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Las 36 horas de lluvias torrenciales que cayeron sobre Chone desde el viernes hicieron crecer el caudal de los ríos Mosquito, Garrapata y Grandes. Los tres son tributarios del río Chone.

El agua del río Chone ingresó a las 10:00 por el sistema de alcantarillado pluvial y sanitario e inundó más de 30% de la zona urbana, informó Manuel Salcedo jefe del Cuerpo de Bomberos de Chone.

La sirena de los bomberos fue activada desde las 10:00. Los habitantes de este norteño cantón manabita supieron que se trataba de la señal para subir los electrodomésticos y muebles del primer al segundo piso.

Hasta las 13:00 de ayer, los bomberos habían recibido el llamado de tres familias desde el sitio Río Grande. "Personal de nuestra institución salió al lugar para atender la emergencia; se reportaron inconvenientes como fisuras en la represa que se construye en la zona, aunque no es un problema de consideración", dijo Salcedo.

El agua en la zona céntrica de Chone alcanzó los 70 centímetros de altura, mientras que en siete sectores de la periferia habría sobrepasado el metro de altura, contó Enrique Delgado Coppiano, quien vive en el centro de la urbe.

Las lluvias cesaron después de las 14:00 en toda la provincia. Las fuertes precipitaciones que provocaron deslizamientos de tierra e inundaciones dejan hasta el momento 16 familias evacuadas entre Manta, El Carme y Chone.

10 grupos familiares fueron evacuados en el cantón El Carmen, 3 en Manta y 3 en Chone. El primer albergue temporal fue habilitado en la escuela Kiwanis, en el noreste de Manta. Ahí fueron ubicadas tres familias, con 17 personas.

Noemí Saltos Pinargote es una de las damnificadas. "La madrugada del 3 de marzo nunca la podremos olvidar. La tierra simplemente se remeció y nuestra casa de caña guadúa se quebró, los pocos electrodomésticos los perdimos entre el lodo y el agua; ahora no tenemos ni dónde vivir, aspiramos que el Municipio nos ayude".

El representante del Ministerio de Inclusión Social (MIES) en Manta, Moisés Mieles, dijo que se atiende a los afectados con útiles de aseo, alimentos y la presencia de un médico que efectúa los chequeos a las 17 personas. "Sabemos que la escuela Kiwanis es un albergue temporal, el Municipio es la entidad encargada de reubicar a los damnificados", señaló Mieles.

David Loor, funcionario del Municipio de Manta, a cargo de solucionar el hospedaje de las tres familias, manifestó que personal técnico del programa habitacional 'Si mi casa' evalúa la situación.

Según él, "hay la posibilidad de que califiquen para el bono de la vivienda y puedan acceder a una de las viviendas que se construyen el programa del Cabildo", dijo.

Otra de las preocupaciones de los técnicos de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgo (SNGR) y la Secretaría Nacional del Agua (Senagua) en Manabí se sitúa en torno a las represas Poza Honda, en el cantón Santa Ana; y La Esperanza, en Bolívar.

José Párraga, técnico de la Senagua, responsable del monitoreo de Poza Honda, comentó que "hasta el momento hay almacenados sobre los 90 millones de metros cúbicos (m3) de agua de una capacidad de 100 millones que tiene Poza Honda". Está a 75 centímetros para que el agua empiece a salir por el vertedero, ubicado en la parte más alta de la represa.

Las represas

La salida de agua de Poza  Honda, según José Párraga, técnico de la Senagua, aumentará el nivel del cauce del río Portoviejo que nace al pie de la represa.

Según Párraga, hay que  estar atentos ante posibles crecientes de esteros y quebradas que desembocan en el río Portoviejo; ello engrosaría el caudal y la inundación sería inminente.

En la represa La Esperanza  se almacenan 316 millones de m3. La capacidad es para 400 millones, según los técnicos.

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