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ENTREVISTA

María Paula Romo / Jurista y exasambleísta

El combate armado al narcotráfico no ha dado resultados. Lo dijeron los expresidentes de Brasil Fernando Henrique Cardos; de Colombia César Gaviria; y de México, Ernesto Zedillo. Ocurrió el 10 de abril del 2012 y allí propusieron regularizar los narcóticos. En Ecuador, el secretario jurídico de la Presidencia de la República, Alexis Mera, también ha asegurado que la represión no funciona y planteó regularizar el autoconsumo.

¿Qué hacer con las drogas?
Es imperioso tener una mirada integral sobre la política de drogas y en eso, para mí, el Ecuador está todavía en pañales.

¿A qué se refiere?
¿Qué tenemos sobre drogas? Una ley del momento en la que se empezaba con este paradigma de la guerra. Es decir, la ley de sustancias estupefacientes y psicotrópicas. Una ley terriblemente punitiva y que mira las drogas exclusivamente desde la sanción con normas tan graves. Después de tres décadas de guerra, esto es un fracaso. Lo que tenemos es un continente que produce más, siembra más, comercializa más y consume más de lo que hace 30 años. Es decir esta forma de combatir el problema no ha funcionado. Hay que hacer algo diferente.

¿Qué hacer entonces?
Hay que hacer algo distinto. Lo que pasa es que es un tema tan delicado que el solamente plantearse hacer algo distinto ya es conflictivo. Y cuando digo que estamos en pañales es porque no hemos hecho un nuevo debate, no hemos reemplazado la ley y a la primera cumbre internacional de las Américas (Cartagena, abril del 2012) en que el tema de las drogas era central decidimos no ir. El presidente Rafael Correa dijo que si no va Cuba, Ecuador tampoco.

¿Se está confundiendo un tema sensible como las drogas con lo político?
En una Cumbre con un tema tan importante, el Ecuador no debió haberse quedado afuera. Este es un tema central para nosotros. Uno de los mayores problemas que enfrenta el Ecuador en este momento es la inseguridad y mientras sigamos mirándolo como un problema de resolver las contravenciones, de sancionar a dos policías. Mientras sigamos pensando que el problema de la violencia que sufre el Ecuador es algo doméstico no le vamos a encontrar solución, porque cuando miramos las cifras de homicidios podemos ver que el tema de la violencia es continental.

Pero el Gobierno dice que hay un baja histórica en la tasa de homicidios...
Dice que ha pasado de 19 a 12 (la tasa por 100 000 habitantes). Pero en el mismo año la OEA dice que estamos en 19. Entonces habría que tener la posibilidad de debatir esas cifras si es que nos importa la seguridad. Estamos muy acostumbrados a hacer plataforma política populista. No me refiero solo al Gobierno, creo que en general no tenemos una discusión política seria sobre la seguridad. No tenemos un debate estructural y siempre terminamos convirtiéndolo en un asunto politiquero o político en el peor sentido de la palabra, sin debatir sus reales causas, sus efectos y las posibles soluciones.

¿Eso es lo que pasa precisamente con las declaraciones del doctor Alexis Mera?
Se pronunció y me parece interesante. Fíjese usted que después de seis años de Gobierno se pronuncia sobre este tema y tenemos una noción sobre cuáles son algunas de sus ideas respecto al tema. Pero eso no se refleja en la toma de decisiones, no se refleja en una ley. Creo que la reflexión que hicieron los funcionarios no es la más escandalosa. Las reacciones son las escandalosas, en lugar de decir tomémosle la palabra al Gobierno y tengamos una discusión sobre cuál debe ser la política de drogas en el Ecuador: salud, educación, prevención, justicia...

Usted ha manifestado que la política que sigue el Gobierno sobre los narcóticos ha sido errada ¿Por qué?
Porque me parece que en algunos momentos sí se dieron señales de que había una política de drogas y de que eso nos llevaba a lo que el famoso informe de drogas y democracia sugiere: empezar por la reducción de daños. Se debe comenzar por separar el problema de salud pública del asunto delictivo.

Sin embargo, en salud también hay problemas. Un informe oficial señala que los centros públicos de atención solo cubren al 18% de personas que necesitan tratamiento en el país ¿Qué se ha hecho?
Nada. Mire yo estoy de acuerdo con la resolución del Consep (sobre dosis máximas para el consumo) y no la estoy criticando. Lo que estoy criticando es que no esté articulada en una política nacional de drogas.

En esa tabla se establecen dosis máximas de droga para el consumo ¿Eso es legalizar?
Ninguna de esas cosas. Creo que debemos entender al reglamento del Consep como un documento que proporciona datos referenciales para que operen los jueces. Pero no despenaliza, porque los actos prohibidos están en el Código Penal y no podemos empezar a despenalizar por reglamento.

Pero dentro de esta discusión se comienza a decir, ¿por qué si se permiten 10 gramos de marihuana, en cambio se impide la venta de bebidas alcohólicas en ciertos horarios de fines de semana?
Me parece que también hay un juego de extrapolar estas discusiones. Es parte del debate. No creo que el reglamento deba entenderse como que se está invitando a la gente a consumir (sustancias ilegales). No se está facilitando el consumo, porque el reglamento no despenaliza, no descriminaliza ni la producción ni la venta. Eso no se puede hacer por reglamento, eso no está sucediendo. Pero efectivamente empieza a chocar con otras medidas. Despenalizar significaría atender todas esas regulaciones: ¿Dónde se vende?¿a qué edad? ¿con qué restricciones? ¿que días? ¿en qué horarios? Pero no se despenaliza.

