El último aguacero afectó a seis cantones de Guayas
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El intenso aguacero que soportó Guayaquil entre la noche del martes y la madrugada de ayer dejó calles anegadas, y viviendas y locales inundados en sectores periféricos de la urbe.
Al menos 300 viviendas y 30 familias del sector Monte Sinaí, una zona marginal del noroeste se afectaron por la lluvia, según un reporte de la Secretaría de Gestión de Riesgos. El organismo llegó la mañana de ayer con alimentos y vituallas para los afectados. En el sector de la Ladrillera, el agua bajó de las quebradas y arrastró lodo por las calles. El mediodía de ayer todavía se apreciaban los enormes charcos.
En Guayaquil, el aguacero se prolongó en algunos sectores hasta por 12 horas. En la avenida De las Américas, cerca del aeropuerto José Joaquín de Olmedo, por ejemplo, la noche del martes el agua se estancó y caotizó el movimiento vehicular.
Allí varios vehículos cayeron en los huecos dejados por los trabajos de construcción de un tramo de la Metrovía. El agua lluvia se había llevado consigo los letreros plásticos colocados en la vía para advertir sobre los agujeros.
En la ciudadela Fertisa, en el sur de la urbe, la fuerza del agua arrastró basura que se acumuló en las calles anegadas. Hasta la mañana de ayer los moradores de este tradicional sector tenían dificultades para salir de sus viviendas. En el centro el cielo se despejó recién desde las 15:00.
Los efectos del aguacero se extendieron al cantón Durán. Una de las zonas más afectadas resultó la I Etapa de la ciudadela El Recreo. En la vía principal del sector, el agua no desfogó y se introdujo en las viviendas y locales comerciales. Los moradores reportaron electrodomésticos quemados.
Ayer también se reportaron inundaciones en los cantones Milagro, Yaguachi, Naranjito y Palestina. En el último los ríos Pula y Macul se desbordaron y anegaron al menos 12 recintos del cantón. En Naranjito, la SNGR reportó calles anegadas porque el agua no evacuó y se represó en las calles.
El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología señaló que en Guayaquil la última lluvia dejó 100 litros de agua por metro cuadrado. “Eso es más allá de lo considerado normal”, indicó el coordinador, Raúl Mejía. Agregó que las precipitaciones se acentuarán en febrero. “Se esperaría que superen los rangos sobre lo normal”.


