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Las posiciones encontradas se mantienen. Para el Gobierno la construcción del proyecto de transporte, almacenamiento y distribución de gas licuado de petróleo (GLP) Monteverde-El Chorrillo es de prioridad nacional. Para los moradores de las urbanizaciones por donde pasa el gasoducto es una bomba de tiempo.

En la vía Guayaquil-Salinas, entre el km 11 y el 22, hoy se vive en tensión. A lo largo de varias urbanizaciones, ese nerviosismo se evidencia en una serie de letreros. “Canteras + poliducto > bomba de tiempo… muchas vidas corren peligro… infórmate, peligra tu familia… señor Alcalde, venga…”.

Están frente a ciudadelas como Torres del Salado, Porto Vita, Portal al Sol, Vía al Sol, Porto Alegre, Puerto Seymor, Arcadia, Terra Nostra, Punta Esmeralda. Y junto a ellos se evidencian tubos de 12 pulgadas que forman parte del proyecto considerado emblemático por el Gobierno, en el que invierte unos USD 500 millones.

Desde octubre pasado, en que los moradores dicen se enteraron del gasoducto, se realizan protestas. Los dos últimos sábados se han organizado plantones.

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Gasoducto vía a la Costa

Galo Lasso, morador de la urbanización Torres del Salado habla de la construcción de un gasoducto  de Petroecuador

Galo Lazo vive hace 24 años en Torres del Salado. Y los últimos 17 ha sido un permanente cuestionador de la explotación de las canteras en los alrededores, del paso de un poliducto por la zona.

A 60 metros de su vivienda está listo para ser enterrado el tubo del gasoducto. “Pensábamos que era para agua pero nuestra sorpresa fue enterarnos de que por allí van a transportar gas. Nunca nos informaron del proyecto. Es una bomba de tiempo, mucho más cuando existe una tubería de combustible”, reclama Lazo.

Su vecina, Mariana de Toledo, no solo está preocupada por la cantidad de viviendas. También existe una diversidad de colegios en todo el trayecto. “¿Qué pasaría si ocurriese una explosión?”

La situación llevó a plantear una acción de protección y demandar medidas cautelares. Pero el VII Tribunal de Garantías Penales no lo admitió. Mauricio Murillo, uno de los moradores que interpuso la demanda, explica que hay casos en que los tubos pasan a 4 metros de las casas.

Andrés Darquea, habitante de Porto Vita, dice que nunca se socializó el proyecto con ellos. “Se incumplió con la Ley de Gestión Ambiental que es la socialización antes de empezar los trabajos”.

Pero Marco Calvopiña, gerente general de Petroecuador, asegura que el proceso de socialización sí se cumplió. “En julio del 2009, Petroecuador y el Ministerio del Ambiente tuvieron reuniones en Santa Elena y en Guayaquil. Y en diciembre del 2009, a través de El Telégrafo, se hicieron convocatorias públicas a la ciudadanía tanto en Monteverde como en la escuela de El Chorrillo”.

Ese requisito cumplido, junto a los diseños elaborados por la empresa Caminosca y a los estudios de impacto ambiental de la Espol, llevaron a que el 23 de abril del 2010 el Ministerio del Ambiente otorgara la licencia ambiental 0176 para ejecutar el proyecto.

Según Calvopiña, ambos estudios coincidieron en que la mejor alternativa del trazado del gasoducto era siguiendo los derechos de vía que mantienen en dicha zona. “Hace 30 años, antes que se construyeran esas urbanizaciones, ya existían dos poliductos que van desde Libertad y El Salitral hacia la Terminal Pascuales”.

A fines del 2010, luego de conversaciones con el Municipio de Guayaquil, Petroecuador contrató a la Espol para que le elaborara un informe de una variante del recorrido del gasoducto, tomando en cuenta que pasaba por sectores iniciados como invasiones.

Pero el trazado sugerido no fue aprobado por la Secretaría Nacional del Agua, pues afecta al agua destinada a consumo humano en Santa Elena y en Playas, al estar a 3 km del embalse de Chongón.

El pedido no negociable de los moradores es el retiro del gasoducto. Además, cuestionan que no se ha hecho un censo de habitantes ni la proyección de crecimiento poblacional en la zona. Tampoco existe un plan de emergencia, pues todas las urbanizaciones utilizan una misma vía.

Petroecuador en cambio continúa con los trabajos, pues además cuenta con autorización del Ministerio de Energía y Minas, y del Consejo de Seguridad Nacional. La planta de El Chorrillo reemplazará a la de El Salitral.

Una nueva terminal

Petroecuador planea inaugurar todo el proyecto para mayo del 2013. Los 124 km de tuberías unen Monteverde con Pascuales.

En El Chorrillo se construye una terminal con cuatro esferas de almacenamiento de 13 000 t de GLP, planta de envasado y sistema para despachar tanqueros.

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