En la práctica, las personas pueden llevar hasta 10 gramos de marihuana, por ejemplo. Y pueden ir sumando cantidades ¿Qué se está provocando con eso?
Nada. Me parece que es correcto que el Consep haga esta tabla, que les dé datos referenciales, porque de lo contrario el margen de discrecionalidad con que los jueces están actuando en estos casos (para diferenciar si un detenido es consumidor o portador) es muy delicado.

Pero hay un examen psicosomático que se aplica...
No hay un parámetro claro y lo que los jueces suelen hacer es ordenar un peritaje. Eso tampoco es muy claro. Contiene datos de la cantidad de drogas con la que estaba una persona y también contiene un informe psicosomático. Entonces lo que usted tiene es al abogado diciéndole (al detenido) mire cuando venga el perito usted ponga la mirada perdida y ya se va a probar que es consumidor (y por lo tanto no hay sanción alguna).

En medio de estos hechos ¿qué hacer en el campo de la educación? Un informe, firmado por nueve entidades estatales, reconoce que las charlas que se dictan a los jóvenes no han dado resultados...
En el tema de prevención entiendo que hay un par de campañas. No es el tema que más conozco, pero tampoco he visto muchas. Deben ser bastante menores que las campañas de la segunda vuelta, porque esas sí las he observado.

Pero, ¿qué hacer?
Hay una experiencia interesante en España. Es muy pequeñita, pero interesante. Ellos ensayaban que los defensores de la despenalización hagan la prevención. Entonces había charlas de grupos de ciudadanos, jóvenes y no tan jóvenes, que hablaban en los colegios sobre los efectos reales. Es decir, no era el papá, no era el rector de la escuela, no era alguien que no conocía el tema. Era gente que sabía y que les contaba los efectos reales.

¿Qué hacer en salud?
Lo primero es que si las adicciones son un problema de salud pública, como se dice en la Constitución, el Estado debería responder a la demanda de atención de salud por adicciones.

¿Instalar centros públicos de ayuda a la gente?
Así es. Y si el Estado no lo puede hacer, que los centros privados tengan la supervisión y el control estatal para que garanticen que sean centros médicos y de rehabilitación. Pero que no sean lugares donde se violan los derechos, como hoy una buena parte son. Uno se pregunta en este momento: una persona con una adicción ¿adónde se va?, ¿cuál es la oferta que tiene el sistema de salud público para eso?

¿Cuál es?
La mayoría de los centros de atención al adicto son privados y una buena parte es irregular.

Si en la Constitución del 2008 se dice que el tema de drogas será considerado como un problema de salud pública ¿qué pasó? ¿Dónde hubo ese desfase?
Porque no hay política de drogas, porque podría ser que algunas personas que en algún momento formamos parte de esta administración teníamos algunas ideas, pero el Gobierno en sí mismo no tiene una política de narcóticos.

Pero hay un plan nacional de prevención 2012 - 2013...
Sí. Hay un plan nacional de prevención y la encuesta de prevalencia del consumo.

¿Para qué ha servido eso?
Eso nos da datos. Ahora, nos da datos y de pronto empieza el debate y nadie ve esos datos; nadie tiene esos datos. Se empiezan a inventar, dicen que ha subido el consumo, que ha bajado el consumo. Además, cuando solo tenemos una encuesta no nos sirve mucho para comparar en el tiempo, porque es la primera vez que tenemos una cosa tan completa.

¿Qué hacer en lo jurídico?
Lo ideal sería mantener los artículos que el Código Integral Penal tuvo en un primer momento. Discutir algunos detalles, las cantidades máximas, la forma de aplicación de los artículos… Pero es indispensable que nuestra legislación no criminalice a las personas con adicción y diferencie las penas para que sean proporcionales entre el microtráfico y el tráfico a gran escala. Creo que en lo judicial esas son medidas urgentes.

¿Hay que legalizar la droga?
Hay que discutir sobre eso. No se puede hablar únicamente de legalización. Creo que hay que discutir una política integral al respecto. La discusión en Uruguay es un camino muy esclarecedor. Es un camino cuidadoso y responsable. Hay que separar el tema de salud pública, hay que trabajar en prevención, porque no es lo mismo hablar de marihuana que hablar de heroína. Hay drogas cuyo consumo es extremadamente nocivo para las personas y hay otras cuyo consumo no es nocivo en esa magnitud. Hay consumos problemáticos y hay consumos que no son problemáticos y hay una asociación directa con los mercados ilegales y la violencia.

Hoja de vida

Su trayectoria. Es doctora en Jurisprudencia. Fue constituyente en la Asamblea de Montecristi 2008. También formó parte de la anterior Asamblea Nacional.

Su pensamiento. Hace un llamado para acelerar el debate en la Región. "No solucionamos nada debatiendo solamente nosotros".


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