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Los cantones Pelileo, Patate y Píllaro integran una ruta turística en la zona oriental de Tungurahua.

Este trayecto, de algo más de 50 kilómetros, ofrece paisajes, diversidad climática y gastronómica, piscinas, ríos, hosterías, complejos recreativos y ferias de ropa y de artesanías.

La travesía comienza en la feria artesanal de Salasaca en la plaza Central. Esta funciona todos los días y está a un costado de la carretera hacia Baños de Agua Santa. Allí, los nativos exhiben ponchos, sacos de lana, bolsos, sombreros, bufandas, gorras, guantes y otras artesanías, elaboradas en esta localidad y en otras provincias.

Esta parroquia indígena, situada a 15 minutos de Ambato, se levanta en una planicie al pie de la montaña Teligote. Este sitio es apropiado para realizar caminatas y participar en la colecta semanal de hierbas que los indígenas utilizan para tinturar sus tejidos, especialmente los tapices.

A 10 minutos de allí se encuentra Pelileo y su feria de prendas de vestir elaboradas con tela de jean. “Es agradable adquirir pantalones en USD 9 y saborear el hornado, los caldos y secos de gallina a USD 2,50”, dice Sofía Ortiz, una visitante quiteña.

En Patate, las hosterías, los ríos y la pesca de truchas en los criaderos son las actividades preferidas por los visitantes. En la Hostería Viña del Río, por ejemplo, hay cabañas, piscinas, saunas, turcos, canchas deportivas y restaurantes para compartir momentos agradables en familia.

En el centro cantonal, en una docena de locales, se vende la tradicional chicha de uva y las arepas de sambo. También se ofrecen las pequeñas mandarinas del lugar, muy apetecidas por ser jugosas y dulces.

En el sector de Quillán, a medio camino de Píllaro, en la Hostería María Soledad se practica la pesca de truchas en piscinas adecuadas para ese propósito.

En Píllaro, hay más de 30 lugares de esparcimiento como complejos turísticos, bares, discotecas, estadios, parques, y canchas deportivas. La fritada, los llapingachos y los jugos de frutas agradan a los viajeros. Esto se complementa con caminatas hacia el Parque Nacional Llanganates.


Qué hacer durante el viaje

Patate se encuentra a 2 200 metros de altitud con una temperatura de entre 11 y 23 grados. Su clima es templado y seco.
'El Valle de la Eterna Primavera' o cantón Patate tiene el 52% de su territorio situado en el Parque Nacional Llanganates.

Los aventureros pueden acampar en las playas del río Patate. Allí se realizan caminatas y deportes extremos como el rafting.
En la parroquia El Tambo del cantón Pelileo se ofertan pantalones, chaquetas y más vestimentas elaboradas con tela jean.

La Hostería Valle Hermoso se ubica a tres kilómetros de Pelileo. Hay varios paraderos en la vía que se conecta con Baños.
En el cerro Nitón se practica el deporte del parapente. Está ubicado a 3 kilómetros de Pelileo. Hay un mirador en ese sitio.
Lo que debe saber el viajero

Los visitantes pueden llevar cámara fotográfica, carpas, poncho de agua y gorra. También, ropa abrigada para las montañas.
En Píllaro hay 58 puestos de comidas. El viajero puede degustar de las tortillas, yahuarlocros, caldo de patas, ají de cuy y morcillas.

En los diferentes paraderos de los cantones hay fritada de chancho y de res, cuy asado y chinchulines.
Las arepas de Patate se elaboran con la colada de zapallo, harina de maíz, esencia de vainilla y se las cubre con hojas de achira.
Las arepas se las adquiere en las diversas panaderías que se ubican alrededor del Parque Central del cantón de Patate.

Los aventureros pueden disfrutar de paseos en caballo y en bote. Las hosterías ofrecen este servicio.



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