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Junto al puente peatonal metálico de Pedro J. Montero (Yaguachi), Galo Vásquez mostró un alivio. El nivel del río Bulubulu ha bajado unos tres metros. La creciente del pasado miércoles, que superó el nivel del viaducto, estuvo a punto de arrasar dicha estructura.

Este septuagenario tenía 40 años cuando vio desbordarse el afluente. “Fue en 1982 la última vez que se desbordó por aquí. Gracias al muro y a que al río le hicieron un baipás arriba por puente Pallo no se había desbordado. Incluso soportó El Niño y a inviernos bravos”, dijo preocupado Vásquez para quien “aún falta cualquier cantidad de lluvias”.

En Bahía Carrillo (Vinces), en el agro riosense, el agricultor Aurelio Herrera comentó que con suerte “estamos a la mitad del invierno y falta lo más bravo aún”.

“No llegamos al nivel de un fenómeno de El Niño pero sí se ha visto mayor afectación. Después del 98 por acá ha sido relativamente seco hasta hace cuatro años en que empezamos a irnos a pique y más este año”, contó angustiado ya que perdió todos sus cultivos de arroz y cacao.

Desde el 28 de febrero, el prefecto del Guayas, Jimmy Jairala, insiste en que el Gobierno Nacional declare a la provincia en emergencia por las lluvias. Sostiene que las precipitaciones se asemejan a las registradas en el fenómeno El Niño de esa época, considerado uno de los más fuertes y destructivos. “En 1998, las lluvias entre enero y febrero alcanzaron 562 milímetros y hoy, en el 2012 en el mismo período, están ya en 512 milímetros; es decir, que hay muy poca diferencia entre lo que pasó en El Niño y lo que está ocurriendo ahora”, señaló Jairala, basándose en datos del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi).

Hasta este viernes, la Prefectura mantenía 50 frentes de trabajo. En el caso de Bucay, la labor se ha complementado con brigadas médicas y de fumigación, y la entrega de toldos, en Matilde Esther y Esperanza Alta. En otros cantones se ejecutan obras de prevención, en coordinación con las municipalidades afectadas.

¿Pero hay un escenario para este tipo de fenómeno natural? El Instituto Oceanográfico de la Armada (Inocar) es tajante. Este organismo científico asegura que en el país, actualmente, no existen las condiciones de El Niño frente a las costas del Ecuador.

Rafael Cabello, director del Inocar, dijo que la comunidad científica estableció que, para considerar a El Niño, deben haber, por lo menos, tres condiciones. Que el promedio de la temperatura superficial del mar sea mayor al valor normal de al menos 0,5 grados centígrados en el Pacífico Tropical por 5 meses consecutivos. Que aumente el nivel medio del mar mínimo en 30 cm; y que disminuyan los vientos alisios.

Cabello explicó que las precipitaciones registradas son, principalmente, originadas por humedad proveniente de la Amazonía, la cual se condensa y precipita especialmente en el interior de la Costa. Según el Inamhi, febrero ha sido el mes más lluvioso en Guayaquil en los últimos 13 años con poco más de 400 mm de precipitaciones frente a los 753 mm de febrero de 1987.

En el marco del III Foro Climático Regional en Quevedo el pasado jueves, Favio Ramos, técnico del Inamhi, expuso que las perspectivas para marzo y abril indican que habrá lluvias acumuladas sobre lo normal en el centro y sur del Litoral, así como en la Región Interandina. Por ello, agricultores como Galo Vásquez y Aurelio Herrera se encomiendan a Dios con cada lluvia en sus zonas.

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El cambio climático

Los técnicos coinciden en que el clima se vuelve cada vez más impredecible y que es imperioso adaptarse al cambio climático para disminuir la vulnerabilidad social, económica y ambiental en el país ante eventos adversos.
 
“Antes la temperatura del mar regía los climas, pero  con el calentamiento global los sistemas climáticos cambiaron,  y eso es lo que  sucede, este año, con el invierno en el Ecuador”, dijo  el hidrógrafo Henry Gálvez, del   Inocar.

En el III Foro Climático Regional  también concluyó   que en el país, y de manera especial en Los Ríos, marzo y abril se presentarán con lluvias por encima de su nivel normal. Jaime Cadena, técnico del Inamhi, dijo que en el Litoral y especialmente en Los Ríos, existe la tendencia al aumento de la intensidad de las lluvias, que incluso pueden llegar a superar los 50 ml en un día. “Eso significa 50 litros de agua por cada m². Un registro como ese, en 24 horas o menos, es  un torrencial aguacero”.

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