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En la historia política del Ecuador, pródiga en altibajos económicos e inestabilidad política, pocos han sido los presidentes que lograron mantenerse en sus gobiernos, cuatro años o más, de forma consecutiva.

Rafael Correa entra en este selecto grupo. El triunfo en las elecciones del domingo 17 le permitirá gobernar hasta mayo del 2017. Es decir, completaría una década en el poder. Si bien será un período similar al que han tenido Velasco Ibarra, García Moreno, Eloy Alfaro o Juan José Flores, el caso de Correa marca una diferencia importante: sus 10 años en el ejercicio del poder serían consecutivos y no con interrupciones o gobiernos de intermedio como los presidentes citados líneas atrás.

De momento, el líder de Alianza País lleva seis años y algo más de un mes como Presidente (se posesionó el 15 de enero del 2007). Este período de gobierno, de momento, es similar al que tuvo el general Ignacio Veintemilla (1876-1883). Con siete años al mando del Ecuador, este polémico militar que inspiró las críticas más mordaces de Juan Montalvo, ha sido el que más tiempo permaneció en su cargo de forma contínua en 183 años de vida republicana. Correa está a un año de igualar a Veintemilla y de entrar en el 'top five' de los mandatario más influyentes.

Estos casi dos siglos de vida republicana le significarían a un país, democráticamente estable, la presencia de unos 46 mandatarios con cuatro años de gobierno cada uno. Sin embargo, la recopilación que Enrique Ayala Mora hace en su II Manual de Historia del Ecuador da cuenta de 114 cambios de gobierno (un presidente cada año y medio). Dentro de esta cifra se cuentan juntas militares, consejos supremos, gobiernos provisorios, presidentes elegidos por las urnas o por asambleas constituyentes. Y también están mandatarios como García Moreno, Veintemilla, Alfaro, Velasco Ibarra u otros que, en cuestión de horas, pasaron de ser encargados del poder a presidentes constitucionales o, de allí, a jefes supremos de facto.

Por décadas se dijo que Ecuador era el país más inestable e ingobernable de la región. Y en muchos casos sufrió dictaduras que, sin embargo, no se reportaron tan atroces como en otros países de Latinoamérica. Fue el caso de Argentina, Chile, Guatemala o Paraguay.

Su inestabilidad política se remonta desde el inicio de la República cuando los gobiernos militares se encaramaban en el poder gracias al apoyo de minorías con alto poder económico. Salvo contados episodios con cierto orden político y económico, como el liberalismo, el progresismo, 'los gobiernos de la estabilidad' que se alternaron entre 1948 y 1961, o aquellos se sucedieron entre 1979 y 1996, el Ecuador ha vivido en permanentes convulsiones.

La última se inicio en 1997, con la caída de Abdalá Bucaram, y terminó en enero del 2007, cuando Correa asumió el poder y dejó atrás una década de inestabilidad en donde fueron defenestrados tres gobiernos y asumieron dos vicepresidentes y un interino.

Desde hace seis años, el Gobierno ecuatoriano proyecta una estabilidad política inusual, a pesar de que muchos de sus contradictores acusan a Correa de dominar todos los poderes del Estado, lo cual no es, en principio, algo democrático.

Ayala Mora recuerda que la actual estabilidad que vive el país es similar a la de otros en la región. En particular, señala que fue Carlos Saúl Menem, en Argentina, el presidente de los últimos tiempos que con 10 años en el poder, inauguró esta tendencia de gobernar por varios años consecutivos. Le siguieron Alberto Fujimori (10 años en Perú), Lula da Silva (8, en Brasil), Álvaro Uribe (8, en Colombia), Evo Morales (7, en Bolivia) y Hugo Chávez, (13, en Venezuela).

Dos son los factores predominantes: primero, es el resultado del quiebre político que hubo en el país, así como en otros de la región, en las décadas de los 80 y 90 por crisis financieras que debilitaron a los gobiernos. A partir del 2000 nació un período de caudillismos fuertes, acompañado de una etapa de crecimiento económico, que ha logrado que los diferentes presidentes de la región consigan altos y repetidos apoyos populares. Uno de estos casos es Correa.

Juan Carlos Donoso, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad San Francisco, afirma que "la diferencia que marca Correa en el Ecuador, para bien o para mal, es que ha logrado dominar y por eso Ecuador se ha vuelto estable".

El historiador Juan Cordero comenta que el actual Mandatario es producto del rechazo que "el pueblo ecuatoriano mostró a la inestabilidad política que nos precedió".

Ayala Mora concluye que cuando en "los países se agotan los sistema políticos, se producen formas de estabilización autoritarias", donde la continuidad de gobierno se debe al apoyo de la base popular. Otro ejemplo de ello muestra México con el PRI, que tras 80 años de domino y 12 de transición está de nuevo en el poder.

Otros presidentes

En el cuadro que se muestra en la parte superior no constan todos los nombres de quienes han gobernado, básicamente por su paso efímero por el poder. Es el caso de Diego Noboa, Jerónimo Carrión, Carlos Freile, el general Alberto Enríquez Gallo, Federico Páez u Otto Arosemena, etc.

Juan José Flores gobernó tres períodos: 1830-1834, 1939-1843 y 1843-1845. Gabriel García Moreno estuvo en el mando entre 1859 y 1861, como parte de una junta provisoria. Luego fue presidente interino y presidente constitucional hasta 1865. Fue otra vez interino en 1869 y luego fue presidente hasta 1875. Murió asesinado días antes de iniciarse su nuevo mandato de seis años.

Eloy Alfaro fue jefe supremo de Esmeraldas y Manabí en 1883, luego presidente desde 1895 a 1901. Volvió en 1906 y, bajo varios cargos, gobernó hasta 1911. Velasco Ibarra tuvo cinco períodos. En el tercero gobernó 4 años.  

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