800 000 al empresario argentino Gastón Duzac.

“Ese homenaje es un tema difícil de digerir: no es posible hacer una división entre unas y otras actuaciones de una persona”, reflexiona Paulina Recalde, directora de la empresa Perfiles de Opinión.

Sin embargo, el Presidente parece no hacer esa distinción. En el conversatorio de ayer volvió a defender a su primo de las otras acusaciones, al decir que volvería a hacer otro homenaje por esos casos.

La coyuntura pre-electoral en la que estalló la polémica también resulta sensible para el oficialismo. Varios de los aspirantes al sillón presidencial ya se han hecho eco de este tema, al señalar que el Régimen no actuó con coherencia y transparencia. “Quien protege, encubre y rinde homenajes al que miente, también pierde su credibilidad”, dijo Mauricio Rodas, presidencial por el movimiento SUMA.

De forma similar se pronunció el ex presidente Lucio Gutiérrez, que señaló que el “Gobierno no logró distraer con ataques sus actos de corrupción”, en referencia al episodio de Delgado y a las cadenas que han criticado la gestión del PSP.

El politólogo Jorge León cree que este episodio debería pasarle una factura electoral a Alianza País en los comicios venideros. Pero advierte que desde Carondelet se ha logrado establecer la idea de que la legitimidad de una autoridad está por encima de la ética pública. De ahí que considere que es muy temprano para determinar el nivel de afectación al oficialismo.

Y aunque faltan casi tres meses para las elecciones, el caso ya cayó como una bomba en la Asamblea. Allí, el bloque de Alianza País ha intentado focalizar la responsabilidad en Delgado, mientras que la oposición exige que el Gobierno asuma su responsabilidad política.

“El problema no es simple. Se trata de un delito, se ha faltado a la fe pública”, señaló el legislador Fausto Cobo (PSP) sobre Delgado, quien está en Estados Unidos. Y el asambleísta Enrique Herrería, que destapó el tema, sugirió que el fiscal Galo Chiriboga no ha dado curso a la respectiva denuncia, que planteó en noviembre, pues no ha fijado la fecha y hora para el reconocimiento de su firma.

A la par, los medios internacionales también han reproducido el caso. CNN y NTN reportaron la polémica actuación del ex titular del Banco Central de Ecuador. Incluso la cadena estadounidense presentó una entrevista que había concedido el primo del Presidente, en que él aseguró dos veces que sí tenía título de economista.

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