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Un incendio suscitado en la madrugada de ayer en el sur de Guayaquil causó la muerte de cuatro personas, dos de ellas menores de edad.

El fuego se reportó a las 01:40 en la esquina de José de Antepara y Chambers, en una edificación de cemento de dos plantas, donde funciona el kínder de la Escuela Arco Iris y el Centro de Desarrollo Infantil Candy.

En el mezanine, donde comenzó el incendio, estaba el departamento de los esposos Nelson Tapia y Graciela Acosta, directores del plantel. Ellos fueron trasladados al Hospital Luis Vernaza. Tapia llegó sin signos vitales y quemaduras del 100%. Acosta presentó insuficiencia respiratoria grave por inhalación y murió tres minutos después de su ingreso.

Durante la revisión que realizó personal del Cuerpo de Bomberos de Guayaquil, que acudió al sitio a controlar el fuego, se encontró a los hermanos Candy (7 años) y Josué (3) Tapia. Ambos, nietos de los esposos Tapia Acosta, fueron hallados calcinados abrazados debajo de una cama.

Flavio Figueroa, quien trabajaba hace tres años en el plantel en labores de mantenimiento, pintura y gasfitería, dijo que los dos pequeños estaban a una semana de regresar a Estados Unidos, donde radican sus padres.

Según se presume el incendio se presentó por un cortocircuito. Esto provocó que el sistema eléctrico de las puertas no permita abrirlas con facilidad para intentar rescatar a sus ocupantes.

Los bomberos pudieron evacuar a Jimmy Tapia, uno de los tres hijos de los fallecidos, que se encontraba en el segundo piso. Él poco pudo hacer pues convalece de una operación en la clavícula.

Y un ciudadano africano, Emmanuel Ikeagwudny, que residía en un departamento de la segunda planta, se lanzó por la ventana. Se recupera en el Hospital Luis Vernaza de politraumatismos.

Gina Ramos, vecina quien vive frente al sitio del siniestro, contó que se escuchó una explosión al inicio del incendio. Se presume que pudiera haber sido por un aire acondicionado sobrecalentado pues un tanque de gas de uso doméstico fue sacado intacto.

“El hijo de los señores fallecidos llamaba desde una ventana en el segundo piso a mi hijo (Jimmy Ycaza) para tirarle las llaves para que abriera la puerta pero el cortocircuito dañó el sistema eléctrico”, dijo Ramos.

A escasos 20 metros del sitio, donde funciona la sección primaria de la Escuela Arco Iris, un letrero de cartulina indica “clases suspendidas hasta el lunes 17 de octubre por motivo de duelo”.

Afuera de ese lugar muchos padres de familia se mostraban consternados por la noticia. En ese sitio serían velados, desde la tarde de ayer, los cuatro cuerpos.

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